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Yoga hispánico

Dom, 15/07/2001 - 12:19

Con este apelativo se refiere a la siesta el Premio Nobel de literatura Camilo José Cela, ferviente practicante ('con pijama y orinal' según sus propias palabras) de tan castizo hábito.

A pesar de que el invento es latino a todas luces, han tenido que ser investigadores anglosajones quienes demuestren empíricamente a los ojos del mundo los beneficios saludables de una cabezadita después de comer. «La hora de la siesta está en los genes» llega a decir la doctora Justin Blau del laboratorio de Genética de la Universidad Rockefeller en Nueva York. Se ha demostrado además que aumenta la productividad, la creatividad y la capacidad para resolver problemas. Y que las personas que duermen la siesta tienen mejores perspectivas en su carrera profesional.

William A. Anthony, director del Centro de Rehabilitación Psiquiátrica de la Universidad de Boston (EEUU), aboga por que la siesta se convierta en una práctica habitual: «puede que no consigamos instaurarla en Estados Unidos, pero creemos firmemente que este país debería acercarse más a la cultura de la siesta en casa y en el trabajo». Anthony es partidario de que las empresas incorporen salas de descanso donde los trabajadores puedan reponer energías. Algunas ya han tomado nota. En Alemania hay oficinas donde se reconoce el 'derecho a la siesta' durante los 20 minutos que siguen a la hora de la comida. El diseño ergonómico de las sillas permite además un cómodo descanso.

Paradójicamente, aquí caminamos en dirección contraria obsesionados por parecer más europeos. Según la doctora Rosa Peraita Adrados, presidenta de la Asociación Ibérica de Patología del sueño, en nuestros días dormimos casi dos horas menos que a principios de siglo (se refiere al siglo pasado) debido, entre otras cosas, a los turnos de trabajo.

Hace unos años en una reunión de sindicalistas se oyó hablar en tono de broma de proponer una directiva europea sobre la siesta. Carcajada general. Era como pedir la luna. Pues bien, a ver si aprendemos a no dar ninguna batalla por perdida.

Lo dijo Don Quijote: cosas veredes, amigo Sancho

* Con cariño a Willy Buschack, secretario ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos (CES)