Las claves para frenar los accidentes in itínere de tráfico: planes de movilidad sostenible y negociación colectiva

Frente al alza continua de la siniestralidad en los desplazamientos al trabajo, el transporte colectivo, el teletrabajo y la lucha contra la precariedad laboral se erigen como las mejores herramientas preventivas

Por Albert Vilallonga, técnico de la Fundación 1º de Mayo

Los accidentes laborales de tráfico in itinere llevan años aumentando de forma sostenida. Salvo por el paréntesis que supuso la COVID-19, las cifras han crecido año tras año en una tendencia ascendente que parece no tener fin En 2025 se alcanzó la elevadísima cifra de 55.125 víctimas, lo que equivaldría al 9% de todos los accidentes laborales. Este  número se situaba ligeramente por debajo del máximo del último decenio al que se llegó en 2019 justo antes de la pandemia. 

Si sigue la tendencia alcista ya registrada entre enero y mayo de 2026, la proyección indica que las víctimas anuales podrían superar las de 2019. Esto nos demuestra que no estamos haciendo bien la prevención. Lejos de reducir la siniestralidad, las medidas adoptadas por empresas y administraciones públicas – cuando llegan a aplicarse – no están siendo capaces de cumplir su principal objetivo: evitar que estos accidentes se produzcan.

Ante este escenario y con la finalidad de invertir esta tendencia, desde la Fundación 1 de Mayo hemos realizado el proyecto Prevención de los accidentes in itínere de tráfico mediante los planes de movilidad sostenibles dentro del marco de la negociación colectiva (AI2024-0021), cuyo propósito central es transformar el modelo preventivo actual e impulsar estrategias efectivas dentro de la negociación colectiva para proteger la salud y la vida de la plantilla en sus trayectos diarios. 

Cómo prevenir los accidentes laborales in itínere de tráfico 

El primer paso para prevenir los accidentes laborales in itínere debe ser que las empresas y las instituciones públicas, en su condición de empleadoras, asuman que son evitables. Y que  entiendan, además, que no sólo tienen la responsabilidad y capacidad para reducir esos accidentes de forma efectiva, sino que existe el conocimiento necesario para hacerlo.

Para corroborar esta hipótesis, hemos pretendido con nuestro proyecto, por una parte, mostrar que nuestro modelo de movilidad al trabajo con predominio del uso del vehículo privado es causante de esta elevada accidentalidad. Reducir su dependencia debe ser por tanto,  un objetivo, favoreciendos modos sostenibles y más seguros como son el transporte colectivo, público o de empresa, y suprimiendo desplazamientos con la implantación del teletrabajo, con la consecuente eliminación de la exposición alriesgo.

Asimismo, cabe añadir que, a partir del análisis de las características de la siniestralidad, hemos observado como la precariedad laboral es más habitual en aquellos grupos que padecen proporcionalmente más accidentes in itínere de tráfico, a saber, las mujeres, los más jóvenes y quienes tienen contrato temporal y, en consecuencia, constatamos que la erradicación de la precariedad laboral es otra acción que debe servir para prevenir la accidentalidad, algo que también está en manos de las empresas y las administraciones públicas.

El transporte colectivo de pasajeros previene accidentes in itínere de tráfico

Para sostener nuestro argumento de partida de que hay modos de movilidad más seguros que otros hemos relacionado los distintos modos de movilidad con la siniestralidad que sufren. Para empezar, vemos que los turismos están implicados en el 52% de los accidentes in itínere de tráfico y las motocicletas, en el 11%. En cambio en los autobuses y autocares la cifra se reduce al 1%. 

Esta diferencia podría explicarse, en parte, porque el uso de  turismos para desplazarse al trabajo es mayor que el de los autobuses y autocares. Sin embargo, la accidentalidad relacionada con los turismos es mucho mayor a lo que cabría esperar por las cifras de uso y, en el caso de las motocicletas, su uso es incluso inferior. Por ello  concluimos que promover el transporte colectivo es una manera efectiva de evitar accidentes. 

Por si esto fuera poco hemos querido incluir en esta comparativa el ferrocarril, cuyos accidentes no están considerados accidentes de tráfico y no aparecen en las estadísticas de accidentes in itínere de tráfico que hemos trabajado. Con este fin, hemos ido a la estadística global de accidentes (no solo in itínere) que proporciona la DGT e, igual que con el resto de modos de transporte de pasajeros hemos relacionado las víctimas con su uso en general, poniéndose de manifiesto que el ferrocarril (tren, metro y tranvía) es el transporte más seguro al tener solo el 0,03% de víctimas en 2024 con un uso de un 10% (millones viajeros/Km). En segundo lugar estarían los autobuses con un 3% de personas accidentadas por un uso de un 11%. En cambio, en el extremo opuesto se sitúan las motocicletas que por un uso del 2% tienen un 31% de las víctimas y aún peor un 39% de las personas fallecidas y seguidamente están los turismos que con un 78% de los desplazamientos tuvieron un 66% de las víctimas de accidentes. Con lo que queda manifiestamente claro qué tipo de transporte se debe promover si queremos que en los desplazamientos al trabajo se reduzca la accidentalidad.

Planes de movilidad sostenible y negociación colectiva

La herramienta clave para aumentar los desplazamientos en los modos de transporte más sostenibles y seguros son los planes de movilidad sostenibles al trabajo. A partir de la demanda de movilidad de las personas trabajadoras y de la oferta de infraestructuras y servicios existente para desplazarse al centro de trabajo, deben establecerse las estrategias y las actuaciones adecuadas para fomentar la movilidad sostenible y segura. Para ello, es necesaria la participación activa de la representación sindical en todo el proceso de elaboración del plan, de implantación de las medidas y de seguimiento de los resultados obtenidos, con especial énfasis en la evolución de la accidentalidad, con el objetivo de evaluar la efectividad de las medidas preventivas emprendidas.

Además, ahora esta correlación entre potenciar la movilidad sostenible para prevenir los accidentes en los desplazamientos de ida y vuelta al trabajo con la negociación colectiva sale fortalecida y está amparada jurídicamente con la aprobación de la Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible.

Por último, la prevención exige una responsabilidad compartida. Más allá de las medidas que apliquen internamente en sus centros, las instituciones públicas deben garantizar servicios de transporte público ajustados a las necesidades reales de la movilidad laboral, al tiempo que deben proporcionar soporte técnico e incentivos para que las empresas elaboren y ejecuten sus planes de movilidad. Y estás por su parte para favorecer su uso, por ejemplo, pueden ofrecer abonos de transporte público a su plantilla.

Con el propósito de evidenciar cómo el fomento de una movilidad sostenible y segura previene los accidentes in itínere, en este trabajo se describen cinco casos de estudio en organizaciones públicas y privadas. Dichas experiencias, principalmente promovidas por la representación sindical y acordadas en el marco de la negociación colectiva, reflejan un descenso sostenido de los accidentes a raíz de la aplicación de estas medidas.

De lo anterior se deduce que es factible prevenir los accidentes in itínere de tráfico, que sabemos cómo hacerlo, porque conocemos las causas. Lo que es ahora urgente es que las empresas y las instituciones públicas asuman su responsabilidad y pasen a la acción para terminar de una vez por todas con esta problemática de gran impacto social y laboral que no debemos permitir que continúe.

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