Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Un caso de intimidación. Se podrían contar miles

Jue, 15/10/1998 - 12:20

Condiciones de trabajo

María y Lola (los nombres son supuestos pero el caso es real) son dos trabajadoras fijas discontinuas de una empresa de manipulado y envasado de cítricos de la provincia de Valencia. Llevaban muchos años trabajando para la empresa, encajando naranjas, cuando un día tuvieron que acudir a los tribunales para lograr que les fuera reconocida su antigüedad real. Ganaron el pleito pero lo están pagando caro.

Como castigo, la empresa les ordenó dejar de trabajar como encajadoras y empezar a hacerlo como triadoras. Su tarea ahora consiste en seleccionar la fruta lo que les obliga a fijar la vista durante toda la jornada en la cinta que transporta las naranjas para separar las buenas de las malas. María y Lola padecen miopía magna congenita, han sufrido intervenciones quirurgicas diversas para mejorar su patología ocular y sufren conjuntivitis con frecuencia. Trabajar en la tría las hace sufrir y es perjudicial para su salud. Pero la empresa, tras perder el pleito sobre la antigüedad, las destinó allí como represalia. Además, aunque en esta empresa se admite que las trabajadoras de mutuo acuerdo intercambien sus puestos de trabajo, la dirección ha prohibido terminantemente que las compañeras releven a Maria y a Lola.

Ultimamente la empresa ha intentado despedir a Lola alegando meros pretextos y con la intención de deshacerse de ella aunque fuera indemnizándola. El Juzgado de lo Social ha declarado el despido nulo por discriminatorio y ha obligado a readmitir a la trabajadora. La sentencia ha sido recurrida por la empresa.

Esperamos que la Inspección de Trabajo, a la que han sido denunciado los hechos, acabe sancionando la empresa. Por atentar contra la salud de las trabajadoras, por no tratarlas con la consideración debida a su dignidad, por discriminarlas por haber actuado en defensa de sus derechos. Puede elegir y acumular.