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Cómo soportamos el calor y sus efectos

Dom, 15/07/2007 - 12:19
CARMEN MANCHEÑO
Dossier

Como cualquier animal de sangre caliente, el ser humano necesita que la temperatura interna de su cuerpo se mantenga más o menos constante con unas variaciones mínimas y para lograrlo dispone de diversos mecanismos de regulación controlados por el hipotálamo, una glándula situada en la base del cerebro. Cuando estos mecanismos llegan a su límite y persiste la exposición a niveles elevados de temperatura ambiente, pueden producirse daños irreversibles.

martillo eléctricoLos trastornos producidos por la exposición a niveles elevados de temperatura ambiente aparecen en situaciones donde las condiciones de trabajo son extremadamente duras, como los trabajos al aire libre, los trabajos con focos de calor añadidos (como calderas, fundiciones, soldaduras...) o los trabajos que conllevan la realización de esfuerzos físicos.

Cuando una persona se ve expuesta a ambientes calurosos se activan diversos mecanismos fisiológicos que eliminan calor con el fin de mantener la temperatura normal del organismo. Los más importantes son la producción de sudor y el aumento del flujo sanguíneo.

La eliminación del calor se produce solamente cuando el sudor se evapora, por lo que la velocidad del aire y la humedad ambiental son factores críticos. Si la humedad es alta, aunque el cuerpo sigue produciendo sudor, la eva- poración se reduce. El sudor que no puede evaporarse no tiene efecto de enfriamiento, resbala por el cuerpo y se desperdicia desde el punto de vista de la regulación térmica.

El aumento del flujo sanguíneo se produce mediante la dilatación de los vasos sanguíneos de la piel, facilitando así la transferencia de calor desde el organismo al ambiente.

La aclimatación de las personas al calor tras permanecer expuestas al mismo durante largos periodos de tiempo es un fenómeno conocido. Al cabo de un periodo comprendido entre una y dos semanas de exposición al calor, la capacidad del organismo para soportarlo aumenta considerablemente. La aclimatación conlleva que el individuo comienza a sudar a temperaturas corporales más bajas y aumenta la cantidad de sudor producido. Además, aumenta el volumen plasmático y se reduce la frecuencia cardiaca.

Cuando los mecanismos fisiológicos de eliminación de calor son insuficientes y persiste la agresión térmica, la temperatura interna del organismo aumenta hasta que se produce el golpe de calor, con pérdida de consciencia, estado de coma y en algunos casos la muerte.

 

Efectos sobre la salud

En esta tabla resumimos los efectos sobre la salud que puede tener el calor, las alteraciones que provoca, los cuadros clínicos que se observan y sus tratamientos.

Trastornos sistémicos o de tipo general

Agotamiento por calor. Es el trastorno más común provocado por el calor. Se produce como resultado de una deshidratación severa al perder una gran cantidad de sudor sin una adecuada ingesta de sal y agua. Es típico en personas sanas que realizan un esfuerzo físico prolongado, como los trabajadores de la construcción. Los síntomas iniciales son debilidad, dolor de cabeza, mareo, náuseas, vómitos, hiperventilación y falta de coordinación muscular. Debe tratarse rápidamente trasladando a la persona a un lugar fresco, permitir que descanse tumbado e instaurar una rehidratación con soluciones salinas, de lo contrario puede progresar a un golpe de calor.

Síncope por calor. Pérdida repentina de conciencia debida a la vasodilatación cutánea que conduce a una bajada de tensión que afecta al cerebro. Se presenta sobre todo tras al menos 2 horas de un trabajo extenuante. La piel está fría y húmeda, y el pulso, débil. La recuperación es rápida y completa tras el traslado de la persona afectada a un ambiente más frío, tumbada con las rodillas levantadas, o bien sentada con la cabeza baja entre las piernas.

Calambres por calor. Se debe a la pérdida de sodio por una intensa sudoración que se repone con agua sola, sin la adecuada compensación de sales. Suelen caracterizarse por contracciones musculares lentas y dolorosas y espasmos intensos que duran de 1 a 3 minutos en los músculos empleados para realizar el trabajo. Afectan a personas que realizan una actividad física intensa en ambientes calurosos, como los deportistas, o trabajadores manuales como los metalúrgicos. La piel se encuentra húmeda y fría, y los grupos musculares afectados están duros. El tratamiento consiste en reposo en un ambiente fresco y reposición hidroelectrolítica con soluciones que contengan cloruros sódico y potásico.

Golpe de calor. Es una urgencia médica que pone en riesgo la vida. Se define por tres criterios: un aumento de la temperatura corporal normalmente superior a 42C, alteraciones del sistema nervioso central y mantenimiento de la piel seca y caliente. El golpe de calor por esfuerzo suele presentarse en trabajadores jóvenes no aclimatados que realizan una actividad física intensa en ambientes calurosos y húmedos como metalúrgico, mineros, albañiles o agricultores. Los síntomas suelen presentarse de forma súbita. Además de los tres citados, pueden presentarse convulsiones, hipotensión, alteraciones respiratorias o estados de shock. El tratamiento se orienta a la reducción rápida (en menos de 1 hora) de la temperatura central y a controlar los efectos secundarios. Las medidas de enfriamiento deben comenzar in situ y mantenerse durante el traslado al hospital. Las personas con sospecha de golpe de calor deben ser colocadas a la sombre, desvestidas y enfriadas con los métodos disponibles (baño de esponja o compresas con agua helada y aireación con ventiladores potentes). Debe efectuarse un masaje vigoroso del paciente para mejorar el retorno venoso y acelerar el enfriamiento.

Alteraciones cutáneas

Erupciones. Es una alteración cutánea causada por la retención de sudor como consecuencia de la obstrucción de los conductos de las glándulas sudoríparas. Se presenta como un enrojecimiento de las zonas de la piel cubiertas por sudor sin evaporar, principalmente aquellas que están tapadas por ropa, provocando una sensación molesta de quemazón o picor. A medida que se hace más profunda la obstrucción del conducto en la piel, aumenta la gravedad y varía la presentación como vesículas, enrojecimiento, descamación, manchas en la piel.

Quemaduras. Se produce cuando el aporte de calor sobrepasa la temperatura máxima cutánea en una zona determinada. El traslado a un ambiente fresco, la ducha con agua fría, el secado cuidadoso y la aplicación de algún tipo de pomada contra quemaduras puede atenuar las molestias.

Cáncer de piel. La exposición prolongada a las radiaciones ultravioletas de la luz solar puede inducir la aparición de carcinoma de las células cutáneas, esto es, cáncer de piel. El riesgo es mayor cuanto más clara sea la piel y menor la pigmentación protectora (melanización).

CARMEN MANCHEÑO es médico del trabajo en CCOO-Madrid