Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

porEvidencia

Dom, 15/01/2017 - 12:19
porEvidencia

por evidenciaEnfermedad cardiovascular y exposiciones psicosociales en el trabajo
Desde finales de la años 70 del pasado siglo se han publicado muchos estudios que relacionan diversas exposiciones psicosociales en el trabajo, principalmente la alta tensión, combinación de muchas exigencias y bajo nivel de control sobre el trabajo (trabajo con poco margen de autonomía que no permite adquirir ni desarrollar habilidades) con enfermedades cardiovasculares (como el infarto de miocardio), relación que podría tener también que ver con el aumento de la exposición a otros factores de riesgo relacionados con el sedentarismo, los hábitos alimenticios y tóxicos, que también aumentarían en situación de exposición a estos mismos factores psicosociales laborales. Sin embargo, en 2009 se publicó una revisión que ponía en duda la existencia de esta relación causal (Eller et al. Cardiol Rev 2009; 1783-97). Desde entonces se han sucedido las publicaciones argumentando a favor de la existencia de tal relación. El año pasado, Kivimäki y cols. publicaron una revisión y metaanálisis analizando los datos de 27 estudios de cohorte en Europa, EEUU y Japón (que incluían 600.000 hombres y mujeres) concluyendo que la alta tensión y las largas jornadas de trabajo se asociaban con un riesgo moderadamente alto de incidencia de enfermedad coronaria e infarto de miocardio, y evaluaron el exceso de riesgo de las personas expuestas a estos estresores comparando con las no expuestas en un rango del 10 al 40%. Este año destacan dos artículos que insisten en la existencia de tal evidencia científica. El primero, de Töres Theorell y cols., es una revisión sistemática y metaanálisis de impecable metodología centrada en la enfermedad isquémica del corazón que analiza un total de 96 estudios de alta calidad. Sus conclusiones son que existe evidencia científica de nivel moderadamente fuerte (3 puntos sobre 4) de que la alta tensión en el trabajo es causa de enfermedad isquémica del corazón. Los autores ponen especial énfasis en que sus conclusiones son consistentes con muchos otros, especialmente con el estudio colaborativo europeo Consorcio IPD-Work que permitió el análisis de 200.000 individuos y que se publicó con posterioridad al cierre del análisis del primero. En otro artículo, después de revisar más de 200 trabajos, Scnall y cols. llegan a la misma conclusión y proponen un modelo que relaciona la globalización y las reformas del mercado y la organización del trabajo con la exposición a los factores psicosociales que, como la alta tensión, causan enfermedades cardiovasculares. En ambos casos, los autores coinciden en otra cuestión clave: estas exposiciones psicosociales pueden ser modificadas mediante intervenciones en la organización del trabajo y cambios legislativos que limiten la exposición a riesgos psicosociales en el trabajo, así como la jornada laboral, garanticen un salario mínimo suficiente y proporcionen seguridad económica a las personas en empleos precarios. Los artículos citados son:

 

  • Kivimäki M, Kawachi I. Work Stress as a Risk Factor for Cardiovascular Disease. Curr Cardiol Rep, 2015.17:74. DOI 10.1007/s11886- 015-0630-8.
  • Theorell T, Jood K, Järvholm LS, Vingard E, Perk J, Östergren PV, Hall Ch. A systematic review of studies in the contributions of the work environment to ischaemic heart disease development. The European Journal of Public Health 2016. 26 (3):470–477.
  • Schnall P, Dobson M, Landsbergis P. Globalization, Work, and Cardiovascular Disease. International Journal of HealthServices; 2016.0(0): 1–37. DOI 10.1177/0020731416664687.

Contaminación atmosférica, tráfico y hospitalizaciones cardiovasculares y respiratorias en Londres
Existen pruebas de asociaciones adversas entre la exposición a corto plazo a la contaminación relacionada con el tráfico y la salud, pero se sabe poco sobre la contribución relativa de las diversas fuentes y componentes en partículas y los daños a la misma. Según una investigación realizada conjuntamente por el King’s Collage de Londres y la Universidad de Atenas, los contaminantes relacionados con los gases de escape están asociados con un aumento del número de hospitalizaciones por causas respiratorias cardiovasculares en adultos y respiratorias en niños. Durante 2011 y 2013 se realizaron mediciones en Londres de más de 100 contaminantes atmosféricos, seleccionando entre otros: tráfico general, escape de gasolina, escape de diésel y no escape (polvo mineral, desgaste de frenos y neumáticos). Para la exposición de un solo día se encontraron asociaciones consistentes entre admisiones hospitalarias de adultos (15-64 años) por causas cardiovasculares y pediátricas (0-14 años) por causas respiratorias con carbono elemental y negro, y en menor grado con monóxido de carbono y aluminio. Estudiando el promedio de los últimos 7 días, la exposición a carbono elemental y negro se asoció con mayor número de admisiones hospitalarias de adultos mayores de 65 años por causas cardiovasculares. Las asociaciones indicadas fueron más altas durante el período cálido del año.

Evangelia S. et al (2016). Associations of short-term exposure to traffic-related air pollution with cardiovascular and respiratory hospital admissions in London, UK. Occupational& Environmental Medicine; 73:5 300-307 Published Online First: 16 February 2016. Disponible en DOI 10.1136/oemed - 2015- 103136.

Sistemas de alerta temprana para detectar riesgos nuevos y emergentes en Europa
Es importante identificar lo antes posible cualquier agente o proceso de trabajo que pueda causar cáncer. A nivel europeo hay mucho interés en los llamados sistemas de alerta temprana y muchos países tienen algún sistema. El Ministerio holandés de Asuntos Sociales y Empleo (RIVM) realizó una encuesta entre los 51 países europeos preguntando si tienen sistemas de alerta ante riesgos nuevos y emergentes para los trabajadores y cómo funcionan, y así elaborar un inventario. Recibieron 23 respuestas, que sirvieron para elaborar este informe. Encontraron que, aunque muchos países tienen algún sistema, solo unos pocos tienen un sistema específico. En este sentido encontraron que siete países han desarrollado una herramienta de “señalización” (algunos en cooperación con otro país). La herramienta se basa en la observación clínica; permite a los médicos informar acerca de efectos en la salud (por ejemplo, cáncer) cuando sospechan una relación causal, desconocida hasta ese momento, entre sustancias o procesos de trabajo y el efecto de salud sobre el que informan. A continuación, un grupo de expertos en enfermedades profesionales y exposición evalúa la posible relación causal. Diez países informaron que tienen sistemas no diseñados específicamente para identificar riesgos nuevos y emergentes de los productos químicos, pero que pueden utilizarse como tales. Además de herramientas de señalización, hay países que tienen bases de datos con información sobre la exposición a sustancias y procesos peligrosos y efectos sobre la salud. Estas bases de datos pueden utilizarse para identificar posibles carcinógenos. También en este caso los evaluadores expertos desempeñan un papel fundamental.

Palmen NGM (2016). Early warning systems to detect new and emerging risks in Europe. RIVM Letter report 2016-0022.