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Zenit Traffic Control: la empresa hace caso omiso de los requerimientos de la Inspección

Mié, 15/10/2014 - 12:20
LEONOR PEINADO Y AZUCENA RODRÍGUEZ

LEONOR PEINADO Y AZUCENA RODRÍGUEZ*
Zenit Traffic Control es una empresa perteneciente a CLECE, cuyo objeto social es la prestación de servicios logísticos, gestión integral, distribución y transporte. En Madrid presta sus servicios a la empresa CAT Península Ibérica, dedicada a la misma actividad. Es decir, nos encontramos con una empresa que contrata con otra la realización, en su centro de trabajo, de obras y servicios que corresponden a su propia actividad. La empresa principal debería ser muy escrupulosa con el cumplimiento de la normativa en prevención de riesgos laborales de las empresas contratistas ya que, en definitiva, es la responsable de la salud laboral de los trabajadores de sus contratas.

Sin embargo, ambas empresas vulneran sistemáticamente el derecho a la salud de los trabajadores. La mala gestión de la prevención ha tenido como consecuencia severos daños a la salud de los trabajadores, traducidos en diversas dolencias, todas de origen musculoesquelético y sobre todo de tipo lumbar, que han derivado en diversos procesos de incapacidad temporal, que no siempre han sido reconocidos como contingencias profesionales.

Cuando, debido a la alta siniestralidad, es el propio Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Comunidad de Madrid (IRSST) y la Inspección de Trabajo (ITSS) quienes actúan de oficio, se encuentran con una situación complicada: los trabajadores asumen a diario unas condiciones muy precarias manipulando todo tipo de cajas y bultos, a veces paletizados, a veces sin paletizar, de diferentes tamaños y pesos, con prisas, sin saber el peso real de las cajas que, a veces, pueden superar los 180 kilos.

Esta situación había sido denunciada por los delegados a la dirección de la empresa en múltiples ocasiones, pero la empresa siempre hizo caso omiso. La excusa para no cumplir siempre era la misma: tenemos un contrato con un cliente y él pone sus condiciones.

La ITSS requirió a la empresa mejoras ergonómicas: la evaluación de todos los riesgos ergonómicos, la señalización de todos los pesos a manipular, la realización de un procedimiento para movilizar bultos superiores a 25 kg, etc. Conseguimos un buen informe, en donde se identifican numerosos riesgos intolerables para la salud de los trabajadores, y se proponen importantes medidas preventivas. Convocamos una reunión de coordinación empresarial con carácter urgente en la que se solicitó el cumplimiento de las medidas aportadas en dicho documento. De no ser así, paralizaríamos la actividad. No solo no se implantaron las medidas preventivas previstas, sino que se despide al técnico responsable de este informe días después. Finalmente, y ante el incumplimiento del requerimiento de la ITSS, la empresa es sancionada.

Ante este escenario decidimos comenzar a denunciar a la ITSS cualquier daño a la salud ocurrido en la empresa. En lo que va de año hemos denunciado 17 accidentes laborales y una enfermedad profesional. La ITSS ha impuesto un recargo de prestaciones del 50% para los primeros accidentados, estando en trámite el resto.

La empresa, lejos de asumir su responsabilidad, amenaza a los trabajadores afectados con el despido, suponemos que con el único objetivo de enfrentar a trabajadores y sus representantes y desprestigiar su trabajo. Se hace necesario redactar y difundir un comunicado explicando la realidad, explicando que ambas empresas incumplen la ley, que la ITSS tutela ambas empresas y que estas hacen caso omiso a sus requerimientos y que CCOO seguirá denunciando todos los daños a la salud. Si la empresa no cesa en su actitud, nos veremos obligados a denunciar por posible delito contra los derechos de los trabajadores en virtud del artículo 316 del Código Penal.

* Leonor Peinado y Azucena Rodríguez son técnicas de la Secretaría de Salud Laboral de CCOO de Madrid.