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“Estamos ante una exposición profesional a riesgo biológico sin precedentes en la sanidad española”

Entrevistamos a Irene Álvarez Bonilla, secretaria de Salud Laboral de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO
Lun, 23/03/2020 - 20:31
BERTA CHULVI
Dossier

Irene Álvarez Bonilla es secretaria de Salud Laboral y Empleo de la Federación de Sanidad y Servicios Sociosanitarios de CCOO. Una organización que está de lleno volcada en atender a los trabajadores y trabajadoras que hacen frente a la pandemia.Lleva décadas denunciando los recortes en sanidad y las deficiencias en el sector de la dependencia: “Nadie esperaba un contagio tan masivo pero ahora está saliendo a la luz lo que llevamos años denunciando. Espero que de esta aprendamos” señala una mujer que no descansa porque sus sectores son de 24 horas y están al límite.  

 

Irene Alvarez

¿Podrías dar una visión general de lo que está sucediendo en esa primera línea que son los trabajadores y trabajadoras de la sanidad?

La situación es especialmente grave en aquellas comunidades donde el sistema sanitario está a punto de saturarse.  Hablo, por ejemplo, de Madrid. Pero lo que está sucediendo en todas partes es que los profesionales sanitarios que tienen la capacidad para afrontar esta situación se encuentran con que no disponen de los medios para protegerse frente al contagio sencillamente porque no tienen los equipamientos de protección individual necesarios. Estamos hablando de mascarillas, guantes, gafas de protección frente a salpicaduras, batas impermeables, etc. Está pasando en la sanidad pública y en la sanidad privada porque hay una situación de desabastecimiento mundial. No ocurre igual en todo el proceso de atención al paciente. Por ejemplo, ahora mismo me acaba de llegar una consulta de la sanidad privada de Málaga que te leo textualmente: “En urgencias y UCI lo están haciendo bien, pero en hospitalización no tenemos de nada”.  Ayer noche nos llegaron noticias de que empezaban a llegar los EPIS.

Es un mensaje que te acaba de llegar de Málaga y tú eres la responsable estatal ¿Está todo el sindicato atendiendo consultas?

Sí. Está todo CCOO volcado en atender a los trabajadores y trabajadoras por todos los medios. Durante el día de hoy, sólo en la Federación de Sanidad, teníamos 15 personas atendiendo el teléfono 900 301 003 que hemos habilitado. Hemos resuelto dudas a 215 trabajadores y trabajadoras. Pero es lo mismo en todos los territorios que han activado distintos medios de consulta. Hay personas que estaban liberadas para las tareas sindicales que han vuelto a sus puestos de trabajo a apoyar la atención directa en sanidad y en dependencia. Estamos ante una exposición profesional a riesgo biológico sin precedentes en la sanidad española pero también a una importantísima exposición a riesgos psicosociales. Se están viviendo situaciones de muchísima tensión. Cuando un trabajador o trabajadora sanitaria no va protegido, no sabe si está siendo un vector de contagio para otros pacientes e incluso para su propia familia. En esa situación la incertidumbre y la frustración es enorme. 

Y se trata de una exposición que se va acumulando. Llevamos una semana, pero quedan varias por delante.

Sí. Eso nos preocupa muchísimo porque la carga emocional que están soportando los profesionales de la sanidad se va acumulando. Imagina que tienes a alguien especialmente sensible en tu familia y tu trabajas para un hospital. Hemos propuesto que se faciliten hoteles para que el personal sanitario que no quiera acudir a sus casas pueda residir ahí mientras se está atendiendo a la pandemia. Y estamos empezando a ver resultados porque el propio sindicato hace de enlace. Por ejemplo, en estos momentos es la Federación de CCOO- Servicios, donde se encuentran los delegados sindicales de los hoteles, la que se ha puesto en contacto con la Federación de Sanidad, porque hay hoteles que están dispuestos a ceder sus instalaciones. Y a su vez, nosotros desde Sanidad, estamos colaborando con Servicios porque las trabajadoras de las cafeterías de los hospitales también están preocupadas por el contagio.  Estamos todas las Comisiones Obreras activadas ante la pandemia. Se trata de una situación sin precedentes no sólo por la amplitud del riesgo del contagio, sino porque con la declaración del Estado de Alarma, aunque haya riesgo para la salud de los trabajadores, como se trata de un servicio esencial, no podemos paralizar la actividad, un derecho que nos reconoce el artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. La gente tiene que seguir sea como sea y las consecuencias de la presión van a salir más tarde. Estamos trabajando con los Servicios de Prevención también, para que proporcionen apoyo psicológico a los profesionales sanitarios, porque los efectos se van a notar y hay que articular los mecanismos de protección cuanto antes.  

El principal problema parece ser la falta de camas hospitalarias. Pero eso CCOO-Sanidad lleva años denunciándolo…

Sí. La Federación de Sanidad de CCOO elabora todos los años un informe que analiza los presupuestos sanitarios y llevamos desde 2012 denunciando la escasa inversión en sanidad en las distintas comunidades autónomas. En todos y cada uno de los informes hemos denunciado una reducción de las camas en funcionamiento en los hospitales públicos. Si en 2010 había en toda España 115.426 camas en funcionamiento, esa cifra se reduce a 110.509 en 2016. Los datos relativos, camas en funcionamiento por cada mil habitantes, también experimentan una reducción: pasan de 2,72 por cada mil habitantes en 2010 a 2,64 en 2016. En 2010 ya eran insuficientes. Ahora y frente a esta pandemia todavía más. Quienes más se lamentan ahora son quienes han protagonizado esos recortes y lo que estamos viendo es el resultado de un ninguneo sostenido de inversión en sanidad. Tenemos el mejor sistema sanitario del mundo con profesionales muy preparados y en este momento carecen de medios para actuar. Y respecto a la prevención de riesgos laborales se está produciendo lo que ya denunciamos con el Ebola: “no se estaba prestando atención a los riesgos biológicos”.  

En vuestra Federación están sindicadas también quienes trabajan en las residencias para mayores ¿Qué valoración haces de lo que está sucediendo?

Se está viendo a las claras, con una repercusión dramática,  que las condiciones de trabajo en ese sector son inaceptables y no permiten garantizar una atención cuidada a las personas usuarias. El relato que publicáis de Iría Estevez, una delegada de CCOO-Galicia que trabaja en una residencia, está escrito unos meses antes de que se declarara la pandemia de coronavirus. Os lo mandamos en su momento a la revista porque mostraba, con toda crudeza, como están las trabajadoras de sobrecargadas en esos centros. Su sobrecarga física y emocional, mezclada con la dulzura y la profesionalidad que derrochan día a día. El año pasado hicimos una intensa campaña de denuncia respecto al consumo de fármacos en ese sector: vimos que las trabajadoras han de automedicarse para resistir la situación. Ahora a eso le añades la pandemia y el resultado es, como se ha visto, un cócktail explosivo. Ahora, el gobierno ha ordenado que entre la Unidad Militar de  Emergencias en las residencias porque se ha visto que son un foco de contagio. Pero es que allí ya se estaba dando una emergencia social que ahora se ve con luz y taquígrafos. El gobierno plantea medicalizar las residencias pero hay residencias que ni tienen personal sanitario. Es más, hay comunidades autónomas, como Cantabria, que en el pliego de condiciones para otorgar los conciertos ni siquiera incluye como requisito que las empresas dispongan de personal sanitario. ¿Qué está ocurriendo ahora? Pues que el escaso personal sanitario de las residencias, que tiene unas condiciones laborales precarias, se está yendo a trabajar a las bolsas de la sanidad pública, que están requiriendo personal con urgencia. El relato de Iría es fundamental para entender lo que es trabajar en esos centros: el enorme sacrificio que están haciendo las personas que los sostienen. 

CCOO ha presentado una propuesta al Ministerio de Derechos Sociales y al del Sanidad para que establezcan una regulación común en el sistema de atención a la dependencia para hacer frente a la pandemia.

Sí. Y el pasado viernes, el gobierno publicó en el BOE la orden SND/265/2020 que recoge algunas de las reivindicaciones del sindicato pero que se ha dejado fuera la asistencia a domicilio. Eso es gravísimo. Piensa que la situación más generalizada es la de una trabajadora que va a varias casas, sin el equipamiento de protección adecuado, a atender a varias personas mayores. No organizar esos servicios adaptándolos a la actual situación y no proteger a esa trabajadora no es sólo un problema de salud laboral sino también de salud pública. El gobierno central debe ordenar a las comunidades y a los ayuntamientos que intervengan en el sector de ayuda a domicilio determinando los perfiles de personas en situación de dependencia que deben ser consideradas de atención prioritaria, adaptando los programas de atención sólo a los servicios esenciales, de manera que se prioricen las actuaciones que se consideren imprescindibles en cada caso, tales como el aseo personal, la alimentación, el acceso a bienes de primera necesidad y farmacia. Han de reorganizar los recursos de atención y establecer protocolos específicos y medidas de prevención de riesgos laborales asociados al COVID-19 para los trabajadores y trabajadoras que prestan los servicios de atención, de acuerdo a las recomendaciones del Ministerio de Sanidad. Otra cuestión vergonzante es ver cómo las comunidades autónomas se escudan en el Estado de Alarma para eludir responsabilidades.

¿Cuáles son tus prioridades desde el punto de vista sindical?

Qué ningún trabajador o trabajadora desconozca sus derechos. Nos estamos dejando la piel para exigir que se proteja su salud. Ahora estamos colaborando a tope con el gobierno pero estamos tomando muchas notas en nuestro libro rojo y cuando todo esto pase vamos a exigir cambios en profundidad. CCOO está dando lo mejor de sí misma porque ahora toca salvar vidas y salvar empleos.