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Los lunes al sol....y los martes, los miércoles...

Dossier: Calor y trabajo
Dom, 15/07/2007 - 12:19
FERNANDO RODRIGO
Dossier

Cuando llegan estás fechas, comenzamos a escuchar y a leer cantidad de informaciones relacionadas con las altas temperaturas. Los comentarios en el trabajo y en la calle no dejan de referirse al calor que nos sofoca. En los últimos veranos aún más, debido a todo lo relacionado con el cambio climático que está provocando, como bien sabemos y sentimos, temperaturas cada vez más altas.

También nos estamos ya acostumbrando a escuchar recomendaciones de las Administraciones Sanitarias para paliar los efectos de las altas temperaturas sobre la salud de las personas, e incluso planes de acción dirigidos especialmente a los colectivos más vulnerables como son los ancianos, los niños y las personas con afecciones cardiacas o respiratorias.

Nada se oye, por el contrario, sobre los efectos de las altas temperaturas en relación con las condiciones de trabajo y la exposición al calor de los trabajadores. Y no será porque no producen daños serios sobre su salud. Cada día aparecen más casos de efectos agudos (muertes por calor), llamados golpes de calor en trabajadores. Las denuncias a la Inspección de Trabajo se multiplican y las noticias relacionadas con los efectos de las altas temperaturas sobre determinados colectivos de trabajadores están presentes en los medios de comunicación. En junio, los trabajadores de la construcción de Sevilla se pusieron en huelga para reivindicar entre otras cosas un horario de trabajo intensivo hasta las tres de la tarde y evitar así horas de exposición al sol y a las altas temperaturas.

Sí, echamos de menos campañas realizadas desde los ámbitos de la salud laboral. No escuchamos a las autoridades laborales ni sanitarias emitir recomendación alguna en relación con el calor y el trabajo. Los servicios de prevención no lo tienen en cuenta en su actividad preventiva. El confort térmico se considera superfluo, cuando no un lujo, y sólo cuando se producen casos extremos de estrés térmico se decide actuar. Ya se sabe, en España en invierno hace frío y en verano calor. Botijo y pañuelo en la cabeza, como toda la vida.

Pero las altas temperaturas son un problema que afecta a centenares de miles de trabajadores con efectos sobre su salud bien contrastados. Los cánceres de piel por exposición solar aumentan exponencialmente, los golpes de calor producen muertes de trabajadores todos los veranos, los efectos de la exposición a sustancias tóxicas por las altas temperaturas aumentan la gravedad del daño, el disconfort térmico produce sufrimiento y malestar, todos ellos son problemas que deberían y podrían ser prevenidos y sobre los que este dossier pretende alertar. Buen y saludable verano para todos y todas.