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Objetivo: barrer la representación sindical

Sáb, 15/01/2011 - 12:20
Objetivo: barrer la representación sindical

CARMEN MANCHEÑO*

La crisis económica, que tan devastadores efectos está teniendo sobre el tejido social y laboral, no cesa y se está convirtiendo en la excusa perfecta para el incumplimiento de las normas laborales. La ralentización e incluso la paralización de la actividad preventiva en las empresas resulta cada vez más evidente, pero mucho más alarmante es que los agentes del cambio hacia un trabajo más saludable, los delegados y delegadas sindicales, están siendo abiertamente perseguidos.

Estoy hablando de delegados de prevención como Carlos y Fernando, que hasta hace 10 días eran trabajadores y representante sindicales en SACAI, una empresa de 42 trabajadores ubicada en Parla (Madrid) y dedicada a la fabricación de mobiliario escolar. Estos compañeros han trabajado duro en esta empresa para conseguir un cambio en las condiciones de trabajo que beneficiara a todos: primero consiguieron reducir la exposición a polvo de madera dura, que es cancerígeno, y luego su total eliminación. Después consiguieron que se sustituyeran disolventes peligrosos y que se hiciera una vigilancia específica de la salud; también lograron que se apantallaran diferentes máquinas, que se reconocieran seis enfermedades profesionales (hipoacusias) y muchas cosas más. La respuesta del empresario siempre ha sido la misma: presiones, amenazas y desprestigio de su trabajo. Pero finalmente se superaron todos los límites y el empresario plantea a los trabajadores que va a tener que cerrar la empresa porque sus delegados de prevención han salido en el periódico de CCOO de Madrid y les transmite con claridad que todo trabajador que se acerque a ellos corre peligro. A los delegados de prevención les dice claramente: “Voy a por vosotros y a por los que os apoyan, me cueste lo que me cueste”. Les propone negociar un despido ahora o echarles con un despido objetivo pasados unos meses, cuando acaben su mandato. Nuestros delegados saben que cuentan sólo con los afiliados a CCOO, el resto tiene miedo, y deciden negociar. El empresario sigue intentando aprovechar la situación y les ofrece una cantidad de dinero mayor a los delegados que al resto. Se negaron a aceptar la diferencia y pelearon para que la máxima indemnización fuera para todos. El empresario aceptó y se ha gastado medio millón de euros en borrar del mapa la representación sindical.

Y estoy hablando también de Raúl y Eduardo, trabajadores y delegados de la empresa Pacadar, empresa de materiales de construcción situada en Rivas-Vaciamadrid. Han trabajado intensamente en la disminución de la manipulación manual de cargas y de posturas forzadas, en la reducción del ruido, en el reconocimiento de las enfermedades profesionales y en la recolocación de las personas a las que se les había diagnosticado una pérdida auditiva. Pero la respuesta empresarial a esta dedicación ha sido contundente: “Voy a presentar un ERE que afectará a 40 trabajadores, pero si os vais vosotros sólo incluiré a 22”. Los dos delegados sindicales no han tenido más opción que aceptar el chantaje y hoy ya están desempleados. El resto de compañeros son trabajadores a los que se les ha diagnosticado una hipoacusia y la empresa dice que los despide porque no tiene dónde colocarlos.

Y estoy hablando de otra empresa, cuyo nombre no voy a utilizar, con la idea de proteger a los compañeros, que tiene la desfachatez de decir que no tiene dinero para aplicar medidas preventivas pero sí para despedir a los trabajadores. Imaginad la escena porque es claramente ilustrativa de lo que está pasando: un empresario argumenta ante la Inspección de Trabajo que no puede abordar las medidas de prevención necesarias porque no tiene recursos a consecuencia de la crisis, y al salir de la Inspección les dice textualmente a los delegados sindicales: “No tengo 50.000 euros para invertir en prevención, pero sí tengo 90.000 para pactar un despido y que os vayáis”. El objetivo está claro, ¿no?

Es evidente que hoy, más que nunca, es necesaria la presencia del sindicato en las empresas para proteger mejor los empleos y los derechos de todos los trabajadores, aún sabiendo lo difícil y, en muchas ocasiones, lo ingrato y sacrificado de la tarea, pero nuestra dignidad como personas y como trabajadores y nuestra salud lo hacen imprescindible.

* Carmen Mancheño es coordinadora del Gabinete de Salud Laboral de CCOO de Madrid.