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Nueva directiva sobre: Riesgo químico. Una valoración de urgencia

Mié, 15/07/1998 - 12:19

Debate

El pasado 5 de mayo, se publicó en el Diaro Oficial de las Comunidades Europeas la Directiva 98/24/CE relativa a la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo. La legislación española deberá adaptarse a esta Directiva antes del 5 de mayo del 2001. De esta manera se vuelve a poner en marcha el proceso de legislación comunitaria en materia de salud laboral tras cinco años de inactividad. En aplicación de la Directiva todos los estados miembros de la Unión Europea tendrán que establecer valores límites de exposición y valores límites biológicos para los contaminantes químicos a partir de unos listados que se establecerán a nivel comunitario. Para España, donde sólo hay un listado muy corto de valores límites que tiene más de 30 años y no se ha actualizado nunca, esta es una buena noticia.

Esta Directiva era muy necesaria, ya que hasta ahora la protección de la salud de los trabajadores frente al riesgo químico había sido abordada en la legislación comunitaria de forma fragmentaria y solamente respecto de determinados agentes químicos. Incluso algunos de los instrumentos jurídicos habían quedado obsoletos por ser anteriores a la Directiva Marco y a la política comunitaria de protección de la salud laboral definida en el Acta Única Europea, como es el caso de la Directiva 80/1107/CEE.

Sin pretender realizar una valoración definitiva de esta nueva Directiva queremos destacar dos preocupaciones que el texto aprobado ha suscitado en los sindicatos europeos.

La Directiva establece dos tipos de valores límites ambientales: unos de carácter indicativo para la mayoría de agentes químicos y otros que se consideran obligatorios y que presumiblemente se aplicarán a los agentes más peligrosos. Respecto de los segundos, está claro que los Estados miembros no podrán fijar un valor límite que exceda el comunitario. Pero ¿qué pasará con los primeros? En teoría, los Estados miembros sólo tienen que 'tener en cuenta' el valor limite indicativo comunitario, por lo que podrían rebasarlo.

Para algunos agentes se establecerá un límite biológico de exposición, esto es, un límite referido a la concentración del tóxico en el organismo humano (por ejemplo, sangre u orina). Para trabajar con estos agentes será necesario someterse a vigilancia médica. ¿Esto puede generar conflictos con el derecho a la intimidad? Parece que sí. ¿Se garantiza adecuadamente que una persona que haya rebasado el límite biológico de exposición no pierda el puesto de trabajo? Parece que no.

Las organizaciones sindicales de cada país deberán estar muy pendientes del proceso de transposición para intentar mejorar estos puntos débiles de la Directiva.