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Una campaña sindical promueve medidas de control de cancerígenos en las empresas de la Comunidad de Madrid

Vie, 15/10/2004 - 12:19

Una campaña sindical promueve medidas de control de cancerígenos en las empresas de la Comunidad de Madrid

CARMEN MANCHEÑO. Gabinete de Salud Laboral. Unión Sindical de Madrid Región de CCOO.

El riesgo tóxico está mucho más extendido de lo que se reconoce. Desde la Secretaría de Salud Laboral de CC.OO. de Madrid hemos visitado 222 empresas de nuestra comunidad autónoma y hemos detectado la utilización de sustancias cancerígenas o mutágenas en 98 de ellas. Es decir, casi en una de cada dos empresas se han localizado sustancias tóxicas cancerígenas. En total hemos contabilizado un total de 217 agentes cancerígenos o mutágenos. Aquéllos más frecuentemente utilizados son el tricloroetileno, el cromato de plomo, el dicromato de potasio, el cloruro de metileno y otros hidrocarburos (derivados de gasolinas, gasoil). En sectores tan inesperados como la enseñanza se están manipulando cancerígenos en las prácticas de laboratorio sin adoptar las medidas preventivas necesarias. La acción sindical ha conseguido impulsar procesos de sustitución en un 35 % de las empresas.

Estimamos que en la Comunidad de Madrid 600.000 trabajadores están expuestos a agentes cancerígenos en su trabajo y unos 700 u 800 mueren anualmente como consecuencia de dicha exposición. En la mayoría de los casos podemos determinar dónde, cómo y cuándo se originan las situaciones de riesgo, por lo que sería posible evitarlas o controlarlas y prevenir los daños a la salud.

Desde la Secretaria de Salud Laboral de CC.OO. de Madrid hemos trabajado directamente en las empresas a través de una campaña de prevención de los cancerígenos laborales iniciada en enero de 2002 y que concluyó en el año 2003. Nuestro objetivo era impulsar el control preventivo de los agentes cancerígenos y mutágenos en las empresas de la Comunidad de Madrid fomentando la participación de los trabajadores y sus representantes en dicha tarea.

Punto de partida: desconocimiento y descontrol generalizados

La realidad que hemos encontrado en las empresas es que las sustancias que contienen agentes cancerígenos y mutágenos se están utilizando de manera incontrolada y con un claro incumplimiento de la legislación.

El 67,7% de los delegados de prevención no conocían la existencia de cancerígenos en sus empresas y solamente en 13 empresas la información sobre los productos y los procesos utilizados era adecuada. En el resto era insuficiente, parcial, no actualizada o simplemente inexistente. Esto es extremadamente grave y preocupante ya que el conocimiento es un elemento imprescindible, no sólo para poder ejercer el derecho de participación, sino también y fundamentalmente para poder iniciar la prevención en la empresa. 

La situación habitual es encontrar a trabajadores en contacto directo con cancerígenos, sin que se limite para nada el número de personas expuestas, sin que existan medidas de ventilación forzada, sin ni siquiera señalización en la zona de riesgo ni dispositivos de alerta para casos de emergencia. 

Es habitual que los trabajadores coman, beban o fumen en las zonas de riesgo con lo que aumentan la probabilidad de incrementar por vía digestiva la entrada del tóxico en el organismo. También suele ocurrir que no disponen de ropa de protección ni de lugares separados para la ropa de vestir y la de trabajo. En general, la empresa no se encarga del lavado y descontaminación de la ropa de trabajo. Muchas veces no se comprueba el funcionamiento de los equipos de protección individual, otras simplemente estos equipos no existen. En la mayoría de los casos los trabajadores expuestos no disponen de los preceptivos diez minutos para el aseo personal antes de comer o antes de macharse a sus casas.

Es realmente alarmante comprobar que en más del 80% de los casos los trabajadores no reciben formación ni información sobre los riesgos por exposición a agentes cancerígenos. En el 79,7 por ciento de los casos tampoco reciben instrucciones sobre medidas de precaución ni sobre la utilización correcta de los productos, equipos y ropa de protección.

Una de cada tres empresas promueve la eliminación o sustitución de cancerígenos tras la intervención sindical

Gracias a la implicación de los delegados y delegadas de prevención los resultados obtenidos en la campaña han sido muy satisfactorios. No solamente hemos conseguido conocer la realidad de las empresas sino, lo que es más importante, hemos impulsado la prevención y mejorado sustancialmente las condiciones de muchos trabajadores.

En muchos casos hemos podido comprobar cómo la mera información de que un producto era cancerígeno o mutágeno ha sido suficiente para actuar. En el 19,4% de las empresas se ha eliminado o sustituido el agente cancerígeno y en otro 16,3% se está actualmente en fase de sustitución. Es decir, aproximadamente una de cada tres de las empresas visitadas han empezado a promover cambios. Además se ha conseguido mejorar considerablemente las condiciones de utilización, así como la información y formación de los trabajadores expuestos. 

A lo largo de nuestro trabajo hemos encontrado en los técnicos de los Servicios de Prevención la actitud obstruccionista de siempre: una gran resistencia a reflejar en sus informes la presencia de cancerígenos en los centros de trabajo escudándose en que si los medios de muestreo no lo detectan, no existen (sic).

El éxito de esta campaña está basado fundamentalmente en la acción sindical llevada a cabo por nuestros delegados y delegadas. Su implicación ha sido determinante para superar el inmovilismo de técnicos y empresarios. Visitar las empresas, asesorar e informar a los delegados de prevención y a los trabajadores da resultados, incluso en una actividad preventiva tan complicada a priori como es la de sustituir y eliminar sustancias peligrosas.