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Nuevo gobierno, mismas demandas

Jue, 15/07/2004 - 12:20
JOAQUÍN NIETO

Nuevo gobierno, mismas demandas

JOAQUÍN NIETO. Secretario Confederal de Salud Laboral y Medio Ambiente CC.OO.

En diciembre de 2002 adoptamos los Acuerdos de la Mesa de Dialogo Social para corregir las principales deficiencias de nuestro sistema preventivo. De ellos han emanado, entre otras buenas medidas, la reforma de la Ley de Prevención y el Real Decreto sobre coordinación de las actividades preventivas entre las empresas que comparten el mismo centro de trabajo. Estos han sido los primeros frutos de los Acuerdos pero con ellos no termina su desarrollo. Nuestra demanda principal al Gobierno socialista en la nueva legislatura es aplicarlos y completarlos plenamente. Pero también vamos a plantear la puesta en marcha de otras iniciativas aun pendientes de desarrollo: los delegados territoriales, la reforma de las Mutuas y el fortalecimiento de las instituciones públicas.

Completar y aplicar los acuerdos anteriores

Al nuevo gobierno no le vamos a pedir cosas muy diferentes de las que pedíamos a los anteriores. Los Acuerdos que nos parecían buenos entonces, nos parecen buenos ahora. Se trata pues de hacer lo necesario para que la reforma enunciada en la ley tenga los resultados pretendidos. Eso exige voluntad política, capacidad técnica y recursos para impulsar los cambios preventivos en las empresas.

Algunos acuerdos estaban ya bastante cerrados y sólo necesitan aplicarse: es el caso de la vigilancia de la salud y el reconocimiento, registro y notificación de las enfermedades profesionales. Otros, están simplemente a la espera de que el Gobierno concrete sus compromisos presupuestarios, como es el caso de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales.

Otros son de hecho tareas para los gobiernos y agentes sociales en el ámbito autonómico, como proseguir con los planes de choque hacia las empresas con mayor siniestralidad y desarrollar la capacidad de vigilancia y control de los técnicos de las comunidades autónomas.

Delegados territoriales

Hay acuerdos que quedaron más abiertos y que requieren de un desarrollo positivo que el Gobierno socialista deberá culminar. Entre éstos se encuentra la cuestión de la ampliación de la representación de los trabajadores en materia preventiva, de manera que dicha representación pueda llegar a todas las empresas, incluidas las más pequeñas, asunto sobre el que serán necesarias reformas normativas en esta nueva etapa.

En nuestro país hay miles de empresas pequeñas, en las cuales se producen buena parte de los accidentes y daños a la salud, que no disponen de delegado de prevención, figura imprescindible para fomentar la prevención en la empresa y entre los trabajadores, por lo que la promoción de las prácticas preventivas en esas pequeñas y microempresas, exige de un impulso especial. La adopción de instrumentos específicos como los delegados territoriales, por parte de los órganos tripartitos de las Comunidades Autónomas, podría dar ese impulso. Convendría que estas figuras autonómicas y los delegados territoriales tuvieran su reconocimiento en la legislación básica.

Reforma de las Mutuas

Otra de las reformas para conseguir la mejora de la acción preventiva y la reducción de accidentes es la amplia y profunda modernización de las Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales de la Seguridad Social, contemplada en los Acuerdos. Algo se ha avanzado: se ha creado un Consejo Tripartito, cuya formalización legal acaba de salir en el BOE, competente sobre el Plan General de Actividades Preventivas de las Mutuas, plan que contiene los principales recursos económicos públicos dedicados a prevención, y se ha acordado un importante Plan Nacional de Formación. Está pendiente la desagregación de la actividad que las Mutuas desarrollan como servicios de prevención ajenos, de aquella otra que realizan como entidades colaboradoras de la Seguridad Social.

Pero esos son sólo los primeros peldaños de la reforma pendiente. Se hacen necesarios también otros cambios legales concordantes con nuestro tiempo. El destinatario del servicio de la Mutua es la empresa, es decir el empresario y los trabajadores. Los trabajadores son en última instancia, aquellos cuya salud hay que proteger y los destinatarios de las prestaciones. Por ello son el empresario y los trabajadores, a través de sus representantes legales, quienes deben participar conjuntamente en la elección de Mutua -y del Servicio de Prevención y realizar el seguimiento de todas y cada una de sus actividades.

En esta misma línea, se debe concretar la adecuación de las Juntas Directivas, para que incorporen a todos los sujetos e intereses afectados por sus funciones, corrigiendo la composición actual exclusivamente formada por empresarios y dando entrada a la plena participación sindical.

Fortalecer las instituciones

Para terminar, es necesario que los nuevos gobernantes, en coherencia con sus compromisos manifestados, fortalezcan las capacidades públicas de asesoramiento, vigilancia y control. Por una parte reforzando la Inspección de Trabajo en recursos y efectivos; por otra, acometiendo la reforma del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Se trata de tener el mejor instituto público de referencia en salud laboral para, entre otras cosas, impulsar la investigación y promover las buenas prácticas preventivas. La propuesta de ir hacia una Agencia que unifique los recursos públicos en esta materia y amplíe su campo de acción como entidad colaboradora de la Seguridad Social para la prevención, es una buena idea cuya ejecución debería madurar en los próximos meses.