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Tablón

Vie, 15/01/2016 - 12:20
CCOO
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España continúa presentando una de las edades medias de jubilación más elevadas del contexto europeo

CCOO ha rectificado las conclusiones del “Informe de pensiones” que periódicamente publica la OCDE. El sindicato señala que en 2014 la edad media de acceso a la jubilación en España superó los 64 años (63,88 años en el caso de los hombres y 64,61 años en el de las mujeres), según las estadísticas del propio Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Unas cifras que quedan lejos de las publicadas por la OCDE, que establecía esta referencia en 62,2 años en el caso de los hombres y 63,1 en el de las mujeres.

España continúa presentando una de las edades medias de jubilación más elevadas del contexto europeo. Del mismo modo, quienes acceden a estas figuras de jubilación acreditan carreras de cotización muy importantes (siempre iguales o superiores a los 30, 33 y hasta 35 años, según la modalidad de jubilación), y asumen una reducción en la cuantía de su pensión por tal adelanto (que oscila entre el 6% y el 8% por cada año de anticipo), o bien han desempeñado su trabajo en tareas especialmente penosas, tóxicas o peligrosas (como los mineros, trabajadores del mar, bomberos, etc.) que justifican sobradamente su retiro anticipado. Para CCOO, en todo caso, han sido los recortes producidos a partir de la reforma laboral de 2012 en el subsidio de desempleo de mayores de 55 años (que conlleva cotización a los efectos de jubilación) los que están empujando a un número creciente de parados de larga duración a una situación que cabría ser descrita como de jubilación anticipada “forzosa”.

Los daños del trabajo sobre la salud laboral en las estadísticas oficiales

Entre enero y septiembre de 2015 continúa el aumento tanto de los accidentes de trabajo que han causado baja (8%) como de los partes comunicados de enfermedades profesionales (12%). Pero lo que más llama la atención de este tablón (y no es el primero que muestra esta evolución), es el aumento del número de accidentes mortales en jornada de trabajo, un 11%. En términos absolutos, en 2015 (hasta el mes de septiembre), los accidentes mortales, tanto en jornada de trabajo como in itínere, alcanzan las 454 personas fallecidas, 38 personas más que en el mismo período del año anterior. Una verdadera lacra. Unas muertes que merecen, cuanto menos, una reflexión tanto de los empresarios y las asociaciones que los representan como de las autoridades públicas.

Hasta septiembre de 2015, los accidentes en jornada de trabajo aumentan a tasas por encima del 7% en todas las formas o contactos en los que se produjo la lesión (sobreesfuerzos, choques, accidente de tráfico en jornada de trabajo…), y en todos los sectores productivos, excepto en las industrias extractivas. Esto sugiere que el problema no es parcial, y que, por lo tanto, está fallando el mecanismo preventivo a nivel sistémico.

Por lo que respecta a las enfermedades profesionales, también presentan un fuerte incremento, con valores por encima del 8%, tanto en hombres como, sobre todo, en mujeres. Los porcentajes de crecimiento son, sencillamente, inasumibles para nuestra sociedad.