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Huelga contra el hostigamiento psicológico

Jue, 15/04/1999 - 12:19

Dossier: Mujeres

'¡Reme, que voy al aseo!... ¡Reme, apunta que he vuelto del aseo!'. No es un parvulario ni un antiguo reformatorio. Era el sistema utilizado por la empresa Drapé-Cotí para controlar el acceso de las trabajadoras a los aseos y Reme, la encargada a tiempo completo de su seguimiento. Pero con la llegada de las nuevas tecnologías todo cambió. ¿Todo?

Drapé-Cotí es una empresa textil ubicada en Orihuela (Alicante) con una plantilla de 250 trabajadores de los que un 80% son mujeres. Acaban de llevar a cabo una huelga de dos días no sólo en defensa de sus puestos de trabajo sino además reivindicando su dignidad como personas.

Montse Sevilla es la presidenta del comité de empresa y delegada de CC.OO.: 'cuando quiero ir al aseo, dejo mi puesto de trabajo me acerco a un ordenador e introduzco mi clave, cuando regreso debo hacer lo mismo... algunas compañeras sienten ansiedad, sufren estrés cuando necesitan ir al váter para realizar sus necesidades fisiológicas o beber agua por el miedo que produce el control, el quedar registradas... a menudo prefieren aguantarse y esperar a que termine la jornada.'

El cinco de noviembre de 1997 la dirección de la empresa colocó el siguiente cartel 'Habiéndose detectado ciertas irregularidades en la frecuencia con que algunas personas interrumpen el trabajo acudiendo a la zona de aseos, por la presente nota advertimos de que tales hechos podrían suponer falta grave, e incluso muy grave...' María Teresa, Vicenta, Mari Carmen, Pilar y Montse, tuvieron que recurrir a la Inspección de Trabajo, que decretó la retirada del cartel e impidió que se eliminara la puerta de los aseos en un intento de la empresa por aumentar el control.

Estos hechos, lejos de ser anecdóticos, son parte de una forma de entender y ejercer la gestión de personal en la empresa. Los problemas derivados del hostigamiento psicológico se manifiestan de muy diversas maneras. El control llega a ser humillante. El 'acoso y persecución' que sufrió una trabajadora le originó una baja de nueve meses por depresión. Las críticas y reprimendas públicas del jefe de producción a otra compañera supuso una nueva intervención de la Inspección de Trabajo instando a que cesara en su comportamiento hacia la citada trabajadora. También la manipulación del tiempo y tipo de trabajo 'no para buscar mejoras o por criterios empresariales sino con el único objetivo de humillar... no respetando acuerdos ni convenios, introduciendo de forma arbitraria cambios en la flexibilidad de la jornada laboral, ordenando cambios a puestos de trabajo de menor cualificación, monótonos y repetitivos, como castigo... se incrementa el ritmo de la cadena de montaje al antojo'. Esto afirma Pilar que trabajaba en la oficina de corte y fue trasladada sin mediar explicación a la termofijadora. Lo mismo le ocurrió a Conchita, trabajadora en los almacenes.

Las consecuencias para la salud de las trabajadoras son múltiples: ansiedad, sentimientos de amenaza, de fracaso, impotencia, frustración, baja autoestima, apatía e incluso cuadros depresivos. Según Montse Sevilla, al menos un 10% de los trabajadores se medican con antidepresivos 'una gran parte de nosotras llevamos las pastillas en los bolsos'. Además ocho personas han dejado la empresa en las últimas semanas 'porque no aguantan más'.

La evaluación de riesgos presentada por la mutua Asepeyo no plantea ninguna mejora en la organización de producción. Ni siquiera ha sido capaz de identificar el riesgo. Estas investigaciones no sólo carecen del soporte de profesionales con sensibilidad por este tipo de problemas sino que se realizan sin el concurso de equipos pluridisciplinares que incluyan especialistas con formación en psicosociología.

'Antes de tomar la decisión de ir a la huelga hemos enviado múltiples escritos a la dirección pidiendo diálogo, sin respuesta. Resulta inadmisible que se llegue a presionar con esos medios a las trabajadoras y trabajadores que, por encima de todo, son primero personas' afirma José Torregrosa secretario comarcal de la Federación de Industrias del Textil, Piel y Afines de CC.OO.PV.

A. Calera