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La sustitución: la mejor prevención

Dom, 15/07/2012 - 12:19
JOSÉ CARLOS IZQUIERDO
SONIA REVILLA Y MIGUEL ÁNGEL BIEL
Dossier

En 2010, los Gabinetes de Salud Laboral de CCOO de Aragón, Cantabria, Cataluña, Madrid, Región de Murcia y País Valenciano desarrollaron el proyecto Reprotox bajo la coordinación de ISTAS, con el objetivo de prevenir los riesgos para la reproducción, el embarazo y la lactancia presentes en los lugares de trabajo. En el marco de ese proyecto se han dado interesantes experiencias de sustitución que muestran que es la mejor política preventiva.

disruptoresLas trabajadoras de los almacenes de naranjas descono - cían que la cera que utilizan para abrillantar las frutas contenía una sustancia calificada como disruptora endocrina y tóxica para la reproducción. Gracias a la investigación realizada por el Gabinete de Salud Laboral de CCOO del País Valenciano entre las empresas de almacenamiento, distribución y poscosecha de cítricos, se pudo comprobar que en la mayoría de ellas se utilizaban productos químicos con estas características. Cuando se detecta la presencia de estas sustancias, las delegadas de prevención de estos almacenes de frutas se informan de la situación y plantean a la empresa la supresión de ese producto. Desde el sindicato se proponen numerosas alternativas menos peligrosas que las que se venían utilizando: otros productos químicos sin disruptores, fungicidas biológicos, tratamientos físicos, etc., frente a los productos tóxicos que se utilizan en el proceso productivo. Tras un proceso de negociación y consultas, la empresa acepta, finalmente, sustituir uno de los productos –una cera que contiene sustancia disruptora endocrina y tóxica para la reproducción, concretamente el octametilciclotetrasiloxano– por otra cera con menos efectos perjudiciales sobre la salud.

Esta sustitución, que permitía salvaguardar la salud de las trabajadoras y específicamente de aquellas mujeres embarazadas, era bien sencilla, sólo hacía falta voluntad: el producto alternativo lo proporciona el propio fabricante del producto original. Se trata de uno muy parecido, ya que sólo cambia una sustancia (el octametilciclotetrasiloxano) que es sustituida por resinas de metil silicona. Paralelamente a la sustitución de la sustancia tóxica, las delegadas de prevención llevan a cabo otras acciones en la empresa: se revisan las evaluaciones de riesgo de forma que incluyan la relación de productos que afecten a la maternidad y contemple la relación de puestos y tareas sin riesgo; se establece un protocolo de actuación ante la comunicación de embarazo o lactancia por parte de una trabajadora y también se acometen mejoras en la línea de encerado instalando nuevos y más potentes secadores para evitar el contacto de las trabajadoras con las frutas impregnadas con este y otros productos. Osea, que a partir de una iniciativa concreta de sustitución de una sustancia peligrosa, se desencadena toda una serie de acciones y dinámicas preventivas que mejoran mucho lo que hasta el momento se venía haciendo en la empresa.

Sustitución de desinfectante en residencia geriátrica

El producto a sustituir se trata de un desinfectante ambiental que se aplicaba en las habitaciones de los residentes después de un fallecimiento. El uso se hacía por medio de un vaporizador automático que liberaba al ambiente una dosis del producto a intervalos de tiempo prefijados en el aparato. Durante su aplicación sólo se utilizaban los guantes de látex convencionales que usa todo el personal de limpieza, pero no unos guantes específicos para este trabajo, ni tampoco protección respiratoria.

Una de las trabajadoras que utilizaba el producto directamente se quejó de síntomas como irritación de garganta y problemas respiratorios al usarlo. El delegado sindical de CCOO en la empresa y el Gabinete de Salud Laboral de Cantabria plantean el problema a la empresa y comienzan a buscar alternativas –otros productos no tóxicos–, con la colaboración de ISTAS. Después de contemplar varias alternativas se consigue sustituir el producto por un desinfectante denominado Germosan-Ter, basado en cloruro de didecildimetilamonio y alcoholes etoxilados, que no tiene efectos importantes sobre la salud. Con ello no sólo se logra preservar la salud de los trabajadores y trabajadoras, sino que se ha mejorado la relación laboral y la imagen de la empresa. La única dificultad es que el proceso de sustitución conllevó un tiempo excesivo porque en un primer momento la empresa se resistió, insistiendo en que el producto no contenía ninguna sustancia peligrosa. La sustitución finalmente se aceleró cuando le pudimos informar de que el producto había sido retirado del mercado por las autoridades sanitarias dos años atrás debido a las malas prácticas de la empresa productora.

Sustitución de resinas epoxi en el pintado de vehículos

Durante el proceso de montaje de un vehículo, en este caso un autobús, éste puede recibir pequeños golpes o arañazos en la carrocería, si esto ocurre antes del proceso de pintado, el golpe se repara y el autobús es pintado de la manera habitual, en una cabina cerrada con sistema de aspiración con sus correspondientes filtros. Pero si la reparación se tiene que hacer cuando el autobús está ya pintado, la fase de repintado del golpe se realiza fuera de la cabina, en el taller de reparaciones de la empresa, por parte de un trabajador manual con una pistola de aire, lo que conlleva para él una grave exposición a sustancias tóxicas.

Para evitar este peligro se propuso un cambio en el proceso productivo que consiste en sustituir la imprimación con base de resinas epoxi (que es la que se da a la chapa antes de que se pinte) por una imprimación de la serie idrostar con base de agua, similar a la que utilizan en los talleres de reparación de automóviles.

El sustituto para la imprimación a base de etanol y amoniaco no es tan tóxico, dado que se emplea sobre las masillas que recubren la chapa después de reparar pequeños golpes. Como esta sustitución se ha llevado a cabo con éxito, la idea del Gabinete de Salud Laboral de CCOO de Aragón es que se abra el camino para otras sustituciones de disolventes y pinturas que se utilizan actualmente. La sustitución no supuso coste alguno para la empresa y mejoró la eficiencia en el proceso productivo, a la vez que se protegía la salud de los trabajadores.

José Carlos Izquierdo, Sonia Revilla y Miguel Ángel Biel son asesores de los Gabinetes de Salud Laboral de CCOO en País Valencià, Cantabria y Aragón, respectivamente.

¿Cómo identificar estas sustancias en los puestos de trabajo?

DOLORES ROMANO
Los disruptores endocrinos (EDC) pueden encontrarse en las sustancias o productos químicos utilizados en las empresas, pueden generarse como subproductos del proceso productivo y encontrarse en residuos, emisiones atmosféricas o vertidos o en diferentes materiales, en particular plásticos y resinas.

Las sustancias EDC no tienen una frase específica de riesgo (frase R) o de peligro (frase H) que nos ayude a identificarlas en las etiquetas y fichas de datos de seguridad de los productos químicos. Tampoco hay ninguna indicación sobre su presencia en los materiales.

Por ello, para identificar su presencia en los lugares de trabajo tenemos que recurrir a las bases de datos que incluyen listados de EDC y consultar (preferiblemente utilizando el número de identificación CAS de las sustancias) si las sustancias se encuentran en alguno de estos listados.

La Comisión Europea ha publicado una base de datos con un listado inicial de 320 sustancias y grupos de sustancias identificadas como EDC que está disponible en la página web de la Dirección de Medio Ambiente y se espera que esta base de datos sea actualizada y ampliada en los próximos meses. Se puede acceder al enlace en la versión electrónica de pEx en este mismo artículo.

El documento Límites de exposición profesional para agentes químicos en España, publicado por el INSHT, incluye la notación “ae” (alterador endocrino) en algunas de las sustancias identificadas por la Comisión Europea. Aunque este listado no está actualizado, puede servir como una primera referencia. Se puede acceder al enlace en la versión electrónica de pEx en este mismo artículo.

Una lista muy completa de EDC ha sido publicada por la organización TEDX, que incluye 1.517 sustancias con evidencia de ocasionar disrupción endocrina. Se puede acceder a ella en la versión electrónica de pEx.

La base de datos RISCTOX incluye el listado de la Comisión Europea y varias listas publicadas por varias organizaciones sociales. Las sustancias se pueden consultar introduciendo el nombre o alguno de los números de identificación (EU, CAS, etc.) que debe aparecer en las fichas de datos de seguridad. Esta base de datos se puede consultar en la web de ISTAS.

Además, pueden consultarse sustancias químicas presentes frecuentemente en diferentes materiales en la base de datos PRIO de la agencia sueca de sustancias químicas KEMI, cuyo enlace también está en la versión electrónica de pEx.