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Se regula la subcontratación en el sector de la construcción: una gran victoria sindical

Lun, 15/01/2007 - 12:20
VALERIA UBERTI-BONA
Dossier

El pasado 19 de octubre se publicaba en el BOE la Ley 32/2006, reguladora de la subcontratación en la construcción, una ley largamente reclamada por la Federación de Construcción, Madera y Afines (FECOMA) de CC.OO. que lleva tiempo sosteniendo que sólo limitando la subcontratación y la temporalidad desenfrenadas se podrán reducir los inaceptables índices de accidentalidad en la construcción.

Desde hace años se observa en el sector de la construcción un abuso del recurso a la subcontratación. En su origen la subcontratación se justificó como una estrategia empresarial para lograr especialización y adaptabilidad. Sin embargo su auge en los últimos años parece deberse más a las facilidades que esta modalidad de organizar el trabajo representa para reducir costes, diluir los riesgos y las responsabilidades de las empresas constructoras, precarizar la mano de obra, mercantilizar las relaciones laborales y erosionar los derechos de los trabajadores.

Para frenar el deterioro de las condiciones de trabajo e intentar recuperar la dignidad del trabajo, la Federación de Construcción, Madera y Afines de Comisiones Obreras lleva ocho años de intenso trabajo exigiendo una ley que limite los mayores abusos en materia de subcontratación en las obras. Gracias a su esfuerzo y tesón, la ley es hoy una realidad.

"La ley permitirá un control sindical más eficaz"

En opinión de Vicente Sánchez, responsable de salud laboral de FECOMA, "la ley constituye un hito en la historia del movimiento sindical español, ya que es la primera vez que una Iniciativa Legislativa Popular de contenido laboral se aprueba por el Parlamento y se transforma en norma jurídica publicada en el BOE. La implicación de los trabajadores que en su día la apoyaron y que hicieron varias huelgas y manifestaciones en su defensa ha obtenido resultados y el sindicalismo se ha fortalecido en el sector".

 

Sánchez manifiesta que la Federación hace "una valoración muy positiva de la Ley, ya que entendemos que recoge la esencia de los planteamientos de la Iniciativa Legislativa Popular defendida por CCOO, constituye un paso adelante en la regulación del sector y establece mejores condiciones para defender la salud y la seguridad de todos los trabajadores independientemente del tipo de empresa en la que trabajen".

La mayores potencialidades para la acción sindical de la nueva norma, según Sánchez residen tanto en el incremento del empleo fijo en el sector (y en consecuencia presumiblemente de la implantación y presencia sindical); como en la apertura de nuevos caminos para la negociación colectiva sectorial, ya que se establece que sea en ésta donde se defina el itinerario formativo adecuado para los trabajadores del sector y en el diseño de formas de representación específica supra-empresariales (es decir para la empresa principal, las contratas y las subcontratas) en salud laboral.

Vicente Sánchez añade que "la ley refuerza la dependencia de los contratistas del promotor y de los subcontratistas de las empresas contratistas. En ese ámbito, empresas promotoras y contratistas, nuestro sindicato tiene el arraigo, la representación y la fuerza suficientes para ejercer un control más eficaz".

Exigencias de la ley a las empresas contratistas y subcontratistas

El objeto explícito de la ley es "mejorar las condiciones de trabajo en el sector, en general, y las condiciones de seguridad y salud de los trabajadores en particular". Se aplica tanto a obras públicas como a obras privadas. La ley exige que las empresas contratistas y subcontratistas posean una organización productiva propia, cuenten con los medios materiales y personales necesarios y los utilicen para el desarrollo de la actividad contratada, y ejecuten con mando y autonomía su trabajo. En esa línea, las empresas esencialmente contratistas y subcontratistas del sector deberán tener un porcentaje de trabajadores fijo que no será inferior al 10% durante el primer año y medio de vigencia de la Ley (del 19 de abril de 2007 al 18 de octubre de 2008) y llegará al 30% a los tres años (19 de abril de 2010) de su entrada en vigor.

Se crea un Registro de Empresas Acreditadas, localizado en la autoridad laboral de cada comunidad autónoma, en el que tendrán que estar inscritas todas las empresas que quieran intervenir en el proceso de subcontratación en la construcción. La inscripción en el registro de la comunidad autónoma en la que radique el domicilio social de la empresa contratista o subcontratista tendrá validez para todo el territorio del estado.

No hay limitaciones a la contratación horizontal pero sí a la vertical

El promotor podrá contratar con cuantos contratistas estime oportuno (no hay limitaciones de la contratación horizontal). Sin embargo, los trabajadores autónomos o los subcontratistas cuya aportación consista esencialmente en la aportación de mano de obra y, en cualquier caso, los terceros subcontratistas no podrán subcontratar (limite a la subcontratación vertical).

Cada contratista ha de disponer de un Libro de Subcontratación, que deberá permanecer en todo momento en la obra, en el que se reflejarán por orden cronológico todas las subcontrataciones, nivel de subcontratación y empresa comitente, objeto del contrato, identificación de la persona que ejerce las facultades de organización y dirección de cada subcontratista, representantes de los trabajadores, fecha de entrega de la parte correspondiente del plan de salud y seguridad, instrucciones del coordinador de seguridad.

Participación sindical y formación de los trabajadores             

Los representantes de los trabajadores de las diferentes empresas que intervengan en la ejecución de la obra deberán ser informados de las contrataciones y subcontrataciones que se hagan en la misma.

Reglamentariamente o por negociación colectiva de ámbito estatal se determinará un sistema de acreditación de la formación específica recibida por cada trabajador/a referida a la prevención de riesgos laborales en el sector de la construcción.

 

El largo camino hacia la Ley 32/2006, reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción

1998: Bajo el lema "Nos va la vida", FECOMA (CCOO) promueve la recogida de firmas para llevar al Congreso una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para regular la subcontratación en el sector de la construcción.

1999: 600.000 firmas llegan al Congreso de los Diputados en forma y plazo, en un acto convocado con el lema "Señoría, es su turno".

2000: se convocan dos días de huelga general en el sector en apoyo de la ILP, pero la mayoría del Partido Popular en el Congreso rechaza tramitar la propuesta de Ley.

2001: nuevas manifestaciones de apoyo a la ILP y nuevo paro general. El grupo parlamentario IU-IC vuelve a presentar en el Congreso el mismo texto recogido en la ILP. El Partido Popular rechaza de nuevo la propuesta

2002: en el ámbito de una comisión especial creada en el Senado, FECOMA exige nuevamente la necesaria regulación de la subcontratación.

2003: el PSOE registra en el Congreso una nueva propuesta para regular la subcontratación. FECOMA relanza la movilización. Protestas contra algunas sentencias judiciales especialmente perversas en casos de accidentes de trabajo.

2004: campaña sindical unitaria "Es tu vida, son tus derechos". Masivas concentraciones sindicales en todas las Comunidades Autónomas. La nueva mayoría en las Cortes aprueba la toma en consideración de la Proposición de Ley Reguladora de la Subcontratación en el Sector de la Construcción.

2005: un encuentro sindical de delegados y delegadas en el Palacio de Congresos de Madrid exige al Parlamento la rápida aprobación de la ley.

2006: el 28 de septiembre el Pleno del Congreso de los Diputados aprueba el texto definitivo de la Ley Reguladora de la Subcontratación en el Sector de la Construcción, que se publica en el BOE el 19 de octubre y que entrará en vigor el 19 de abril de 2007