Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Riesgos por los pelos

Jue, 15/07/2004 - 12:20
REBECA TORADA

Riesgos por los pelos: Las peluqueras, un colectivo olvidado por la salud laboral

REBECA TORADA
Acudimos asiduamente a las peluquerías para el cuidado y mantenimiento del cabello. Nos ponemos en manos de peluqueras que nos lavan, cortan, moldean, alisan, planchan, decoloran y tintan el pelo. Se trata de una actividad cercana y cotidiana a la que no se le ha prestado la suficiente atención desde la prevención de riesgos laborales: trastornos musculoesqueléticos, afecciones pulmonares, alergias, dermatosis, cánceres y trastornos de la reproducción son algunos de los problemas que padece este colectivo.

El trabajo en las peluquerías tiene unos grandes requerimientos físicos: permanecen durante largos periodos de pie sobre suelos duros, lo que provoca varices, tumefacción y callosidades. En las tareas de corte y peinado realizan constantes flexiones y giros de muñeca así como alargamientos de brazos y trabajo por encima de los hombros que dan lugar a tendinitis, síndrome del túnel carpiano y bursitis. Las flexiones y giros continuos durante las actividades de lavado y corte por debajo del nivel de las orejas producen pinzamientos de nervios y roturas de discos intervertebrales. Las medidas preventivas frente a estos trastornos musculoesqueléticos pasan por adecuar los equipos, instrumentos y espacios de trabajo: sillas regulables, banquetas que permitan alternar entre la posición sentada y de pie, herramientas con mangos flexibles y adaptados a la mano de cada persona, almacenamiento accesible de los materiales, moquetas y una programación con los clientes que permita variar las tareas, son algunos ejemplos de medidas a adoptar.

Riesgo químico

Existen miles de productos químicos asociados con los trabajos de peluquería, presentes en tintes, decolorantes, soluciones para el moldeado permanente y productos para el lavado, peinado y alisado del cabello. Según el Instituto Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo de Estados Unidos, NIOSH, el 30% de los productos utilizados en peluquerías y cosmética están clasificados como tóxicos. El acceso a las fichas técnicas de seguridad es un primer elemento indispensable para que las peluqueras conozcan los riesgos a los que se exponen.

Los colorantes orgánicos sintéticos y los colorantes metálicos utilizados para teñir los cabellos son responsables de irritaciones en ojos, garganta y nariz, de sensibilización alérgica y de dermatitis. Un estudio reciente dirigido por Luis Conde-Salazar, jefe del servicio de Dermatología de la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo, en el que han participado 300 profesionales de la peluquería de los cuales el 93% eran mujeres, pone de manifiesto que casi tres cuartas partes de los problemas de piel son de tipo alérgico, y de ellos el 58% fueron diagnosticados de dermatitis alérgica ocupacional (reacción inmunitaria exagerada a una sustancia química) y el 20% de dermatitis irritativa (por contacto). El principal responsable de las alergias es un colorante derivado de la parafenilendiamina (PPD), seguido de un colorante azoico, el ácido 4-aminobenzoico y el níquel. En otro estudio, realizado por la sección de alergia del Hospital Universitario de Córdoba con el objetivo de detectar precozmente la sensibilización alérgica a la parafenilendiamina entre estudiantes de peluquería, se reveló una gran incidencia de dermatitis atópica concluyéndose que debe realizarse la vigilancia médica desde el periodo de formación antes de comenzar la actividad laboral.

También los productos utilizados en la decoloración, en el moldeado permanente o aquellos más usuales que ocupan su espacio en nuestras viviendas particulares, como los champús y acondicionadores, pueden contener sustancias asociadas a irritación de vías superiores, asma, alteraciones del sistema nervioso, problemas pulmonares, dermatitis, alergias o cáncer. Entre estas sustancias destacan el agua oxigenada, alcohol, derivados de sodio y amoniacos, destilados del petróleo y formaldehído.

Alteraciones de la reproducción y cánceres

Dos estudios alertan sobre los riesgos para la reproducción y la propiedades carcinógenas de algunos productos químicos utilizados en peluquerías. En el primero de ellos un equipo de investigadores suecos de la Universidad de Lund realizó seguimiento sobre un total de 7000 peluqueros que habían cursado sus estudios en las principales escuelas del país entre 1970 y 1995. Los resultados sugieren que los trabajadores y trabajadoras de peluquerías tienen un riesgo de tener hijos con bajo peso al nacer un 10% mayor que la población general, siendo el etanol y la acetona las sustancias más determinantes de este aumento de riesgo. También se desprende del estudio un mayor riesgo de malformaciones entre los hijos de las peluqueras, especialmente defectos en el corazón. Los autores recomiendan la utilización de guantes y una buena ventilación, pero sin duda las estrategias de prevención, tal y como recomienda la OIT, pasan por sustituir estos productos por otros menos peligrosos, por ejemplo de origen vegetal, como el tinte llamado 'alheña', del que no se conocen propiedades mutágenas ni cancerígenas.

El segundo estudio, realizado por investigadores británicos entre población inglesa y americana, reveló que una de cada 12 mujeres británicas y una de cada 8 mujeres de Estados Unidos contraerá cáncer de pecho. Entre los colectivos más propensos a contraer dicho cáncer destacan las peluqueras, por la exposición a las productos químicos que utilizan.