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Racionalizar el transporte al trabajo

Vie, 15/07/2005 - 12:19
CARLOS MARTÍNEZ
Dossier

El desplazamiento de los trabajadores a sus centros de trabajo ha cambiado sustancialmente a lo largo de las dos últimas décadas. A peor. Su vivienda está cada vez más alejada del lugar donde trabajan. Además de los graves problemas ambientales que genera (urbanos y globales), el desplazamiento en coche al trabajo supone un elevado coste económico para los trabajadores, mayor estrés, pérdida de tiempo por los atascos y una elevada siniestralidad.

El modelo territorial actual genera el alejamiento y la segregación de las zonas residenciales e induce, por ello, una mayor necesidad de movilidad, favoreciendo, además, el uso y abuso del automóvil frente al transporte público. Es esencial que el sindicato intervenga en el debate sobre la planificación urbanística y trate de que se incorporen criterios de cercanía y que se prevean sistemas de transporte públicos adecuados a las necesidades del transporte al trabajo. Aquí hay que aplicar también criterios de prevención.

Junto a eso hay que estudiar donde están los déficits más importantes de transporte público y hacer propuestas concretas para mejorarlo y ampliarlo, abordando el tema del transporte a los polígonos industriales que suelen tener graves carencias que obligan al uso masivo del automóvil.

Alternativas al vehículo individual

En el ámbito de cada empresa cabe abordar el tema con un amplio abanico de propuestas. La acción sindical es muy distinta según se trate de una PYME o de un centro de trabajo grande, de que la empresa esté situada en el centro de la ciudad o en la periferia. En cualquier caso se pueden plantear algunas iniciativas como las siguientes:

  • Incentivos a cargo de la empresa para el uso del transporte público (abono de transporte, bono-bus).
  • Introducción del autobús de empresa o de un autobúslanzadera en horas punta desde alguna estación de tren o metro (especialmente interesante en polígonos industriales o mal comunicados por transporte público).
  • Potenciar el coche compartido entre quienes viven cerca y tengan horarios de entrada y salida homogéneos (hay que hacer una encuesta para definir los agrupamientos y que la empresa facilite e incentive esta fórmula).

Los polígonos industriales en las grandes áreas metropolitanas están especialmente mal comunicados por transporte público. Cuando se diseñan las infraestructuras o los servicios del metro o las líneas de cercanías-RENFE casi nunca se piensa en comunicar los polígonos. El resultado es una utilización masiva del automóvil para acudir a las empresas.

En el municipio de Tres Cantos (Madrid) se ha puesto en marcha con éxito una actuación de transporte público de tipo lanzadera. Durante tres meses, y subvencionado por el programa SAVE, funcionaron de lunes a viernes de 6´30 a 9´30 y de 17 a 20 h., dos autobuses sincronizados con la llegada de los trenes que hacían el recorrido entre la estación de cercanías y la zona industrial. El servicio era gratuito y exclusivo para los trabajadores/as del polígono que disponían de una tarjeta identificativa facilitada por el Ayuntamiento. Se creó también un Centro de Información y Gestión del Transporte que informaba sobre todos los servicios de transporte colectivo, facilitando gratuitamente durante un tiempo el abono de transporte público de la Comunidad de Madrid para incentivar su uso. Como la experiencia-piloto tuvo un notable éxito, el Ayuntamiento decidió poner en servicio dos líneas circulares (en los dos sentidos) que recorrieran el polígono pasando por la estación de cercanías y el centro urbano cada 15 minutos en horas punta y cada 30 en horas valle.

Planes de movilidad

El Plan de Movilidad de la empresa Kanguros (actualmente Antalis Iberia S.A.) ilustra cómo con una buena disposición de empresa, sindicato y trabajadores posibilita la mejora de las pautas del transporte al centro de trabajo. Se trata de una empresa, comercializadora de papel, que durante 1998 trasladó su centro de trabajo de Torrejón de Ardoz a la localidad de Velilla de San Antonio, distante unos 12 kilómetros y con menores servicios de transporte público. Hasta ese momento el 70% de los trabajadores/as acudía al trabajo en su automóvil.

Se firmó un acuerdo con la dirección que incluyó fundamentalmente dos medidas:

  1. Establecimiento a cargo de la empresa (20.000e /año) de un autobús-lanzadera desde la estación de Cercanias-RENFE de Torrejón de Ardoz hasta Velilla con 3 rutas de ida y vuelta.
  2. Incentivos para la utilización del coche compartido entre varios trabajadores/as a través de “vales gasolina” por un equivalente de 5 litros de gasolina cuando sean 2 ocupantes, 6 cuando sean 3, y 7 litros cuando sean más de 3 ocupantes. El aparcamiento en el interior de la empresa se reserva exclusivamente para los vehículos que acudan con dos o más ocupantes. Previamente se había realizado un estudio de emparejamientos entre trabajadores cuyas viviendas estuvieran próximas entre sí y se facilitó el contacto entre ellos.

El acuerdo funciona satisfactoriamente. De los 173 trabajadores de plantilla 34 acuden en coche compartido, y 40 usan el servicio de lanzadera (en total el 43%). El resto acuden en coche individual, en transporte público, y algunos, a pie. También en Cataluña se han llevado a cabo múltiples iniciativas para promover un transporte a los centros de trabajo más sostenible y racional. CC.OO. realizó en 2002 un estudio sobre movilidad en el polígono Industrial de Zona Franca (Barcelona), uno de los más grandes de Europa, donde existían déficits importantes en el transporte público. En este y en otros del área metropolitana de Barcelona, el sindicato realizó diversas propuestas de mejora que permitieron dotar a la zona de servicios de autobuses para conectar mejor los centros de trabajo. Actualmente existe un acuerdo con la patronal catalana y la Generalitat para estudiar conjuntamente la movilidad.


* Carlos Martínez es adjunto del Departamento Confederal de Medio Ambiente de CC.OO.

 

Los accidentes de tráfico también movilizan

ANTONIO MORCILLO*

En 1.999 el polígono Industrial SEPES de Sagunto (Valencia) concentraba más de 50 empresas, la mayor parte de ellas instaladas como consecuencia del cierre de la cabecera de Altos Hornos del Mediterráneo, con un censo de más de 2.000 trabajadores y trabajadoras. El principal acceso al polígono era y es una pequeña carretera que une el puerto marítimo con las carreteras nacionales N-340 y N-224, y que soportaba el paso de más de 12.000 vehículos diarios de los cuales 3.000 eran camiones. Los accidentes eran frecuentes –muchos de gravedad- y los atascos constantes, lo que producía un incremento del riesgo, además del aumento de los tiempos necesarios para los desplazamientos y más consumo de combustible. Estos problemas los sufrían los trabajadores varias veces al día.

Ante ello, Comisiones Obreras de Camp de Morvedre decidió realizar una campaña de actuaciones encaminada a exigir mejoras en los accesos citados, pues a la aglomeración existente se estaba sumando
la originada por la ampliación del puerto y su futuro tránsito de mercancías. Se empezó con una asamblea de las secciones sindicales de las empresas del entorno de esa carretera. Los diferentes comités de empresa trasladaron la reivindicación a sus empresas y se emplazó al Ayuntamiento de Sagunto, a la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana, a diferentes consejerías de la Generalitat y al Ministerio de Fomento, a tomar cartas en el asunto y realizar las obras necesarias de desdoblamiento y adecuación de la carretera que, por otra parte, ya estaban proyectadas y presupuestadas en 1.500 millones de pesetas desde 1.995.

Esas reivindicaciones fueron apoyadas con concentraciones y cortes de tráfico en la carretera, así como con convocatorias de paros de 5 minutos en todas las empresas afectadas. Se celebraron varias reuniones en el Tribunal de Arbitraje Laboral donde se acordaron acciones conjuntas con las empresas, mociones de apoyo en el Ayuntamiento y reuniones con las diferentes administraciones. En este periodo también intervino junto a CC.OO. la Asociación de Empresarios de Camp de Morvedre -ASECAM-. Afortunadamente el resultado final es que las obras proyectadas de esa carretera y la mejora de los
accesos están en proceso de ejecución y serán realidad dentro de unos meses.

* Antonio Morcillo es responsable de salud laboral de la Unión Intercomarcal Camp de Morvedre-Alto Palancia de CC.OO.PV