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Un problema de dimensión europea. El proyecto E-COSMOS apunta líneas de acción de ámbito internacional

Sáb, 15/10/2011 - 12:19
LUIS CUENA
Un problema de dimensión europea. El proyecto E-COSMOS apunta líneas de acción de ámbito internacional

LUIS CUENA*

CCOO ha tenido la oportunidad de reflexionar conjuntamente con otros sindicatos europeos –CGIL italiana, el sindicato belga flamenco ABVV y el Auto Club Europa en representación de los sindicatos alemanes– sobre nuevos modelos de movilidad que mejoren el acceso a los lugares de trabajo. Este trabajo conjunto se ha realizado en el marco del proyecto E-COSMOS (European Commuters for Sustainable Mobility Strategies), que ya ha arrojado sus primeros resultados.

Un estudio comparativo de los problemas de movilidad de los trabajadores en Bélgica, Alemania, Italia y España arroja un diagnóstico claro: las problemáticas no son muy diferentes y estamos ante un problema de dimensión europea. En Italia se desplaza en coche privado al trabajo el 83% de la población activa, en España el 63%, en Alemania el 65% y en Bélgica el 68%. El uso del transporte público está entre el 13% de España y Bélgica y el 11% de Italia. España destaca en positivo porque un 18,5% se desplaza andando al trabajo, frente al 8% de Alemania y el 2% de Bélgica, pero su uso de la bicicleta es muy inferior: en Bélgica un 12% se desplaza en bici al trabajo, el 10% lo hace en Alemania y en España sólo el 1,5% utiliza la bicicleta para desplazarse al trabajo. El uso de un coche compartido (carpooling) destinado al desplazamiento colectivo de varios empleados es inexistente en los cuatro países.

Las experiencias revisadas por el proyecto E-COSMOS en estos cuatro países arroja una conclusión clara: los sindicatos son las organizaciones mejor posicionadas para conseguir implantar un modelo de movilidad sostenible al trabajo. Además de la actuación de los trabajadores, son decisivas las políticas públicas en apoyo de los planes de movilidad sostenible tanto por la vía de las disposiciones legales que establecen la obligatoriedad de elaborar un plan de movilidad a las empresas como por la vía de incentivar a las empresas (financiación y mejoras fiscales) en la adopción de medidas encaminadas a promover la movilidad sostenible. Aunque se trata de un tema innovador cuyas actividades apenas se inician, se observa que las experiencias exitosas son muy bien recibidas por los trabajadores y trabajadoras que se benefician de las actuaciones viendo sensiblemente mejoradas sus condiciones de trabajo. Los matices entre países se encuentran no en el terreno de los problemas, sino en el de la adopción de soluciones y están en función de la sensibilidad que demuestran los distintos gobiernos.

En Bélgica, los marcos legales y fiscales promueven el uso del transporte público, la bicicleta y el carpooling. La obligación de las empresas de implantar planes de movilidad en la región de Bruselas es un ejemplo interesante de política pública orientada a la aplicación de medidas concretas. En Flandes, la política está orientada a apoyar a las empresas (financiación y consulta) en la aplicación de medidas de gestión de la movilidad. El fondo de movilidad, en Flandes, y el diagnóstico federal (a nivel estatal) son vías eficaces de llevar la gestión de la movilidad al debate entre empresas y trabajadores a nivel de empresa.

A partir del análisis conjunto de las situaciones en estos cuatro países se ha elaborado un conjunto de directrices que se concreta en 10 recomendaciones para los sindicatos (S) y/o para las autoridades públicas (AP):

  • Constituir una plataforma para la movilidad sostenible dentro de la organización sindical (S).
  • Invertir en el intercambio de experiencias y ejemplos de buenas prácticas (S / AP).
  • Establecer la obligación de elaborar planes de movilidad sostenible para las empresas, pero con trabajo de apoyo y seguimiento por parte de la Administración pública (AP).
  • Para establecer un debate es imprescindible la recogida de datos, cifras y ejemplos de buenas prácticas (S / AP).
  • Que las organizaciones sindicales designen responsables en los temas de movilidad sostenible a todos los niveles (S).
  • Apoyar a las empresas en la ejecución de las acciones y no en la elaboración de estudios (AP).
  • Crear un marco fiscal y legal a favor de modos de transporte sostenibles (AP).
  • Gestionar la movilidad es la manera más eficiente para hacer frente a los problemas de movilidad actual (AP).
  • Un urbanismo sostenible es el primer paso en el proceso de gestión de la movilidad (AP).
  • Evitar la exclusión laboral mediante la inversión en movilidad sostenible (AP / S).
  • Luis Cuena es técnico del Departamento de Movilidad de la Confederación Sindical de CCOO.