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“La ley fue un giro copernicano: se introdujo la gestión de la prevención en la empresa”

Jue, 15/10/2015 - 12:20
BERTA CHULVI
Dossier

Manuel Velázquez entró en la Inspección de Trabajo en el año 88 y en seguida entró a formar parte de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo (UPIT), una organización que ha sido muy crítica con la ley y con sus desarrollos posteriores, porque considera que han producido una excesiva externalización de la gestión preventiva.

¿Qué supuso la aprobación en 1995?
La ley fue un giro copernicano porque se introdujo la gestión de la prevención en la empresa. Antes de la aprobación de la ley, las empresas no hacían prevención sino que simplemente tenían que cumplir con un catálogo de normas objetivas que no tenían en cuenta ni el contexto ni las características personales de los trabajadores. La acción preventiva supone que los riesgos hay que preverlos, que se debe hacer una actividad previa de análisis de los riesgos y tratar de evitarlos. Todo esto supuso un cambio radical en la forma de aplicar las normas de seguridad y salud en el trabajo.

Desde la UPIT han denunciado ante la Unión Europea la normativa que regula los servicios de prevención en España.
Sí, porque provoca una masiva externalización de la prevención. Seguramente los legisladores no previeron este efecto, pero lo cierto es que la ley favorece la opción de la gestión exclusiva de los riesgos laborales por servicios de prevención ajenos (SPA) sin que existan personas que realicen gestión preventiva dentro de la empresa. Como muestra de ello, en la reciente encuesta ESENER2 de la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo, España solo destaca por ser uno de los países de Europa en los que más se externaliza la gestión preventiva. Eso en la práctica significa que no hay un seguimiento constante de las actividades preventivas dentro de la empresa y que el técnico de prevención es un señor o una señora que viene muy de vez en cuando, que muchas veces no tiene familiaridad alguna con la empresa y que elabora unos papeles que la empresa no sabe bien cómo aplicar o interpretar. Aunque esta descripción pueda parecer una caricatura se aproxima muchas veces a la realidad. Este sistema es disfuncional porque no favorece que la prevención se integre de forma real en la organización del trabajo. La externalización es positiva cuando opera como un complemento de los recursos internos de la empresa, pero es negativa cuando es el único recurso.

¿Y cuál es el mecanismo por el que se ha potenciado dicha externalización?
Si una empresa no externaliza la gestión preventiva en un SPA está obligada a realizar auditorías periódicas y eso puede llegar a ser más costoso y más comprometido. España es el único país de Europa que tiene auditorías obligatorias, en todos los demás solo son voluntarias. En realidad, esas auditorías obligatorias suponen una penalización para aquellas empresas que se deciden por la internalización de los servicios o recursos preventivos. Además hay otro factor clave. Mientras el trabajador designado o los técnicos de servicios internos gozan de una protección frente a los despidos improcedentes, los servicios de prevención ajenos mantienen una relación mercantil con sus clientes que les sitúa en una situación de mayor precariedad y dependencia. En muchas ocasiones desde un servicio de prevención externo es difícil decirle a la empresa lo que no quiere oír, porque te arriesgas a perder un cliente. Desde un servicio de prevención interno, con una relación laboral, el técnico de prevención está más protegido frente a estas situaciones.

Algunos delegados y delegadas de prevención manifiestan que la Inspección de Trabajo se ha relajado en cuanto a hacer cumplir la norma.
En mi entorno próximo esto personalmente no lo veo, pero sí es verdad que me han llegado quejas en la línea que indicas. No entiendo muy bien que me digan que la Inspección repite de forma sistemática los requerimientos ante los mismos incumplimientos y circunstancias sin iniciar el procedimiento sancionador frente a la empresa que incumple, ya que el artículo 43 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales dice claramente que si se incumpliera el requerimiento formulado, persistiendo los hechos infractores, el inspector de Trabajo y Seguridad Social debe levantar la correspondiente acta de infracción por tales hechos. Por lo tanto, si el requerimiento se incumple sin que hayan cambiado las circunstancias se ha de iniciar el procedimiento sancionador. Lo dice expresamente la ley, así que si eso realmente está sucediendo, sería una práctica que no es conforme a la misma.

Según su experiencia, ¿qué cosas habría que modificar de la actual ley?
Estaría bien que la ley se actualizase, como han hecho otras leyes en Europa, incluyendo menciones expresas a los riesgos ergonómicos y psicosociales. Esto no significa que no se pueda aplicar ahora mismo la ley a estos riesgos, pero sí sería conveniente, por seguridad jurídica para todos, que hubiera una regulación más clara y expresa mediante una reforma de la ley. Además habría que cambiar el sistema de control de la prevención respecto a las Administraciones públicas porque el mecanismo que hay ahora mismo no es eficaz. Desde la Inspección podemos requerir a las Administraciones públicas, pero no se las puede sancionar por sus incumplimientos, una situación que no se da en ninguna otra materia del orden social.