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Doñana: Retirar lodos defendiendo la salud

Jue, 15/10/1998 - 12:20

Acción sindical

Tras el desastre ecológico de Doñana, en mayo de este año, empezaron los trabajos de retirada de los lodos tóxicos del cauce del rio Guadlamar. En agosto, fruto de un acuerdo entre los sindicatos más representativos y la Junta de Andalucía, fue contratado un grupo de delegados de prevención encargado de velar por la seguridad y salud de estos trabajos en todos los tajos. Ésta es su experiencia.

En el mes de agosto se contrataron 121 trabajadores para la retirada manual de los lodos tóxicos. Previamente estos trabajadores fueron convocados a una sesión formativa e informativa sobre las tareas que deberían realizar, los riesgos laborales que comportaban y las medidas de protección que debían utilizar. Se les realizó un reconocimiento médico. Los Delegados de Prevención de CC.OO participamos en la sesión informativa dando a conocer cuál iba a ser nuestra misión en los distintos tajos e informandoles de sus derechos en materia de salud laboral y de cómo nosotros ibamos a defender estos derechos.

En esta sesión los trabajadores adquirieron conciencia, como posteriormente demostraron, de los riesgos que comportaba el trabajo y de lo que debían exigir a las empresas en materia de prevención y protección de su salud.

Nuestra primera preocupación fue que todos los trabajadores estuvieran perfectamente equipados para realizar las labores de manipulado de los lodos tóxicos. La situación de los trabajadores contratados con anterioridad al mes de agosto era penosa ya que estaban trabajando sin ninguna protección y muchos hasta con el torso desnudo. Comprobamos que faltaban duchas, taquillas y agua potable en los tajos, y exigimos una solución inmediata.

Nuestra siguiente batalla fue para reducir el horario de trabajo. A partir de la una del medio día el trabajo se hacía realmente penoso al tener que utilizar los medios de protección personal con temperaturas de más de 40º a la sombra. Tras una primera reunión con la Administración y las empresas comprobamos que no había ninguna voluntad por su parte de reducir la jornada. Realizamos un paro en todos los tajos y al día siguiente conseguimos la reducción de la jornada, que quedó fijada para la época de verano entre las siete de la mañana y la una del medio día de lunes a viernes.

A medida que entrabamos en contacto con los trabajadores en los diferentes tajos, nos encontrábamos con problemas y deficiencias que había que corregir sobre la marcha. Nuestra actitud ha sido siempre reivindicativa para atender las demandas de unos trabajadores muy conscientes de los riesgos que determinadas actuaciones y deficiencias podían comportar para su salud. Hemos paralizado trabajos por ausencia de duchas y taquillas, por falta de equipos de protección personal o de vestuario limpio. Siempre hemos contado con el apoyo de los trabajadores.

Los trabajadores de una de las empresas (EGMASA) han realizado paros porque ésta les obligaba a permanecer en los tajos a la hora del bocadillo, con el riesgo que ello comporta por la presencia de material tóxico. También se han parado tajos en la empresa DAP por no tener agua potable.

El balance de nuestra experiencia es muy positivo. Con nuestra presencia y actuaciones, y con el apoyo de unos trabajadores muy concienciados, hemos conseguido que ningún trabajador 'echara mano' sin los equipos de protección personal necesarios. No obstante, seguimos alerta porque están entrando turnos nuevos. Las empresas siguen actuando desde le improvisación y nuestra labor consiste en que se atiendan las necesidades de todos y cada uno de los trabajadores de estos tajos.

Antonio Aguilas
Sindicato provincial del campo CC.OO. Sevilla