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Gérard Valenduc,“Hay mucha precariedad entre los jóvenes, pero no es verdad que haya estabilidad y empleo de calidad para los mayores de 50 años”

Mar, 15/07/2014 - 12:19
Gérard Valenduc,Hay mucha precariedad entre los jóvenes, pero no es verdad que haya estabilidad y empleo de calidad para los mayores de 50 años

BERTA CHULVI
Gérard Valenduc es codirector del Research Centre of the Fondation Travail-Université (FTU), de Bélgica, una organización que investiga sobre la dimensión social de los cambios en el mundo del trabajo y de la tecnología. Junto con Patricia Vendramin, Valenduc ha analizado los datos de la V Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo desde una nueva perspectiva que pretende mostrar cómo la desigualdad se visualiza a partir de los grupos ocupacionales y cuáles son las condiciones de trabajo de las personas mayores de 50 años.

Su estudio plantea abordar el problema del envejecimiento desde un análisis por grupos ocupacionales no por sectores, ¿por qué?

En un estudio anterior para la Fundación de Dublín sobre envejecimiento y trabajo vimos que la ocupación, el análisis por puesto de trabajo, era un tema clave para entender los efectos diferenciados del envejecimiento en la calidad del empleo y la calidad de vida. Entonces, por un acuerdo con ETUI, decidimos profundizar en el análisis de estos datos por dos razones: la primera es que a nivel europeo los oficios son muy semejantes entre paí - ses a pesar de que las condiciones institucionales no son idénticas, es decir, el contenido de un oficio como enfermera, maestra, trabajador en un supermercado es muy semejante de un país a otro. Mucho más que una aproximación por sectores de actividad. La segunda es que si hablamos del vínculo entre trabajo y envejecimiento, lo que importa es el contenido del trabajo, el reconocimiento en el trabajo, el grado de satisfacción, las relaciones sociales, etc., y estas diferencias ocurren al nivel de los oficios. Por ejemplo, si en general los mayores de 50 tienen solo un 13% de contratos temporales, en algunos grupos ocupacionales como la limpieza doméstica estamos hablando de cerca de un 30% de contratos temporales o incluso más de un 30 en ocupaciones agrícolas. Si no enfocamos el tema desde los grupos ocupacionales, ese tipo de desigualdades no sale a la luz. Y también las diferencias entre hombres y mujeres, bajando a un nivel de detalle de 18 grupos ocupacionales, si agregamos los grupos donde son mayoría las mujeres, se ven también las desigualdades de género. También vemos grandes desigualdades en lo referente al trabajo a tiempo parcial, donde el 80% son mujeres. Se tiene la idea de que esa precariedad afecta solo a los jóvenes… Nada más lejos de la realidad. Hay discursos que intentan oponer las generaciones y presentar a los mayores con buenos contratos, estables, etc., y los jóvenes viviendo en la precariedad. Es verdad que hay mucha precariedad entre los jóvenes, pero no es verdad que haya estabilidad y empleos de calidad para los trabajadores mayores de 50 años. Se trata de una creencia falsa. Estamos en una nueva situación: los trabajadores que tienen ahora cincuenta o más años tenían veinte hace treinta años, y en aquel tiempo fue cuando se desarrolló toda la ideología de la flexibilidad laboral y ahora vemos las consecuencias de las transformaciones que se dieron en el mundo laboral en los años 80.

Hay ocupaciones donde el 60% de los trabajadores mayores de cincuenta dice estar trabajando en posiciones penosas.

Sí, por ejemplo, entre los operadores industriales o entre los obreros de la construcción la exposición a riesgos ergonómicos llega al 60%. El porcentaje supera el 40% entre los trabajadores agrícolas, los trabajadores de la limpieza y trabajadores del comercio. Son personas que siguen trabajando en las mismas condiciones que cuando eran jóvenes. Lo esperable era pensar que la organización del trabajo habría reducido la exposición de los trabajadores mayores a riesgos ergonómicos, pero la realidad muestra que no es así. En las grandes empresas industriales había una forma de organización del trabajo que tenía en cuenta el hecho de que un trabajador o trabajadora mayor debía cambiar su grado de exposición a estos riesgos. Hay muchos convenios colectivos que plantean, por ejemplo, que los trabajadores mayores de 50 no hagan turnos de noche, pero lo que vemos es que esas reducciones en la exposición al trabajo más penoso no están tampoco afectando a los trabajadores mayores de determinados grupos profesionales, sobre todo en grupos profesionales con una mayoría de mujeres.

Respecto a los ritmos de trabajo, los resultados son aún peores.

Exacto. Asistimos a una presión generalizada: todo el tiempo de trabajo ha de ser productivo, han desaparecido los tiempos de descanso, los tiempos colectivos. Hay una individualización muy fuerte del tiempo de trabajo. Esa exigencia se generaliza a los trabajadores de todas las edades. Los trabajadores mayores, aunque tienen algunas capacidades físicas disminuidas, lo compensan con experiencia, pierden menos tiempo en resolver problemas porque los conocen, pero aun así el resultado es el mismo: es la presión del tiempo sobre todos.

Las exposiciones a riesgos psicosociales de los trabajadores mayores de 50 años también son importantes.

Para los trabajadores mayores, hombres y mujeres, es importante el vínculo social en el trabajo, el reconocimiento y el sentido de pertenencia al grupo. Y lo que vemos en los datos de la V Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo es que ese sentido de reconocimiento o de pertenencia a un grupo profesional decrece entre los trabajadores mayores de cincuenta. Por ejemplo, en el conjunto de los mayores de 50 años, el 30% se siente poco apoyado, frente al 25% entre los menores de 50. Pero en determinados grupos como el de conductores se sobrepasa el 40% y entre las limpiadoras y auxiliares de casa se eleva por encima del 45%.

Además está el problema de la acumulación de exposiciones…

Sí, efectivamente. Estamos hablando de grupos profesionales que acumulan exposiciones porque con menos de treinta años ya estaban soportando condiciones de trabajo nocivas para su salud tanto física como psíquica. Por ejemplo, en cuanto a la falta de perspectivas profesionales nos encontramos que en muchos grupos ocupacionales, los trabajadores de menos de treinta años ya manifiestan un alto nivel de exposición a este riesgo: casi el 70% de las limpiadoras y auxiliares de casa, de los trabajadores de cadenas industriales o los trabajadores agrícolas, y casi el 50% de los trabajadores del sector salud o de la construcción, ya carecen de perspectivas profesionales cuando tienen menos de 30 años. Obviamente, los efectos de esta insatisfacción se incrementan por encima de los 50 años. Con los problemas musculoesqueléticos pasa lo mismo. Hay grupos como los operadores industriales, los obreros de la construcción, los peones agrícolas o las limpiadoras que ya están en muy malas condiciones cuando tienen menos de 30 y que siguen acumulando exposiciones más allá de los 50 años.

¿Qué plantean estos datos en relación al debate sobre la prolongación de la edad de jubilación?

Las expectativas de poder mantenerse en el mismo puesto de trabajo más allá de los cincuenta son muy diferentes para los distintos grupos ocupacionales. Más de la mitad de los trabajadores en los grupos ocupacionales de trabajadores manuales y con menos cualificación no se ven capaces de desarrollar el mismo trabajo que desarrollan en la actualidad a los 60 años.

¿Si se prolonga la edad de jubilación, no se da una transferencia de rentas de los más pobres a los más ricos, dado que los pobres se mueren antes?

En los años 80 había una transferencia de rentas muy importante entre los trabajadores manuales y los intelectuales, pues los trabajadores manuales morían antes y eran los intelectuales los que disfrutaban de la jubilación que se sostenía con las cotizaciones de todos. Creo que este sesgo se corrigió porque descendió la mortalidad entre la clase obrera y se redujo mucho la proporción de trabajadores manuales. En cualquier caso, los argumentos para retrasar la edad de jubilación se basan en la idea de que ha aumentado la esperanza de vida y obvian que no ha aumentado la esperanza de vida en buena salud, lo que ha aumentado es el periodo de vida que vivimos padeciendo serios problemas de salud.