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Las estimaciones cifran en unos 8.000 los casos anuales de cáncer de origen profesional

Dom, 15/10/2006 - 12:19
FERNANDO RODRIGO
Dossier

En España se diagnostican cada año unos 160.000 nuevos casos de cáncer y mueren alrededor de 100.000 personas por esta enfermedad, siendo esta la segunda causa de muerte por detrás de las enfermedades cardiovasculares. La falta de datos oficiales sobre el cáncer de origen profesional obliga a recurrir a estimaciones, según las cuales aproximadamente un 5% de los casos de cáncer se deberían a factores laborales.

En comparación con otros países de la UE, España ocupa un lugar intermedio en cuanto a incidencia de cánceres. El cáncer es una enfermedad que se ha convertido en una auténtica epidemia en los países más desarrollados en el período de una sola generación. Actualmente en EEUU se espera que casi uno de cada dos hombres y más de una de cada tres mujeres sean diagnosticados de cáncer en algún momento de su vida. 

Las causas del cáncer son muy variadas y la investigación científica ha identificado numerosos factores de riesgo relacionados con los ambientes de vida y de trabajo (dieta, tabaco, atmósfera, productos químicos industriales). Muchos de estos agentes están presentes o se usan de forma generalizada en muchas actividades de la industria, la construcción y la agricultura. Sin embargo no existen datos oficiales ni sobre el número de trabajadores expuestos ni sobre la incidencia de casos de cáncer derivados del trabajo. 

A pesar de ello, es posible obtener aproximaciones utilizando herramientas como el Sistema de Información sobre Exposición a Cancerígenos (CAREX), una base de datos internacional a partir de la cual el Dr. Manolis Kogevinas, del Instituto Municipal de Investigación Médica de Barcelona, y un grupo de investigadores han realizado una adaptación a la realidad española (CAREX-ESP).

Los principales resultados de CAREX-ESP son que en España, en el año 2004, estaban expuestos a agentes cancerígenos el 25,4% de la población ocupada, es decir, unos 5 millones de trabajadores (5.002.736). También se ha podido estimar el número de casos nuevos y las muertes por cáncer laboral anuales como consecuencia de estas exposiciones. Según estos cálculos, en España se produjeron en el año 2002 entre 3.000 y 15.000 nuevos casos de cáncer laboral y entre 2.000 y 9.000 muertes por esta causa. La mediana de estas horquillas de estimaciones permitiría cifrar en unos 8.000 los casos nuevos de cáncer laboral y en cerca de 5.000 las muertes por esta causa. La tabla adjunta muestra la distribución de estas estimaciones por distintos sectores de actividad.

La magnitud del problema es evidente, la exposición laboral a cancerígenos produce muchas muertes. Sin embargo, la prevención de los cancerígenos en el trabajo ha recibido muy escasa atención por parte de las autoridades, sobre todo en comparación con la que se presta a los factores que afectan a la esfera del comportamiento individual, como el tabaco o la alimentación.

Gráfico que relaciona actividades económicas con número de exposiciones

¿Qué es lo que provoca el cáncer en el trabajo?

Según las evaluaciones realizadas desde 1972 hasta 2003 por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) sobre 880 sustancias, un total de 168 han resultado ser sospechosas de provocar cáncer por exposición laboral. Dicha sospecha se extiende, además, a 18 ocupaciones o procesos industriales en los que aún no se ha podido determinar cuál es la sustancia responsable del exceso de cánceres detectados.

Estas son algunas de las principales exposiciones laborales, de cuyo riesgo de provocar cáncer se tiene suficiente evidencia científica:

  • Agentes físicos: radiaciones ionizantes, radiación solar.
  • Polvo y fibras: amianto, polvo de madera, sílice cristalina, talco.
  • Metales: arsénico, berilio, cadmio, cromo, níquel.
  • Disolventes: benceno, tetracloroetileno, tricloroetileno, formaldehído.
  • Derivados del petróleo: aceites minerales, fluidos de corte, hidrocarburos aromáticos policíclicos, alquitranes, humos de motores diésel.
  • Pesticidas: óxido de etileno, captafol, TCDD.
  • Otros: cloruro de vinilo, mezclas de ácidos fuertes con ácido sulfúrico.

Entre los procesos indudablemente cancerígenos están la industria del calzado, la de madera y muebles, la del cuero, la producción de aluminio, la fundición de hierro y acero o la gasificación del carbón. En los trabajadores de todos ellos, los diagnósticos de tumores malignos son mucho más frecuentes que en la población general. Las refinerías de petróleo son otro de los procesos industriales sospechosos de cancerogenicidad. Se sabe que la ocupación de pintor supone un riesgo cierto de cáncer y que el trabajo de peluquería muy probablemente también.

Los principales tipos de cáncer originados por exposición laboral son:

  • Pulmón: producción de aluminio, arsénico, amianto, berilio, cadmio, cromo, radiaciones ionizantes, fumadores pasivos, fundición de hierro y acero, níquel, pintores, sílice cristalina.

  • Nariz y senos paranasales: industrias del calzado y del mueble, níquel.

  • Laringe: mezclas de ácidos fuertes conteniendo ácido sulfúrico.

  • Mesotelioma: amianto, talco conteniendo fibras asbestiformes.

  • Piel: arsénico, alquitrán, gasificación del carbón, aceites minerales, radiación solar.

  • Leucemia: benceno, industria del calzado, óxido de etileno, radiaciones ionizantes.

  • Vejiga urinaria: producción de aluminio, bencidina, industria del cuero.

  • Hígado: cloruro de vinilo, aflatoxinas, radiaciones ionizantes.

  • Hueso: radiaciones ionizantes.

 

Datos tomados de Siematyck J. et al. Listing Occupational Carcinogens. Environmental Health Perspectives 2004; 112(15):1447-1459.

Última evidencia científica: El dióxido de titanio se considera susceptible de ser cancerígeno para la especie humana

Lo acaba de publicar la IARC (Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer) en su última monografía: el dióxido de titanio se clasifica en el grupo 2B y, por tanto, se considera como un posible cancerígeno humano.

La producción mundial de dióxido de titanio fue en 2004 de 4,4 millones de toneladas. Por otra parte, el dióxido de titanio representa el 70% del volumen total de la producción mundial de pigmentos. Es ampliamente utilizado como agente blanqueador y opacificante en productos como pinturas, plásticos, papel, tintas, alimentos y dentífricos. También está presente en productos cosméticos y cremas cutáneas, incluidas las de protección solar.

El dióxido de titanio en polvo se ha demostrado capaz de provocar cáncer de las vías respiratorias en especies como las ratas. El IARC cree que, a pesar de no tener evidencias en seres humanos, la exposición laboral podría tener en los trabajadores las mismas consecuencias que la exposición animal. Por ejemplo, los trabajadores de producción de dióxido de titanio podrían estar expuestos a elevadas concentraciones de polvo en las tareas de embalado, molienda, limpieza y mantenimiento.

De momento, los fabricantes y suministradores deberían revisar y actualizar la información de seguridad que acompaña a este producto.