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Mirando al mutualismo alemán: presente y futuro de las mutuas españolas

Dom, 15/01/2006 - 12:19
JESÚS GARCÍA
Dossier

Una de las sesiones más animadas del IV Foro ISTAS se originó a partir de la conferencia de Stefan Zimmer sobre Mutualismo y eficacia preventiva: la experiencia de la República Federal Alemana. Zimmer, Director del Área de Política Social Internacional de la Confederación de las 'Berufsgenossenschaften' (BG), describió las características del mutualismo alemán, especialmente en su actividad preventiva. De su exposición se nutrieron una serie de intervenciones interesantes en la mesa redonda que se celebró a continuación.

Stefan Zimmer: eficacia preventiva del mutualismo alemán

Lo más relevante de la intervención del profesor Zimmer se centró en las particularidades del sistema alemán de aseguramiento que agrupa a 26 BG, entidades asimilables al concepto español de mutuas, y que gestionan las cuotas de 3 millones de empresas, con 43 millones de trabajadores protegidos y 9.400 millones de euros presupuestados en su último ejercicio. Se trata de un sistema de carácter público, cuya gestión autónoma se realiza de forma paritaria entre empresarios y trabajadores, y que está constituído por entidades mutuales de carácter sectorial, es decir, sin competencia comercial entre ellas por el mercado.

Representa un modelo de atención integral en el que la prevención es la cúspide de su escala de prioridades, pero que también concede mucha importancia a la rehabilitación, ya que 'es mejor conseguir la vuelta al trabajo que pagar una pensión'. El sistema se nutre de una cuota empresarial que se fija anualmente, y permite el 'bonus-malus' que se aplica sobre las empresas a criterio de las propias mutuas, pudiendo llegar los recargos por el exceso de siniestralidad hasta el 15% de la masa salarial.

El sistema alemán de mutuas cuenta con 2.000 inspectores de ámbito provincial, con las mismas competencias de vigilancia y control que los inspectores públicos. Además, potencia la formación de expertos en los propios centros de trabajo (350.000 por año, entre gerentes, directivos y técnicos), y fomenta la investigación aplicada a la salud laboral y la medicina del trabajo mediante institutos financiados con fondos de las propias mutuas.

El resultado de todo ello es que el índice de incidencia de accidentes de trabajo con más de 3 días de baja se viene reduciendo de manera constante desde hace décadas, hasta el punto de que en 2004 la siniestralidad ha sido de 27,9 accidentes por 1.000 trabajadores, es decir, un 64% inferior a la de 1980.

Fernando Rodrigo (ISTAS): 'la competencia es el cáncer de las mutuas'

En la mesa redonda que siguió a la conferencia de Zimmer, Fernando Rodrigo, director de ISTAS, señaló que el cáncer de las mutuas españolas es la competencia que establecen entre ellas por la fidelización de las cuotas y que nuestro sistema de aseguramiento ha fallado porque ha utilizado la prevención al servicio de la competencia mercantil.

Tras recordar que los costes comerciales del conjunto de las mutuas españolas ascienden a unos 300 o 400 millones de euros anuales, se preguntó por qué no caminar hacia un modelo de aseguramiento sin competencia similar al alemán. Denunció Rodrigo que con frecuencia la cartera de servicios de las mutuas, incluidas las actividades de prevención, viene marcada por el sesgo de su política comercial para contentar a las empresas.

Abogó por emprender una profunda reforma del sistema, para lo cual, dijo, hay que dejar de estar anclados en los 100 años de historia de las mutuas –40 de ellos bajo el franquismo, precisó– para dar paso a un nuevo modelo que nos permita abordar 100 años de futuro. No dudó en afirmar que si pudiera traerse aquí por entero un modelo semejante al alemán, lo haría ('compro el sistema', afirmó).

Propuso la implantación de medidas de freno a la competencia entre mutuas, citando, entre otras, la fijación de periodos de tregua comercial, así como la reasignación de sectores o la territorialización mediante políticas orientadas de fusiones. Sugirió, además, un marco de reformas que van desde el reforzamiento del carácter público del sistema hasta la cogestión, pasando por potenciar el asesoramiento con cargo a cuotas para favorecer la internalización de la prevención en las empresas. En su opinión, habría que iniciar inmediatamente un proceso de redefinición del modelo, pero mientras tanto se deberían implantar ya medidas como la paralización del cambio de mutua o, alternativamente, la codecisión entre el empresario y los trabajadores para la elección de la misma.

Heraclio Corrales (Ibermutuamur): 'no son posibles mimetismos'

Heraclio Corrales, director general de Ibermutuamur, representaba la visión sobre el asunto desde el sector del mutualismo. Vino a manifestar su 'sana envidia' ante los logros preventivos del sistema alemán, aunque precisó que no existe un modelo único de aseguramiento de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales en el contexto europeo, ni son posibles los mimetismos. En su opinión, la diversidad de sistemas (públicos, privados y mixtos) permite rescatar experiencias valiosas de las distintas experiencias, ajenas al modelo único, sin necesidad de mimetizar recetas que no tendrían en cuenta nuestra realidad histórica, empresarial y productiva.

Destacó también Corrales la importancia del 'modelo de protección integral' del sistema alemán, para añadir que el objetivo de potenciar la prevención no es coherente con la anunciada retirada por parte de la Seguridad Social de los recursos económicos con cargo a cuotas que las mutuas vienen dedicando a la prevención. Aseguró que el sector mutual no comparte en absoluto la idea de fracaso de gestión de un modelo que cubre al 95% de los trabajadores, ya que esa cobertura –así como el bajo nivel de litigiosidad– es una validación de su eficacia, por lo que la necesidad de una eventual reforma no debería basarse en la noción de fracaso como punto de partida.

Entre los retos del sistema mutual español, señaló los de incrementar la transparencia informativa hacia la sociedad para mejorar la imagen del mutualismo, la optimización de los recursos para incrementar la eficacia y la eficiencia del sistema preventivo como una forma de racionalizar el sistema de aseguramiento e, incluso, el planteamiento de una mayor participación social, pero nunca, insistió una y otra vez, desde la percepción de fracaso.

Emilio Castejón (CNCT): 'lo que ha fracasado es el sistema de aseguramiento, no las mutuas'

Emilio Castejón, del Centro Nacional de Condiciones de Trabajo, adujo que el descenso continuado de siniestralidad que se observa en Alemania debería ser lo normal, pero que en España no es así, ya que la incidencia de accidentes en 2005 será mayor que la de 1983, lo cual quiere decir que mientras que Alemania tiene el sistema preventivo más eficaz de Europa –y, probablemente del mundo, se atrevió a decir–, en España seguimos haciendo las cosas de otro modo ('Spain is different'). Por ejemplo, tenemos más empleo temporal que nadie, nuestra inspección de trabajo tiene pocos medios y está escasamente especializada, hemos configurado un montaje de servicios de prevención absolutamente atípicos y un sistema de aseguramiento más centrado en los medios que en los resultados.

Afirmó con toda rotundidad que el sistema de aseguramiento español no tiene la prevención como objetivo esencial ('mientras Alemania dedica un 7% de los ingresos de las mutuas a prevención, aquí venimos dedicando entre un 2 y un 2,5%'), y que su funcionamiento está muy condicionado por motivaciones de tipo político y de ahorro económico ('el régimen de accidentes de trabajo va a tener un superávit de 600 millones de euros en 2005'). Para Castejón, por tanto, el problema es el sistema de aseguramiento, que es el que ha fracasado, y no las mutuas, que sólo son el instrumento de gestión de dicho sistema.

Defendió la autosuficiencia financiera, según la cual cada entidad debería ajustar las cuotas para mantener un equilibrio presupuestario entre ingresos y gastos, y criticó lo caro del sistema español cuyas cuotas patronales representan el 2,75% de la masa salarial ('más del doble que en Alemania, que es del 1,33% de media'). Lo más sensato, dijo, sería rebajar las cuotas y dedicar un mayor porcentaje de gasto a prevención. También abogó ('por pura sensatez') por la gestión compartida entre empresarios y trabajadores, así como por la supresión de la competencia comercial, y se mostró decididamente partidario de que las mutuas actúen como órganos de asesoramiento preventivo para las PYMEs con cargo a cuotas.