Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

“Es mi primer trabajo y no me voy a complicar”: jóvenes asumiendo riesgos

Sáb, 15/04/2017 - 12:19
BERTA CHULVI
Dossier

No es casual que los jóvenes sean reacios a plantearse en qué condiciones ejercen su trabajo: a la sensación de fortaleza física, típica de esas edades, hay que añadir que el 40% de su generación está en paro. Así que no le hacen ascos a nada y se suben donde haga falta, cargan lo que sea. Las lesiones por sobresfuerzos, sin embargo, aparecen y suponen el 33% de los accidentes laborales en ese tramo de edad.

Pedro tiene 29 años y vive en Madrid. Es cocinero y delegado sindical de CCOO en una empresa multinacional de servicio de comida a colectividades que tendrá unos 20.000 trabajadores en España. Lleva ocho años en esta empresa luchando por mejorar las condiciones de trabajo y muchas veces ve cómo los jóvenes asumen sin rechistar situaciones de riesgo: “Los jóvenes están para un roto y para un descosido. Los ves que se suben a limpiar una campana de una cocina en una superficie resbaladiza, donde hay fogones y planchas que tardan mucho en enfriarse y aplican productos químicos desengrasantes que ni conocen. Son trabajos que muchas veces realizan para evitar que lo hagan otros trabajadores y trabajadoras más mayores. Lo inadmisible es que la empresa les encarga ese trabajo sin proporcionarles escaleras, ni mantas ignífugas en la gran mayoría de los casos”, explica Pedro.

Pedro tiene desde hace un año la muñeca abierta y sabe que es por culpa de la carga y descarga de los suministros que llegan a cocina, pero se aguanta. Se da cuenta que, inconscientemente, utiliza menos esa muñeca, pero lo cierto es que no se cura: “Hazte cargo que a cocina llegan cada tres días varias toneladas de suministros en cajas de 15 o 20 kilos: 500 kilos de naranjas, 100 kilos de piña, 60 kilos de carne. Esa descarga manual la realiza, a primera hora de la mañana, la plantilla de cocina”. “Si yo me aguanto, que conozco mis derechos, ¿qué va a hacer alguien que acaba de llegar a la empresa?”, se pregunta Pedro. “Cualquier joven que acaba de entrar, que por fin ha conseguido trabajo, no quiere complicarse la vida”, concluye.

Laura trabaja en Valladolid, en una empresa del sector de automoción, tiene 24 años y ya se ha lesionado el hombro en el trabajo porque tiene que trasladar peso. Trabajando le dio un tirón y cogió la baja por accidente laboral. Cuando volvió, se dio cuenta que no podía seguir trabajando al mismo ritmo, pero nadie le hizo caso. Cuando vio que en la mutua no le daban ninguna solución, se fue a su médico de cabecera que le dio la baja y estuvo tres semanas recuperándose. Ha pedido un cambio de contingencias y está esperando la resolución, pero tras su incorporación al puesto nadie le ha preguntado si puede o no puede hacer lo que estaba haciendo. Ella no sabe lo que es una evaluación de riesgos ergonómicos y si se ha realizado en su puesto de trabajo: “Yo solo llevo dos años aquí”.

Muchos de estos jóvenes llegan a las empresas a través de subcontratas o de empresas de trabajo temporal. Lo explica Laura Lombilla, responsable de salud laboral y medio ambiente de CCOO de Cantabria: “Lo estamos viendo especialmente en el sector forestal y en la construcción. Los jóvenes llegan al monte o a la obra sin formación en prevención de riesgos, se ponen a trabajar sin que la empresa adopte medidas preventivas y se lesionan, y en los casos más graves, como algunos accidentes ocurridos en Cantabria, les cae encima un árbol y se matan”.