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Tablón

Sáb, 15/10/2016 - 12:19
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El consumo de hipnosedantes se ha duplicado en los últimos cinco años entre la población trabajadora

La Secretaría de Salud Laboral de CCOO Aragón denuncia la evolución del consumo de psicofármacos en España y su relación con la precariedad laboral. El uso de psicofármacos está relacionado con situaciones de estrés, depresión, agotamiento o insomnio y según los datos de la encuesta EDADES 2013/14 su consumo se ha duplicado en los últimos cinco años entre la población trabajadora española. Según el módulo laboral de la encuesta EDADES 2013/2014, un 10,3% de las mujeres trabajadoras y un 4,7% de los hombres consumen hipnosedantes (con o sin receta médica). Los sectores de actividad que destacan por consumo de hipnosedantes son aquellos con elevada presencia femenina: servicio doméstico, sanidad, enseñanza, Administración pública y servicios sociales. Un dato revelador es que desde el comienzo de la crisis hasta la actuali- dad, el consumo de tranquilizantes o somníferos ha aumentado en más de un 70%. El dato preocupante es que la proporción de personas que los consumen a diario, convirtiéndolo en un hábito, ha aumentado en más del 150%.

Reconocida la incapacidad total de un ingeniero de telecomunicaciones por electrosensibilidad

Un ingeniero de telecomunicaciones que trabajaba en Ericsson y sufre electrohipersensibilidad, un síndrome neurológico que se manifiesta al exponerse a ordenadores, wifis, teléfonos móviles y espacios en general con alta actividad eléctrica y electromagnética, ha obtenido del Tribunal Superior de Justicia de Madrid el reconocimiento de su incapacidad total para ejercer su profesión y el derecho por ello a una prestación por incapacidad. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) se lo negó hace dos años amparándose en la dificultad para probar la existencia de ese síndrome. En Ericsson, tras un periodo de bajas en las que no se reconocía este síndrome, le acabaron despidiendo precisamente por electrosensibilidad. El trabajador se fue al paro y reclamó la incapacidad. Primero se la denegaron y ahora la ha logrado por vía judicial. La clave de la sentencia favorable ha sido contar con un informe de la sanidad pública, en esta ocasión, el de un internista estudioso del tema del hospital de Guadalajara.

Los daños del trabajo sobre la salud laboral en las estadísticas oficiales

Hasta julio de 2016 se mantiene (como vimos en el número anterior) un aumento del 7% en el volumen de accidentes de trabajo. Este crecimiento se produce tanto en los accidentes en jornada de trabajo (7%) como in itínere, que aumenta hasta un 8% su crecimiento. El volumen de accidentes mortales se sitúa en 360 muertes, un 6% más que el mismo período del año anterior. Llama la atención el fortísimo aumento de accidentes in itínere, con 92 fallecidos, un 64% más que los producidos hasta julio de 2015. El volumen de partes comunicados por enfermedades profesionales también aumentó en el período entre enero y agosto de 2016 a una tasa del 8%. El crecimiento mayor se produce en los partes comunicados con baja, tanto en hombres (11%) como en mujeres (14%).

El volumen de partes comunicados por mujeres supera al de hombres, lo que indicaría, dada la menor tasa de actividad de las mujeres, un mayor nivel de incidencia, atendiendo a los partes comunicados. Estos datos manifiestan la urgencia de actuaciones políticas contundentes. Es evidente que los recortes en políticas sociales, sobre todo en políticas preventivas, y la precarización de las condiciones de trabajo están suponiendo un aumento en el registro de accidentes de trabajo y enfermedad profesional. La estadística, que como sabemos tiene importantes problemas de infravaloración del daño a la salud producido en el ámbito laboral, muestra una tendencia creciente a partir del año 2013, lo que vendría a mostrarnos que la publicitada salida de la crisis está siendo paralela a un empeoramiento drástico de las condiciones de trabajo y, por lo tanto, con claros efectos negativos en la salud de los trabajadores y las trabajadoras.