Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Hormonas en el ambiente. Epidemia por sustancias químicas en el final del siglo

Sáb, 15/01/2000 - 12:20

Condiciones de trabajo

La cantidad y movilidad de los espermatozoides de los varones ha caído en picado en los últimos 50 años. Multitud de especies de moluscos de las costas de Galicia presentan alteraciones de los caracteres sexuales. En Barcelona, un grupo de trabajadoras han quedado incapacitadas para trabajar tras una nefasta fumigación de sus locales de trabajo. Los peces machos de los ríos Anoia y Cardener en Cataluña sufren procesos de hermafroditismo, feminización y alteraciones de la reproducción. Se han dado casos de niñas con menstruación temprana y niños con anormalidades genitales en Murcia y Almería. Y además, siguen aumentando los casos de cáncer de mama y próstata. ¿Es posible que todos estos episodios tengan una causa común?

Una invasión insidiosa
Vivimos en un mar de hormonas. Nuestro cuerpo produce una serie de sustancias químicas naturales que circulan por la sangre y realizan funciones como controlar el crecimiento, regular la reproducción o alertarnos de los peligros exteriores. Estas sustancias se llaman hormonas.

Desde mediados de este siglo, la industria química ha generalizado el uso de una increíble cantidad de productos cuya capacidad para desorganizar el delicado equilibrio del sistema hormonal en animales y humanos comienza a ponerse en evidencia.

Estas sustancias químicas que obstaculizan la función de las hormonas se denominan disruptores endocrinos y la lista de productos sospechosos crece día a día. Su difusón ha alcanzado a todo el planeta contaminando prácticamente a todos los seres vivos.

No son venenos clásicos. A veces una sustancia sin efectos aparentes produce alteraciones hormonales cuando actúa de manera conjunta con otra. Cantidades pequeñas, aparentemente insignificantes, pueden tener un importante efecto y, sin embargo, no tenerlo a dosis mayores. Otras sustancias pueden actuar por acumulación progresiva en el organismo.

Efectos sobre la salud y el medio ambiente
Casi la tercera parte de los productos de origen vegetal que consumimos los europeos contienen niveles de plaguicidas superiores a lo recomendable y un 3,4% alcanzan niveles tóxicos. Los plásticos que envuelven los alimentos o que sirven de revestimiento a las latas de conserva contienen tóxicos como el bisfenol A o los llamados ftalatos. Estos compuestos, al igual que muchos plaguicidas, se filtran hasta nuestra sangre y pueden provocar serios trastornos hormonales.

La Unión Europea acaba de prohibir la fabricación de chupetes, mordedores y tetinas que contengan ftalatos por los problemas hepáticos, renales, testiculares y reproductivos que pueden provocar.

La frecuencia de casos de cáncer, en órganos con dependencia hormonal, como la mama, próstata y testículo, parece incrementarse día a día. El número de defunciones en España por tumores malignos de mama y de próstata casi se han duplicado en los últimos 15 años. Algunos estudios ponen de manifiesto una asociación entre el cáncer de mama y residuos de plaguicidas como el DDT, lindano, aldrin y otros organoclorados.

Este cúmulo de males no acaba en los seres humanos. Peces machos capturados cerca de plantas de tratamiento de aguas residuales de Igualada y Manresa presentan características sexuales femeninas. Varias sustancias químicas, especialmente los alquilfenoles encontrados en detergentes y plásticos han sido identificados como responsables de causar estos efectos feminizantes, alterando de forma importante el equilibrio ecológico.

El principio de precaución
Las mayores evidencias de alteración hormonal de origen químico se han obtenido en estudios sobre animales. Sin embargo, la magnitud del problema es sobrecogedora. Esperar a disponer de certezas incontestables en poblaciones humanas es sencillamente suicida.

Se debe aplicar el principio de precaución y prohibir los tóxicos conocidos, optando por la sustitución, exigiendo su identificación y etiquetado, reduciendo el número de sustancias químicas utilizadas y fabricando y comercializando sólo aquellas de las que estemos seguros que no provocan daños a la salud ni al medio ambiente.

Alfonso Calera
Estefanía Blount

 

Sustancias tóxicas Usos Sector

Plaguicidas:

DDT, HCB, Lindano Piretroides sintéticos, Herbicidas de triazina, Algunos fungicidas
  • Producción agrícola, forestal y derivados
  • Fabricación de plaguicidas
  • Industria maderera y de transformación
  • Producción agrícola

Otras sustancias químicas:

PCBs (Policlorobifenilos)
  • Transformadores, condensadores, estabilizantes en lámparas fluorescentes
  • Producción de energía eléctrica
  • Sector eléctrico y electrónico
  • Gestión de residuos
Ftalatos
  • Producción de PVC blando, Barnices, caucho, repelentes de insectos, fijadores de perfumes, colorantes, etc
  • Alimentación
  • Industrias químicas
Alquilfenoles
P-nonilfenol
Octilfenols
  • Detergentes no biodegradables y antioxidantes en poliestireno y PVC
  • Fabricación y utilización de detergentes
  • Industria química
Bisfenoles
Bisfenol A
Bisfenol F
  • Fabricación de plásticos
    Recubrimiento de envases
    Empastes dentarios
    Resinas epoxi
  • Alimentación, Químico
  • Odontología y Farmacia
  • Productos manufacturados
  • Mármol
Estrógenos Sintéticos
Hexestrol, DES
  • Medicina y veterinaria
  • Farmacéutico
  • Químico
  • Veterinario

Metales:

Cadmio
  • Recubrimientos metálicos, pigmentos y estabilizadores de plásticos y aleaciones, baterías
  • Transformación de metales
  • Fabricación de plásticos
  • Industria electrónica
Plomo
  • Planchas o tubos, placas de baterías eléctricas y acumuladores, componente en caucho, pinturas y barnices, esmaltes y vidrio
  • Transformación de metales
  • Construcción
  • Sector eléctrico y electrónico
  • Sector químico
  • Producción de vidrio
Algunos órgano-estánnicos
  • Estabilizadores y catalizadores en plásticos, biocidas
  • Industria del plástico
  • Fabricación y aplicación de biocidas
  • Pinturas para barcos

Subproductos no deseados:

Dioxinas y furanos
  • Procesos de combustión con cloro, procesos industriales con cloro
  • Incineración de residuos
  • Fabricación de pasta de papel y celulosas
  • Fundición de metales
  • Industrias químicas

Lista no exhaustiva, adaptada por los autores, de los compuestos de la Declaración de Wingspread. Nuestro Futuro Robado. De. Ecoespaña, 1997