Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Demasiado ruido

Sáb, 15/01/2005 - 12:20

Dossier: Demasiado ruido

Dossier: Demasiado ruido

Prepárense para reducir el ruido

Según la V Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo, en 2003 un 38,9% de los trabajadores asegura que en su puesto de trabajo existe un ruido molesto, elevado o muy elevado. Si tal porcentaje pudiera ser trasladado a números absolutos, tendríamos que más de 5.000.000 de trabajadores españoles soportan ambientes ruidosos.

Desde 1989 está en vigor en nuestro país una normativa (RD 1316/1989), derivada de la Directiva Europea 86/188/CEE, cuyo objetivo es “la protección de los trabajadores contra los riesgos del ruido durante el trabajo”.

No parecen haber tenido mucho éxito tales normas puesto que el dato que acabamos de citar supone un empeoramiento de la situación respecto a 1999 en que el porcentaje de trabajadores expuestos al ruido era del 36,5%. Es decir, parece que hemos ido a peor.

Una nueva Directiva Europea (Directiva 2003/10/CE) va a obligar a los países miembros a dotarse, antes del 15 de febrero de 2006, de normas más estrictas para reducir sus niveles de exposición laboral al ruido por debajo de los 87 decibelios. Se trata de una norma positiva cuya efectiva aplicación podría suponer una reducción importante de las pérdidas de audición provocadas por el ruido que, basándonos de nuevo en datos de la encuesta nacional, podríamos estimar en no menos de 50.000 trabajadores al año.

La experiencia nos dice que una norma por muy ambiciosa que sea (o, tal vez cuanto más ambiciosa sea) no suele tener efectos automáticos sino que requiere políticas serias de implantación. No basta con promulgar criterios, hace falta un verdadero plan para aplicarlos y una voluntad decidida de controlar su efectividad.

Los poderes públicos harían muy bien si, en vez de esperar de brazos cruzados hasta el último momento para redactar la transposición, se pusieran manos a la obra y prepararan la acción política que asegure que la nueva norma no se quedará una vez más en papel mojado.