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"El problema no es que carezcamos de leyes sino que éstas no se aplican"

Entrevista a Jukka Takala, Director de Salud y Seguridad de la OIT
Dom, 15/01/2006 - 12:19
JAVIER MORALES
Dossier

Jukka Takala es Director del Programa Safework de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), un programa cuyo objetivo es extender por todo el mundo la conciencia y la sensibilidad por la prevención de riesgos laborales. El Dr. Takala estuvo entre nosotros con ocasión del IV Foro Istas de Salud Laboral, donde pronunció la conferencia inaugural, y realizó estas declaraciones para porExperiencia.

En los últimos tres años se ha producido un incremento del 10% en el número de muertes derivadas del trabajo en el mundo. ¿A qué atribuye ese aumento?

Efectivamente, el número de muertes anuales relacionadas con el trabajo se ha elevado hasta 2,2 millones. Pero cuando hablamos de cifras globales, conviene precisar que parece que hay mejoras graduales en los países industrializados. El incremento de la siniestralidad ha tenido lugar en países que se han industrializado rápidamente, sobre todo en Asia como es el caso de China, donde han crecido mucho los accidentes y las enfermedades laborales.

¿Qué incidencia tienen las condiciones laborales en el incremento de la siniestralidad?

Mucha. Si comparamos, por ejemplo, las condiciones laborales y el índice de siniestralidad de Suecia con Corea del Sur, lo vemos claramente. Cuanto más pobre es un país, peores condiciones laborales y más siniestralidad. Hay quien puede alegar que los países pobres no pueden invertir en la protección de sus trabajadores, pero es falso. En realidad, un país no puede llegar a ser rico si descuida la salud laboral de sus trabajadores.

¿Podría resumirnos la nueva estrategia que propone la OIT para mejorar la salud y seguridad en el mundo?

La OIT ha analizado con cuidado cuáles son los principales problemas en el campo de la salud y la seguridad en el trabajo. Y hemos llegado a la conclusión de que el problema no es que carezcamos de leyes y normas, sino que éstas no se aplican. Se trata, entonces, de averiguar cuáles son las medidas que hay que adoptar para que las normas de salud y seguridad en el trabajo se apliquen con efectividad. Es lo que se hizo en la Conferencia de 2003, en la que surgió la Estrategia Global de la OIT sobre salud y seguridad en el trabajo que se compone de cinco pilares: el refuerzo, la promoción, la gestión de conocimientos, la cooperación técnica y la cooperación internacional.

¿Qué consecuencias tiene para la salud laboral y la prevención el proceso de deslocalización que sufre el mundo industrializado?

El problema de la deslocalización, si nos ceñimos al aspecto preventivo, tiene que ver con el desplazamiento de las responsabilidades de la empresa. Si una empresa delega sus responsabilidades laborales a otra, aunque formen parte del mismo grupo, ¿cómo podemos estar seguros de que se van a respetar las responsabilidades preventivas? No es posible detener la deslocalización, pero lo que sí es posible es asegurarse de que en el proceso de transferencia de la producción no se diluyan las responsabilidades y que se asuman de manera global.

¿Es optimista respecto al futuro? ¿Qué se puede hacer para conseguir una globalización más justa?

Se pueden hacer muchas cosas. Estamos hablando de la posibilidad de emprender una campaña mundial para apoyar y promocionar las normas de salud y seguridad en el trabajo. Esta campaña podría realizarse por varias vías: convenciones o promoción de eventos como el 28 de abril, Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo. Es imprescindible el apoyo de los gobernantes. Deben involucrarse en la prevención de riesgos laborales. Si no lo hacen, es difícil que lo hagan los ciudadanos de a pie, que necesitan escuchar a sus líderes. Los expertos pueden opinar y aportar soluciones, pero son los líderes quienes deben trasladarlas a los ciudadanos.