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Tablón

Jue, 15/01/2015 - 12:20
Noticias

La ISO 45001 sustituye una gestión responsable de la salud en el trabajo por un sistema consistente en culpar al trabajador
Una de las preocupaciones principales compartidas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Confederación Internacional de Sindicatos (CSI) es la promoción por parte de la ISO de un “enfoque basado en el comportamiento”, que sustituye una gestión responsable de la salud en el trabajo por un sistema consistente en culpar al trabajador. La seguridad basada en el comportamiento no resuelve problemas de salud y seguridad en el trabajo, los entierra. Encuentra chivos expiatorios en lugar de soluciones para la gestión. La ISO no solo quiere culpar a los trabajadores, casi quiere eliminar cualquier referencia a los mismos. La OIT denuncia que los trabajadores, la “parte interesada principal” cuando redacta normas sobre la salud y la seguridad en el trabajo, “son casi invisibles en el proyecto actual”. La “protección de los trabajadores” es otra víctima, ya que se ha minimizado “su protección y participación'. La “participación de los trabajadores”, advierte la OIT, ha sido relegada a “un papel secundario e incluso opcional a discreción de la dirección”, lo que contraviene un acuerdo explícito precedente del comité plenario de redacción. El requisito de participación de los trabajadores desapareció por completo de un anexo sobre los compromisos esenciales que deberían incluirse en una política sobre salud y seguridad en el trabajo.

La indignación recorre Italia por la prescripción del delito en el caso Eternit
El 13 de febrero de 2012, un tribunal de Turín condenó a los propietarios de Eternit, el suizo Stephan Schmidheiny y el belga Louis de Cartier de Marchienne, a 18 años de prisión por cometer un delito de desastre doloso ambiental permanente. Ambos fueron declarados responsables de la muerte de unas 3.000 personas, trabajadores o vecinos de las fábricas que Eternit tenía en varias localidades italianas, al haber provocado una catástrofe sanitaria y ambiental permanente y haber violado la normativa de seguridad laboral. Sin embargo, el pasado 19 de noviembre, la Corte de Casación, equivalente al Tribunal Supremo en Italia, ha dictado una sentencia que, aunque no absuelve a Schmidheiny, considera que su delito ha prescrito. La sentencia ha desatado una ola de indignación en Italia (hasta el punto que el propio presidente del Gobierno italiano se ha manifestado dispuesto a modificar la figura legal de la pres- cripción) que se ha extendido entre las organizaciones de víctimas de todo el mundo, el movimiento sindical internacional y las organizaciones y activistas que luchan por la prohibición del amianto en cada rincón del planeta. CCOO ha compartido la indignación de los sindicatos italianos y de las asociaciones de víctimas del amianto de aquel país y ha mostrado su solidaridad porque, a juicio del sindicato, “la muerte no prescribe”.

Los daños del trabajo sobre la salud laboral en las estadísticas oficiales
Analizamos en este cuadro la evolución de los accidentes de trabajo con baja en el período enero-septiembre de 2014, así como las enfermedades profesionales (partes comunicados) en el período enero-noviembre 2014, ambos en comparación con el mismo período del año anterior. Como se muestra en el cuadro, aparece un aumento de los accidentes de trabajo, tanto en jornada como in itínere, así como de las enfermedades profesionales. Esta evolución no hace más que corroborar el deterioro que están sufriendo las condiciones de trabajo en nuestro mercado laboral. Los accidentes de trabajo aumentan a una tasa del 5%, y del 4% en aquellos que se producen in itínere. El dato más dramático de estas cifras viene representado en los 422 trabajadores y trabajadoras muertos por accidente laboral en los primeros nueve meses del año. Respecto a las enfermedades profesionales, los datos siguen mostrando un crecimiento del 1%, concentrado en el colectivo de mujeres, que presenta un aumento en el volumen de los partes comunicados por enfermedades profesionales del 4%, tanto aquellos que suponen baja como los que no suponen baja laboral. Todo ello, y no podemos olvidarlo, en un escenario en el cual el volumen de empleo permanece estancado, dentro de un proceso claro de precarización de las condiciones de trabajo. Por otro lado, debemos remarcar que estamos ante aumentos estadísticos de accidentabilidad y enfermedades profesionales dentro de un sistema de información estadística que claramente minusvalora ambas variables.