Un laboratorio feminista sindical: nueva etapa del Centro 8 de Marzo

El centro de la Fundación 1º de Mayo especializado en analizar  la interrelación de las áreas de género, trabajo, mujeres y sindicalismo ha lanzado un nuevo programa centrado en la reactivación de la Red C8M, el refuerzo de la comunicación, y varias actividades para 2026 
Un momento de la presentación del Centro 8 de Marzo de la Fundación 1º de Mayo. / Julián Rebollo

Por Centro 8 de Marzo

Hay momentos en los que las organizaciones sindicales no solo negocian: construyen sentido, producen pensamiento, nombran lo que se intenta silenciar y sostienen debates que incomodan precisamente porque importan. En ese terreno, el de las ideas que se convierten en fuerza material, se sitúa la nueva etapa del Centro 8 de Marzo (C8M) de la Fundación 1º de Mayo, que se reactiva en el marco del 13º Congreso Confederal de CCOO (2025–2029) con la ambición de reforzar un espacio feminista y sindical para pensar, debatir y proponer sobre los desafíos del trabajo de hoy. 

El C8M nació en 2010 a iniciativa de la Secretaría Confederal de Mujeres e Igualdad, con una misión que sigue plenamente vigente: contribuir a que el feminismo sindical no se limite a “acompañar” políticas o campañas, sino que funcione como marco de análisis estructural del mundo laboral, capaz de influir en la acción sindical, en la negociación colectiva, en la formación y en la disputa cultural. Porque el trabajo y cómo se organiza, cómo se paga, cómo se reconoce, quién lo hace y en qué condiciones, es un campo de poder. Y ese poder sigue atravesado por desigualdades persistentes: brechas de género, precarización, segregación ocupacional, violencia, crisis de cuidados, pobreza laboral y nuevas formas de subordinación vinculadas a las transiciones digital y ecológica. En este contexto, el C8M se reafirma como un laboratorio de ideas feminista y sindical. Un lugar donde conectar producción de conocimiento con acción. 

Una red feminista que crece y se organiza

La primera señal del impulso de esta nueva etapa ha sido la reactivación y crecimiento de la Red de Colaboradoras del C8M, que alcanza ya 180 personas: sindicalistas, académicas, juristas, periodistas y activistas feministas vinculadas a distintos ámbitos de trabajo e investigación. Esta cifra no es menor. En tiempos de fragmentación y ruido, una red de este tamaño representa una forma concreta de poder colectivo: capacidad de análisis, de debate informado y de intervención articulada. 

El videoencuentro de presentación de la nueva etapa, celebrado en abierto, mostró además el potencial movilizador de esta red: se conectaron más de 40 personas, entre integrantes y externas interesadas, lo que confirma que existe demanda de espacios serios donde el feminismo sindical sea protagonista. 

El C8M invitó expresamente a ampliar la red y a compartir el enlace de inscripción en la misma, reforzando una idea clave: el feminismo sindical necesita redes que no solo representen, sino que produzcan agenda, abran conversaciones y sostengan alianzas.

Feminismo sindical frente al momento político y laboral

En la presentación intervinieron tres voces que marcan bien el perfil de esta nueva etapa. Carolina Vidal López situó políticamente el papel del C8M en el contexto social y sindical actual, subrayando que el feminismo sindical es una herramienta imprescindible para responder a preocupaciones centrales de CCOO: aumento de desigualdades, precarización del empleo, violencias contra las mujeres, crisis de cuidados, impacto de las transiciones digital y ecológica y avance de discursos antifeministas y reaccionarios. 

Mayka Muñoz Ruiz recordó el recorrido histórico del Centro y su aportación a una tarea estratégica: recuperar y reconocer el protagonismo de las mujeres trabajadoras y sindicalistas en las luchas laborales y democráticas. Esa genealogía no es un apéndice cultural: es una herramienta sindical de primer orden. Cuando la memoria se debilita, los derechos se vuelven negociables.

Por su parte, Ofelia de Felipe Vila presentó las líneas operativas de esta nueva etapa: reactivación y dinamización de la Red C8M, refuerzo de la presencia digital del Centro en web y canales de comunicación, y programación de actividades para 2026. 

2026: tres diálogos formativos sobre lo que está en juego

Lejos de quedarse en una declaración de intenciones, la nueva etapa se concreta en un plan de actividades. En 2026 el C8M impulsará tres Diálogos Formativos: el primero sobre Desigualdades de género y clase. Panorama general de las violencias; el segundo sobre Violencias económicas, institucionales y contra las mujeres en el mundo y el último sobre Corresponsabilidad y cuidados, hacia una reorganización social del trabajo.

Que estos sean los ejes no es casual: son tres campos donde se decide buena parte del futuro laboral y social. Las desigualdades muestran cómo la precariedad se feminiza y se normaliza. Las violencias desbordan lo físico y se expresan como violencia económica, institucional o digital. Los cuidados exponen una contradicción central del sistema: sin trabajo reproductivo no hay economía, pero ese trabajo se invisibiliza y se descarga —de forma desigual— sobre las mujeres.

Estos diálogos no buscan solo formar: buscan crear agenda sindical feminista, producir materiales y prolongar el debate. Por eso el C8M subrayó que estas actividades derivarán en publicaciones y recursos divulgativos a través de Por Experiencia

Un centro para pensar, debatir y disputar

La nueva etapa del Centro 8 de Marzo se reabre, en suma, para sostener una idea tan sencilla como decisiva: no habrá trabajo decente sin igualdad, ni igualdad sin derechos. Y esos derechos no se defienden solos: necesitan organización, pensamiento y alianzas.

En una época en la que el antifeminismo fabrica mitos y la precarización se vende como normalidad, el C8M aporta algo estratégico: rigor, memoria, red y propuesta. Un espacio donde el feminismo sindical no se limita a resistir, sino que aspira a orientar el rumbo del sindicalismo del presente.

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