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Nuevos riesgos en la manipulación de vehículos eléctricos

Mar, 15/10/2013 - 12:19
BERTA CHULVI
Dossier

La adquisición por parte de las empresas de transporte urbano de nuevos vehículos tanto eléctricos como híbridos supone la aparición de nuevos riesgos asociados a las denominadas baterías de alto voltaje. Nos referimos a los riesgos de shock eléctrico y de intoxicación por gases tóxicos, además del incremento del riesgo de incendio en caso de accidentes. Algunas empresas y departamentos técnicos están trabajando en ello.

Algunas empresas, como Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), ya han tomado medidas e implantado un sistema de formación a los trabajadores para prevenir accidentes. Francesc González, de la Oficina Técnica de TMB, explica el programa de formación que están desarrollando en relación a los autobuses híbridos: “Cualquier persona que tenga que realizar tareas de mantenimiento en los sistemas eléctricos, pero que no tenga que manipular alta tensión (600 v), tiene que realizar en primer lugar un curso básico de seis horas y otro después, esta vez de 24 horas de duración, si ha de hacer tareas más cualificadas. Para poder descargar acumuladores de energía de alta tensión, los trabajadores tienen que realizar un curso de 60 horas”, explica González. Como los riesgos de electrificación afectan a más trabajadores, también se ha impartido formación básica sobre los peligros que entraña la electrificación a todos los departamentos que pueden entrar en contacto con el bus ya sea para repostar, desinfectar, etc.

También en el terreno de la protección individual, TMB ha hecho una adaptación de los EPIS a los nuevos riesgos de electrificación que suponen los nuevos autobuses. Los guantes aislantes clase 0 están previstos para la protección de las manos contra el riesgo eléctrico de contacto accidental con elementos sometidos a tensión en instalaciones eléctricas de tensión de tracción, que deben utilizarse siempre que no se tenga la certeza de que la instalación o elemento eléctrico en el que se debe intervenir está sin tensión. Estos guantes, cuyo mantenimiento en buenas condiciones es muy importante, no deben entrar en contacto con gasolina, aceites, grasas u otros productos corrosivos. La empresa recomienda inflarlos para detectar posibles fugas soplando por la bocamanga y, por supuesto, nunca utilizarlos si están húmedos.

Los nuevos retos en materia de seguridad que plantean los vehículos eléctricos se extienden a otros trabajadores que actúan en carretera en caso de emergencias, entre los que se encuentran bomberos y personal de urgencias sanitarias. Así lo explicaba Arkaitz Los Arcos, ingeniero químico y técnico del departamento de Seguridad Industrial de TESICNOR: “En un accidente donde está involucrado un vehículo eléctrico, todos los implicados deben asumir que la batería de alto voltaje y sus componentes asociados están totalmente cargados. Los componentes eléctricos expuestos, los cables o las baterías de alto voltaje presentan riesgo de descarga de alto voltaje. Por otro lado, los venteos de los vapores de las baterías de alto voltaje pueden ser potencialmente tóxicos e inflamables. Los daños causados en el vehículo o en la batería de alto voltaje pueden ocasionar la liberación inmediata o retardada de gases tóxicos y/o inflamables y fuego”.