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No hay conflicto entre trabajadores y sindicatos sino con los responsables de la precariedad

Mié, 15/10/2003 - 12:19
FERNANDO RODRIGO

Dossier: 9 muertos en Repsol YPF

Entrevista con Quim González, Secretario General de la Federación de Industrias Químicas FITEQA de CC.OO. 

FERNANDO RODRIGO
La monotonía de todos los despertares fue rota el 14 de agosto por una enorme explosión que sacudió los cimientos de la planta de REPSOL en Puertollano, se llevó a nueve trabajadores y estremeció a toda la población. Quim González no estaba allí. Pero la onda expansiva le alcanzó de lleno en su conciencia de sindicalista. Quim es el máximo responsable sindical de CC.OO. en el sector químico.

En los últimos 11 años han muerto 19 trabajadores por accidentes de trabajo en la planta de REPSOL de Puertollano ¿qué explicaciones hay para un saldo tan brutal?

No hay ninguna justificación para la pérdida de vidas humanas a consecuencia del trabajo. Dicho eso, claro que tiene que haber explicaciones a la diferencia tan grande en el número de accidentes de carácter grave entre la planta de Puertollano y el resto de refinerías y plantas petroquímicas. Tiene que obedecer a fallos y comportamientos en la forma de organizar el trabajo y la producción en relación con la seguridad de las personas y las instalaciones, que tienen que ser analizados con detalle para ser corregidos de inmediato. Este último y dramático accidente plantea la necesidad urgente de afrontar los problemas de raíz. Se necesita hacer una catarsis profunda en toda la organización de la empresa, situando la salud y la seguridad en el trabajo como un eje central de la gestión empresarial. La comisión de trabajo que hemos acordado constituir con la dirección de la compañía debe servir para que esa catarsis sea una realidad.

El 50% de los trabajadores de Repsol están afiliados a CC.OO. ¿Cuál ha sido la actitud del sindicato ante esta repetida sucesión de accidentes con trágicos resultados en vidas humanas?.

Desde hace más de diez años, la salud laboral ha constituido el principal eje de nuestra acción sindical en Repsol precisamente por la gravedad de los accidentes. Muy especialmente desde que en 1996 cuatro trabajadores murieron por la explosión de una caldera ya que es en este año cuando se produce una diferencia -a peor- en la planta de Puertollano en comparación con las otras plantas petroquímicas. Eso nos llevó a trabajar con mucha intensidad y dedicación en los temas de seguridad y salud laboral. A pesar de la escasa afiliación sindical existente en las empresas auxiliares, hemos trabajado mucho hasta lograr una mejora sustancial en los estándares de salud laboral del conjunto de los trabajadores que operan en Repsol. Nuestros delegados de prevención han recorrido todas las plantas petroquímicas para observar cómo está organizada la prevención de riesgos, cómo y en qué condiciones se trabaja y para ver qué medidas podían adoptarse en Puertollano para mejorar las condiciones de seguridad y salud laboral de todas las personas que trabajan en ella. Como resultado de todo ese trabajo elaboramos un documento con toda una batería de medidas preventivas que la empresa recibió, aparentemente con interés, pero que lamentablemente no fueron desarrolladas ni aplicadas.

El hecho de que todos los trabajadores muertos pertenecieran a contratas ¿tiene que ver con un problema de condiciones de trabajo diferentes entre los trabajadores fijos de Repsol y los pertenecientes a las empresas auxiliares?.

Antes de contestar a la pregunta, permíteme decir que el sindicato no hace distinciones entre los trabajadores muertos. Nuestra primera respuesta –y ahora quiero repetirlo– fue la de expresar nuestra más firme solidaridad con los afectados y sus familias y poner nuestros medios a su disposición, así como implicarnos activamente en la investigación de lo sucedido. Ahora bien, me gustaría aclarar que no hay una relación ni directa ni indirecta entre el trabajo de las empresas contratadas y auxiliares que trabajan en Repsol y este accidente. Según las investigaciones, se produjo una fuga de gas que provocó una explosión, varios coches con trabajadores pasaban cerca y fueron alcanzados. Podía haberle pasado también a cualquier trabajador de Repsol. De hecho, dos de ellos se salvaron porque les protegió un talud de tierra que se interponía entre ellos y el lugar de la explosión. Los trabajadores afectados pertenecen a empresas que están construyendo una nueva planta, actualmente hay 1.400 trabajando en su montaje. Es necesario, sobre todo para el sindicato, hacer un esfuerzo de rigor a la hora de clarificar lo que son empresas auxiliares, contratas y diferenciarlas de las subcontratas utilizadas para desregular y precarizar el trabajo. En este caso estamos hablando de empresas especializadas en montajes que desarrollan actividades totalmente diferentes al proceso de Repsol. Ha sido una trágica casualidad que fueran ellos los afectados. Explicar esto para nada significa restar gravedad ni responsabilidad a quien la ostenta, que es la empresa Repsol. 

Se ha criticado mucho la intervención y los medios utilizados para combatir el siniestro ¿cual es la valoración que se hace desde CCOO?.

Una tragedia tan grande como ésta deja al descubierto las lagunas y las carencias existentes. Equipos y recursos que se creía correctos, cuando se tienen que utilizar en situaciones extremas se vienen abajo y se revelan como insuficientes y obsoletos. Creemos que la empresa ha tomado buena nota de todos los fallos y que, según los acuerdos que en estos días se están ultimando, va a tomar todas las medidas necesarias para corregirlos de inmediato. Algunas ya se han comprometido en la Mesa de Diálogo. El resto deben ser motivo de discusión y acuerdo en la comisión que la dirección del grupo y los sindicatos vamos a constituir en los próximos días.

Desde la llamada Plataforma de Trabajadores de Contratas, se ha cuestionado la actuación de CCOO y UGT en relación con la acción sindical que desarrollan en Repsol. ¿Cuáles son en tu opinión las razones en que se apoyan?.

En el 2000 en Puertollano y en 2002 en todas las plantas de Repsol hemos propuesto y negociado con la empresa un acuerdo que regula las condiciones de trabajo para todas las empresas y trabajadores que desarrollan su actividad en Repsol. Es la primera empresa en España en la que se logra un acuerdo de esas características. Ahora la Mesa de Diálogo creada tras el accidente ha revalidado y ampliado los citados acuerdos. La importancia de lo negociado se comprende al ver su contenido: creación de un Comité Intercontratas de Seguridad y Salud con competencias en materia de prevención; formación para los trabajadores de las contratas, estabilidad laboral para los trabajadores de las empresas auxiliares a través de mecanismos de subrogación y mejoras preventivas entre otras cuestiones. Todos estos acuerdos se han negociado –y quizás esto abre caminos en la acción sindical para otras empresas– admitiendo Repsol como interlocutores no sólo a las federaciones químicas de UGT y CCOO, sino también a las federaciones metalúrgicas de ambos sindicatos como representantes de los trabajadores de las empresas auxiliares.

Dicho esto, quiero añadir también, que es entendible una componente de rabia e indignación en los compañeros de los trabajadores fallecidos y quizás un problema de canalización de todos esos sentimientos que estallan en un momento dado y que se orientaron hacia los sindicatos de forma injusta. Y más injustamente hacia determinados dirigentes sindicales de la zona, a los cuales aprovecho para expresar mi reconocimiento al trabajo sindical que día a día realizan en una comarca compleja como es la de Puertollano. Pero desde un punto de vista sindical, no ha habido ni habrá un conflicto entre trabajadores, ni de éstos con los sindicatos, ya que no es ahí ni mucho menos donde hay que buscar los culpables de la precariedad o de una normativa que permite degradar las condiciones de trabajo. Por el contrario, si algún sentido tiene nuestra existencia como sindicato, es la de integrar y representar intereses de clase, que aunque diversos y complejos, nunca deben de ser contradictorios.

¿Cuáles son en tu opinión las dificultades que supone abordar la organización y representación de los trabajadores en condiciones de subcontratación?

Permíteme recordar que CC.OO. ha realizado dos huelgas generales en el sector de la construcción para tratar de controlar el uso y abuso de la subcontratación, que promovimos una Ley en el Parlamento a la que se opuso el Partido Popular y que estamos a punto de conseguir un Reglamento que desarrolle el articulo 24 de la Ley de Prevención que hace referencia a la coordinación entre empresas. Ahora bien, no tenemos formulas mágicas en el sindicato. La contratación de actividades de servicios auxiliares es un mundo complejo y heterogéneo en el que las situaciones no siempre son comparables. Por ejemplo, una empresa de servicios contrata parte de su actividad a una empresa auxiliar. Eso es muy diferente a una industria, cuya actividad principal es realizada por los trabajadores de la compañía, pero que contrata una parte de los trabajos de mantenimiento y servicios complementarios a través de empresas auxiliares con un alto nivel de especialización como es el caso que nos ocupa. Por ello, se trata de buscar en cada caso los mecanismos más eficaces desde la organización. Nuestro objetivo sindical, debe establecer la colaboración entre federaciones, como estamos haciendo con los compañeros del metal, para llegar a todas las empresas que concurren en una determinada actividad. Sabemos que normalmente estamos hablando de pequeñas y medianas empresas, con trabajadores que en muchos casos tienen un alto grado de movilidad geográfica y que todo ello dificulta nuestras posibilidades de trabajo organizativo y de acción sindical. 

En todo caso, hay que aprovechar nuestra fuerza y organización, reforzando el trabajo intersectorial y una fuerte coordinación de las estructuras del sindicato, para garantizar la tutela de la salud y seguridad y unas condiciones de trabajo adecuadas para todas las personas que desarrollan su actividad en un mismo centro de trabajo, con independencia de cual sea la empresa en que estén contratadas.