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porEvidencia

Jue, 15/07/2010 - 12:19

Los trabajadores del algodón recuperan su salud pulmonar después de jubilarse.

El polvo de algodón suele provocar inflamación de las vías respiratorias en los trabajadores. En un estudio publicado el pasado mes de marzo en American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, los autores compararon a 447 trabajadores chinos de la industria del algodón con 472 trabajadores del sector de la seda, donde no están expuestos a altos niveles de polvo. Tras un seguimiento de 25 años, hallaron que la función pulmonar de los trabajadores del algodón mejoraba después de la jubilación, en especial en los 10 primeros años. Ello muestra, según los investigadores, que el daño pulmonar debido al trabajo en la industria del algodón sería parcialmente reversible. 'Parcialmente', enfatizan, porque, en promedio, la función pulmonar de esos trabajadores no alcanzó a la de los empleados de la seda después de la jubilación.

Los trabajos muy estresantes afectan al corazón de las mujeres.

Un estudio danés halla que el riesgo de enfermedad cardiaca se duplica entre las enfermeras que trabajaban bajo mucha presión. Los estudios anteriores se habían centrado en los trabajos estresantes y los hombres, pero este que acaba de publicar la revista Occupational and Environmental Medicine se centró en el seguimiento de 12.116 enfermeras danesas durante 15 años. Según los resultados, las mujeres que tenían una presión demasiado alta en sus trabajos eran un 25% más propensas a sufrir una enfermedad cardiaca que las que dijeron que sus niveles de estrés eran manejables. Estos hallazgos, según los investigadores, no demuestran que el estrés del trabajo cause enfermedad cardiaca, sino sólo que parece existir cierta relación entre ambos.

Una prueba sencilla podría detectar precozmente el cáncer de pulmón.

La prueba consiste en recoger algunas células de la tráquea con un pequeño cepillo (broncoscopia) y realizar un análisis genético con el que se pueden detectar células cancerosas en etapas iniciales o incluso precancerosas. El procedimiento es mínimamente invasivo, por lo que podría utilizarse como método de vigilancia de la salud para la detección precoz de la principal causa de muerte por cáncer en la actualidad. Los hallazgos del estudio aparecen en la edición del 7 de abril de la revista Science Translational Medicine.

Exposición laboral a disolventes y cáncer linfático.

Un nuevo estudio, publicado en el número 67 de la revista Occupational and Environmental Medicine, confirma que la exposición laboral a disolventes juega un papel causal en un tipo de leucemia, la denominada leucemia linfocítica crónica. El benceno sería uno de los disolventes más implicados, aunque no el único. El estudio se ha llevado a cabo en seis países europeos y se ha realizado sobre 2.348 casos de linfoma y 2.462 controles.

El riesgo de asma aumenta con el estrés laboral.

Las personas con estrés laboral tendrían más riesgo de desarrollar asma que aquellas que trabajan en un ambiente más relajado, de acuerdo a un nuevo estudio publicado en la revista Allergy en abril de 2010. Entre los más de 5.100 adultos estudiados durante una década, quienes referían un gran estrés laboral al inicio del estudio eran dos veces más propensos a desarrollar asma que los que percibían bajos niveles. Aunque se desconoce por qué el estrés laboral modificaría el riesgo de sufrir asma en algunas personas, los resultados refuerzan las pruebas de que el estrés crónico favorece la aparición del asma.

Niveles de plomo en sangre y riesgo de ELA.

Un nuevo estudio aporta evidencias que asocian la exposición al plomo con el riesgo de desarrollar esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Según los resultados, la exposición al plomo durante años tendría un papel en la aparición de ELA, una enfermedad nerviosa degenerativa que produce parálisis y muerte por insuficiencia respiratoria. El trabajo, publicado en la revista American Journal of Epidemiology del pasado abril, incluyó a 184 veteranos estadounidenses con ELA y a 194 sin la enfermedad. El análisis de las muestras de sangre reveló que un nivel de plomo en sangre dos veces más alto estaba asociado con el doble de riesgo de desarrollar ELA. Aunque la ELA tiene un componente genético importante, la exposición a un tóxico para el sistema nervioso como el plomo podría ser un factor de riesgo adicional.

Depresión en hospitales abarrotados.

El personal de enfermería que trabaja en salas de hospital generalmente sobreocupadas tiene mayor riesgo de depresión que sus colegas en hospitales menos abarrotados, según un estudio publicado en mayo en la revista Journal of Clinical Psychiatry. El riesgo de una baja por depresión es doble en las salas con sobreocupación respecto a aquellas que mantienen un número “óptimo” de pacientes, según este estudio realizado sobre 5.166 personas de enfermería en 2004 y 2005. El nivel óptimo considerado por los investigadores se situó en una ocupación máxima del 85%.