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Trabajar sin descanso. Un estudio en la Comunidad de Madrid muestra constantes incumplimientos de la legislación laboral

Dom, 15/04/2012 - 12:20
MANUEL LUNA* Y BERTA CHULVI
Dossier

El adecuado equilibrio entre trabajo y descanso es básico en el mantenimiento de un estado de salud adecuado. Cuando miramos a las condiciones de trabajo nos damos cuenta de que se dan graves incumplimientos en las empresas, mientras la patronal no hace más que argumentar a favor del deterioro de ese equilibrio, ya muy frágil.

Los datos globales extraídos de un estudio realizado en la Comunidad de Madrid a más de un centenar de empresas no deja lugar a dudas. En muchos casos se incumple la legislación y se pone en riesgo la salud de los trabajadores y trabajadoras. En relación con el descanso entre jornada y jornada, un 13,5% de las empresas no respeta las 12 horas de descanso establecidas por el Estatuto de los Trabajadores. En la inmensa mayoría de los casos este incumplimiento viene dado no tanto por la prolongación de jornada como por una deficiente planificación de los turnos rotatorios de trabajo. Esta situación es más grave en algunos sectores: por ejemplo, entre las empresas comerciales, el 30% de las empresas no respeta las 12 horas de descanso, en el sector industrial lo hace un 29% y en sanidad y actividades diversas, como limpieza, un 20% de empresas son incumplidoras en esta materia. Mario es delegado de prevención en un parque de ocio y explica que todos los meses han de revisar los cuadrantes de todos los departamentos porque siempre hay algún caso en el que no se han respetado las 12 horas de descanso entre jornada y jornada: "Sabemos que los trabajadores no se van a atrever a denunciar la situación por miedo, por eso el sindicato lo hace de motu proprio. Cuando protestamos, la empresa suele modificar la situación y echarle la culpa a un mando intermedio", explica.

El caso que expone Daniel, camillero en una empresa de ambulancias de Madrid, pone los pelos de punta: "Tenemos turnos totalmente ilegales: hay trabajadores que salen a las 7 de la mañana de un servicio de 24 horas y a las 9 de esa misma mañana ya están entrando en un turno de 8 o 12 horas. A la empresa le da igual que el trabajador llegue cansado o no, y estamos hablando de camilleros que asisten a los enfermos en urgencias. Los trabajadores que aceptan estas condiciones son nuevos o gente que está muy necesitada económicamente", explica Daniel.

Horarios sin control

Otro riesgo importante al que están expuestos los trabajadores y trabajadoras, es la falta de control sobre sus vidas laborales: en la mayor parte de las empresas (67%), los trabajadores no tienen posibilidad alguna de participar en el diseño de los turnos. De la misma forma, en el 79% de los casos tampoco pueden intervenir en la composición de los equipos de trabajadores que los conforman y, además, en un 41% de las empresas no se tienen en cuenta criterios que garanticen la estabilidad de los equipos de trabajo. Además de los aspectos anteriores, es muy importante que los trabajadores conozcan con antelación suficiente el calendario de turnos para poder adaptarse a los cambios. Lamentablemente, alrededor de un 23% de empresas no cumple con este requisito básico y sencillo de instrumentalizar.

En casi la mitad de las empresas con turnos rotatorios funcionando, el "tiempo de solape" corre a cargo del trabajador; es decir, o bien debe llegar antes o bien salir más tarde para ser informado o informar de las vicisitudes del trabajo con el objeto de que el cambio de turno no suponga un problema en el desarrollo normal del proceso productivo. De las 62 empresas revisadas y visitadas en la que existen trabajadores nocturnos, únicamente en el 14% se han adoptado medidas dirigidas a la reducción de la jornada nocturna. En más de la mitad de ellas se mantienen los mismos ritmos de trabajo que en los turnos no nocturnos, por lo que a la fatiga propia del ritmo de trabajo hay que sumar que éste se desarrolla por la noche.

Ese es el caso de José. Este delegado de prevención trabaja a turno continuo (mañana, tarde y noche) en una empresa que fabrica cápsulas de medicamentos y denuncia que el turno de noche no tiene ninguna mejoría respecto a cantidad o complejidad del trabajo: las máquinas son las mismas, el ritmo de trabajo el mismo, el alto nivel de ruido idéntico. El interés de la empresa por mejorar las condiciones de trabajo del turno nocturno es nulo. De hecho, recientemente la empresa se ha negado a participar en una investigación que está realizando un instituto técnico universitario en colaboración con la patronal del sector para analizar las condiciones del trabajo a turnos", explica José.

Además, muy mayoritariamente, los delegados de prevención de las empresas con trabajadores nocturnos manifiestan que los medios de protección y prevención no son los mismos en los turnos diurnos que en los nocturnos. La mayor parte de las quejas en este sentido se producen porque durante la noche en estas empresas no hay responsables a los que acudir si se produce algún problema y porque no existen planes de evacuación y emergencia.

Descanso semanal y vacaciones

Es muy grave el problema de los trabajadores que no disfrutan habitualmente de su descanso semanal en fin de semana por las consecuencias sociales y familiares que esto conlleva. En un 35% de las empresas los trabajadores no pueden hacer fiesta los sábados y domingos. Este porcentaje alcanza el 90% de las empresas del sector sanitario y el 60% de las empresas comerciales.

Mario relata también problemas habituales con los descansos semanales: "Nos hemos encontrado con casos en los que tras nueve días de trabajo continuado, al empleado sólo se le daba un día de descanso y hemos tenido que acudir a la Inspección de Trabajo". El caso de Mario no es ni único ni el más grave. Daniel explica la situación en una empresa de ambulancias de urgencias de Madrid: "En estos momentos a los trabajadores nuevos se les está coaccionando para que en un mes entero libren tres o cinco días, cuando como mínimo tendrían que librar diez o quince días".

María Jesús es delegada de prevención en una empresa de telemarketing. Ella y sus compañeras trabajan hasta nueve y diez días seguidos, con fin de semana incluido, y luego la empresa les da dos días de descanso no contiguos: "Estamos tratando de que la empresa nos dé los días de descanso seguidos porque imagínate lo que supone que tras trabajar nueve días seguidos te den un lunes y un jueves de descanso. Así no hay manera de conciliar la vida familiar con la laboral", explica María Jesús. Su experiencia es que la empresa no concede ninguna mejora que no esté regulada en el convenio y ahora temen las consecuencias de la reforma laboral: "En estos momentos la empresa nos da dos fines de semana libres al mes porque está en el convenio, y no sé si lo van a seguir manteniendo si tienen la posibilidad de descolgarse del convenio. Si no tenemos dos fines de semana libres para estar con nuestras familias, esto va a ser insoportable", afirma María Jesús con un tono de desesperación e incredulidad.

En cuanto a las vacaciones anuales, en un 78% de las empresas se toman de mutuo acuerdo con la empresa. A pesar de ello en casi un tercio de las empresas es habitual que haya problemas a la hora de determinar los periodos vacacionales. En sanidad, este porcentaje de empresas donde las vacaciones son fruto de acuerdos forzados alcanza al 50%.

Pausas durante la jornada

Siempre que la duración de la jornada diaria continuada exceda de seis horas, deberá establecerse un periodo de descanso durante la misma de duración no inferior a 15 minutos. Este periodo de descanso se considerará de trabajo efectivo cuando así esté establecido o se establezca por convenio colectivo o contrato de trabajo. En algunos sectores no se observa este derecho. El incumplimiento se produce por ejemplo en el 30% de las empresas de enseñanza e industria y en el 27% de las de servicios a la ciudadanía. En el 67% de las empresas de servicios financieros y administrativo, en el 60% de las empresas comerciales y en el 58% de las de industria este tiempo de descanso corre a cuenta del trabajador, que debe recuperarlo. Ese es el caso de José y sus compañeros en la empresa que fabrica cápsulas de plástico: “Tenemos 15 minutos de descanso en una jornada de seis horas a pie de máquina, lo que es desde todos los puntos de vista insuficiente, pero es que además esos 15 minutos de descanso hemos de recuperarlos”.

* Manuel Luna es técnico de prevención de riesgos laborales de la Secretaría de Salud Laboral de CCOO de Madrid.