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Empleos verdes: ¿Qué riesgos tendrán para los trabajadores?

Mar, 15/10/2013 - 12:19
PEX
Dossier

La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo acaba de publicar un informe que pretende dar respuesta a esta pregunta. Las nuevas actividades suponen nuevos riesgos o nuevas combinaciones de riesgos antiguos y nuevos que la agencia trata de prever. La propuesta es no llegar tarde una vez más y situar la salud laboral en el centro de la reflexión sobre un paradigma económico basado en la sostenibilidad.

El concepto de empleo verde se ha definido de numerosas maneras. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 2008) entiende por “empleo verde” el trabajo que contribuye de forma importante a la conservación o la restauración de la calidad ambiental. Se trata de empleos en nuevos sectores y de la ecologización de sectores tradicionales. En los empleos verdes, en materia de salud laboral, nos encontramos con viejos y nuevos riesgos. Sin embargo, la pregunta más relevante de cara a la prevención es ¿qué nuevos tipos de riesgo generan las nuevas tecnologías que se utilizan en los llamados empleos verdes? En ese aspecto, precisamente, se ha centrado un reciente informe de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA).

¿En qué escenarios vamos a movernos?

Predecir el futuro es imposible, pero prevenir los riesgos es inexcusable, así que la EU-OSHA ha planteado distintos escenarios socioeconómicos para analizar cómo afectan y afectarán las nuevas tecnologías que se utilizan en los empleos verdes a la salud de los trabajadores. Este ejercicio lo que pretende es, a partir de la generación de distintos escenarios, promover el debate entre los actores implicados.

Muchos de los riesgos identificados no son del todo nuevos. Lo que plantea nuevos desafíos en materia de salud laboral son las condiciones nuevas en las que se encuentran los riesgos. Aun así, sí hay escenarios en los que el uso intensivo de nuevas tecnologías nos va a obligar a reflexionar sobre nuevos riesgos.

Energía eólica

Los expertos alertan sobre los peligros de los parques eólicos en alta mar. El incremento del número de grandes turbinas en aguas cada vez más profundas y más alejadas del puerto seguro genera problemas en materia de seguridad y salud en el trabajo ligados tanto a las dificultades de acceso como al aislamiento. Los expertos advierten que los márgenes de beneficio de estas industrias son menores que en las industrias de petróleo y gas, y que no vamos a encontrar patrones similares de inversión en materia de seguridad y salud. Los nuevos compuestos y nanomateriales utilizados en la fabricación de turbinas eólicas introducirán nuevos riesgos para la salud de los trabajadores en las fases de producción, mantenimiento, desmantelamiento y reciclado. Otra serie de riesgos no evaluados se derivará del desmantelamiento de parques eólicos antiguos en tierra.

Construcción ecológica y reacondicionamiento de edificios

La construcción de los edificios modulares, automatizada y fuera de obra, puede mejorar la seguridad puesto que hay muchas menos tareas que se realizan in situ. No obstante, a medida que la construcción se traslada a las fábricas, aparecen nuevos riesgos, puesto que los trabajadores se exponen a las sustancias nuevas que se utilizan cada vez más en los materiales de construcción (por ejemplo, materiales de cambio de fase, productos químicos que almacenan calor, nuevos revestimientos de superficies, nanomateriales y compuestos fibrosos). Además será necesario reconsiderar los riesgos en tareas que se realizaban al aire libre y que ahora se han trasladado a interiores exigiendo una ventilación adecuada (si se realizan al aire libre necesitan ventilación). En el caso de los módulos prefabricados existen riesgos durante la conexión de los servicios de agua y electricidad, sobre todo si se incorporan al sector muchas personas no cualificadas bajo el supuesto de que estos oficios se han simplificado. El reacondicionamiento de los edificios existentes aumentará el trabajo en los tejados, para instalación de paneles solares y turbinas eólicas de pequeña escala, con el riesgo de que se produzcan caídas o exposición al plomo y al amianto a medida que se desmontan las estructuras antiguas.

Bionergía

El almacenamiento y la manipulación de la biomasa exponen a los trabajadores a riesgos físicos, químicos y biológicos, junto al peligro de incendio o explosión. En ocasiones se utilizan altas temperaturas y presiones en los procesos de pirólisis (350-550 °C) y gasificación (más de 700 °C). También pueden representar un problema las diferencias en la composición del gas procedente de la biomasa frente a la de los combustibles fósiles. Los biocarburantes de tercera generación podrían entrañar nuevos riesgos biológicos. Asimismo cabe la posibilidad de que se planteen riesgos operativos asociados al paso de la producción de biocarburantes de tercera generación de la planta de producción al plano comercial. Con la adopción generalizada de la bioenergía, muchos trabajadores estarán en situación de riesgo potencial, siendo cada vez más común la producción de biomasa en la agricultura. Los productos residuales de la biomasa pueden ser tóxicos. Por ejemplo, las cenizas de madera contienen metales pesados y son muy alcalinas.

Gestión y reciclado de residuos

El principal problema para la salud de los trabajadores será manipular residuos procedentes de la “minería urbana” y el reciclado de residuos industriales. Los nanomateriales también aparecen cada vez más en los residuos, a medida que se generaliza su uso en los procesos de fabricación. La clave para mejorar la salud de los trabajadores estará en el uso creciente de robots para clasificar y manipular residuos. Si las tarifas que se deben pagar por la eliminación de residuos son cada vez más caras, pueden derivar en mayores esfuerzos por parte del que los genera para tratarlos a escala interna, lo que transfiere los riesgos del operador de residuos profesional al productor de los residuos, por ejemplo, propietarios de empresas que utilizan digestores, compactadores o incineradoras de residuos a pequeña escala.

Transporte verde

En la utilización de vehículos eléctricos o híbridos, la carga rápida o el intercambio de baterías podrían entrañar riesgos, al igual que el mantenimiento de vehículos electrificados si los trabajadores no están familiarizados con las altas tensiones presentes en el proceso. Los riesgos de incendio o de explosión son especialmente importantes durante la carga rápida de los vehículos eléctricos, así como los accidentes posteriores. El reciclaje o almacenamiento de las baterías de los vehículos una vez han acabado su vida útil también presentará un problema para los trabajadores por los riesgos de incendio y explosión asociados, y el contacto con los productos químicos, metales carcinógenos, polvos, fibras y nanomateriales utilizados en su fabricación.

Sectores industriales y robótico ecológicos

El aumento de la automatización puede mejorar la seguridad en algunos aspectos, pero al mismo tiempo el aumento del uso de robots introduce otros riesgos. El aumento de la complejidad y de las TIC en la fabricación automatizada hace que aparezcan problemas en relación con la interfaz entre máquinas y personas. Algunos tipos de fallos en el funcionamiento de los robots pueden resultar difíciles de detectar hasta que ya es demasiado tarde y, por consiguiente, entrañar riesgos para la seguridad de los trabajadores.

Si la robotización supone el ascenso de los métodos de fabricación eficiente (lean) y “justo a tiempo”, facilitados por sistemas de fabricación flexibles, sabemos que supondrá una mayor presión sobre los trabajadores y exposición a riesgos psicosociales. Los posibles efectos a largo plazo sobre la salud de los nuevos materiales ecológicos y los nanocompuestos con huella de carbono inferior son desconocidos.

De manera transversal, en todos los sectores se identifica un incremento de los riesgos asociados a la subcontratación y a la descentralización del trabajo. Dado que los subcontratistas pequeños parecen ser mayoría en todos los escenarios de desarrollo económico futuros, los problemas del trabajo intensificado y la presión a reducir costes aumentan los riesgos de todo tipo. Además, los sistemas de fabricación descentralizados pueden entrañar riesgos para nuevos grupos de trabajadores que no han recibido la formación adecuada para combatirlos.