Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

“Solo el 1%de las investigaciones identifican todos los niveles causales asociados al accidente de trabajo”

Mié, 15/07/2015 - 12:19
BERTA CHULVI
Entrevista

En la Universidad de Málaga, un grupo de investigadores de la Cátedra de Prevención y Responsabilidad Social Corporativa, integrado por Francisco Salguero-Caparrós, Manuel Suárez-Cebador y Juan Carlos Rubio-Romero, ha analizado la calidad de las investigaciones que se realizan una vez ha ocurrido un accidente de trabajo. Sus resultados son demoledores: solo un 26,9% de las investigaciones cumple con los criterios de calidad que determinan expertos en la investigación de accidentes y solo un 1% identifica todos los niveles causales del mismo.

¿Por qué se dicidieron a analizar los informes de los accidentes de trabajo?
La investigación de accidentes ocupacionales tiene por objeto descubrir las causas que han dado lugar al accidente en cuestión. Se trata de una fase previa imprescindible para diseñar y aplicar las medidas preventivas apropiadas y evitar que accidentes similares puedan repetirse. La importancia de una adecuada investigación radica en rentabilizar preventivamente lo que podríamos definir como “un fracaso de la seguridad”, y para ello debemos obtener la información que permita localizar los riesgos existentes y controlarlos suficiente y adecuadamente. Muchas investigaciones anteriores a la nuestra mostraban que la eficacia preventiva de las investigaciones de accidentes realizadas era, cuanto menos, susceptible de ser aumentada de manera significativa, aunque hay pocos estudios empíricos.

¿En qué ha consistido vuestra investigación?
Entre los meses de febrero a junio de 2013 se invitó a participar en este estudio a un total de 50 empresas que operan en España como servicios de salud ocupacional e internos. Finalmente, consintieron participar un total de 13 entidades, de las cuales cinco eran externos y ocho internos. Los 567 informes de investigación facilitados, sobre accidentes ocurridos entre los años 2009 y 2012, se clasificaron según la modalidad organizativa, el grado de severidad del accidente y el sector de actividad. Para realizar el análisis de la muestra considerada, examinamos en cada uno de los informes de investigación de accidentes laborales 28 variables, extraídas de la revisión bibliográfica y relacionadas con los criterios de calidad definidos por los distintos autores. Resumiendo, nos hemos centrado en cinco grandes cuestiones de investigación: 1) ¿En qué medida en los informes de investigación de accidentes, en la fase de recogida de información, se recogen las variables básicas para el estudio de accidentes (ESAW)? 2) En la fase de identificación de causas de los accidentes, ¿se identifican todos los niveles de causas asociadas al mismo?, es decir, causas inmediatas, causas básicas y fallos en el sistema de gestión de las empresas. 3) ¿Con qué frecuencia y en qué medida los informes de investigación de accidentes incluyen recomendaciones y propuestas de medidas preventivas? 4) ¿En qué medida se determina el coste del accidente en los informes de investigación? 5) En la fase de información complementaria, ¿con qué frecuencia y en qué medida se efectúa una selección de la metodología para la investigación del accidente o se uti lizan fuentes de información tales como normativa, croquis, fotografías y esquemas?

¿Y cuáles son los principales resultados obtenidos?
Un primer dato que llama la atención es que de las ocho variables ESAW consideradas principales, la frecuencia media con que estas variables se identifican y codifican adecuadamente en los informes de investigación de accidentes es equivalente al 25,2%. Es decir, en el 74,8% de los casos no se identifican, o se hace de forma incorrecta. Para quien no lo sepa, los ESAW son el resultado de un Proyecto de Estadísticas Euro peas de Accidentes de Trabajo coordinado por la Dirección General de Empleo y Asuntos Sociales de la Comisión y por la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea EUROSTAT que se inició en 1990 y finalizó en 2001, proporcionando un conjunto de variables que tienen por objeto recabar la información básica para el estudio de los accidentes de trabajo. En España, ESAW fue transpuesta a través de la Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre, del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

Por otro lado, si analizamos individualmente las variables ESAW consideradas, podemos comprobar que la variable que en mayor porcentaje se identifica y se hace de forma correcta en los informes de investigación es la “descripción de la lesión” con un 71,8%, pero destaca el resultado correspondiente a la variable “desviación”, la cual se identifica y codifica en solo un 16,5% de los informes analizados. La variable “desviación” es importante dado que establece de forma precisa la circunstancia previa en que se han producido los accidentes, no la causa, sino lo que ha ocurrido, el hecho inesperado que ha sucedido antes del accidente. Otras variables como “tipo de lugar” con un 60,9% y “parte del cuerpo lesionada” con un 44,8% presentan una mayor proporción en cuanto a que sí se identifican aunque se hace de forma incorrecta y/o no codificada. Sin embargo, cabe destacar que son las variables “actividad física especifica” con un 84,3% y “forma de contacto” con un 80,5% las que presentan un porcentaje más elevado en cuanto a que no se identifican.

¿Y qué ocurre con las causas de los accidentes?
El análisis de la identificación de causas de accidentes en los informes de investigación considerados nos lleva a determinar que en menos del 1% de dichos informes se identifican conjuntamente causas inmediatas, básicas y fallos en el sistema de gestión de la seguridad y salud ocupacional. En cuanto al análisis individual de las distintas variables asociadas a la identificación de causas de accidentes, podemos comprobar que en dos de cada tres informes se identifican causas inmediatas; sin embargo, solo en una de cada cuatro se detectan causas básicas y mínimamente se considera la identificación de los fallos en el sistema de gestión de la seguridad y salud ocupacional, estando presente en el 5,8% de los informes de investigación analizados.

¿Proponen las investigaciones medidas preventivas?
Sí. Hemos comprobado que en el 88,7% de dichos informes se proponen medidas preventivas. No obstante, resulta destacable que el mayor peso de dichas medidas preventivas son medidas de eliminación o reducción del riesgo. Sin embargo, solo en el 13,6% de los informes se proponen medidas preventivas de control con el fin de evaluar si esa eliminación o reducción se ha producido. Del análisis en profundidad de este apartado observamos que ese control se realiza sobre todo cuando son medidas encaminadas a la planificación de actividades informativas y formativas a los trabajadores (53%) y muy poco cuando se contemplan medidas de protección colectiva en origen con un escaso 1,8% o medidas de protección individual con un 10,2%.

¿Se evalúa el coste de esos accidentes?
Muy poco. Solo el 3% de los informes determina el coste del accidente. Cabe destacar que solo en el 3,7% de los informes de investigación analizados se emplea algún método específico, concretamente el árbol de causas, el cual es una técnica que deriva del árbol de fallos (Fault Tree Analysis) creado por T.S. Ferry en el año 1988.

¿Qué se puede concluir de este estudio?
En primer lugar algo que nos parece grave es que solo el 26,9% de los informes de investigación analizados se han realizado siguiendo los criterios de calidad recomendados por los expertos en la materia. A la vista de los resultados obtenidos, se observa que, a pesar de que está confirmado por autores de referencia que las variables de ESAW son una contribución valiosa al análisis de los acci dentes dada la información objetiva que aporta, esta no se está utilizando en la medida necesaria en los informes. En cuanto al proceso de identificación de causas, diremos que el empleo de las variables de ESAW es un paso importante pero no es suficiente, ya que el análisis de estas variables permite realizar solamente un retrato de las causas inmediatas y olvidar que los fallos latentes que se corresponden con las debilidades ocultas en la organización son muy importantes. Para poder entender completamente los accidentes se hace imprescindible identificar los factores causales subyacentes, es decir, los que se encuentran en la organización y la gestión de las empresas. En definitiva, tal y como señalaban otros autores, hemos podido comprobar que la investigación de accidentes de trabajo se encuentra en una situación anómala, dado que los informes de investigación se realizan de tal forma que los datos obtenidos son de valía muy discutible. Las empresas no suelen tener una organización permanente para la investigación de los accidentes de trabajo, sino que se trata de técnicos que efectúan estas investigaciones como una parte más de su trabajo, es decir, sin dedicación plena a la investigación de accidentes laborales.