Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Delegados de prevención territoriales en Europa. Experiencia en diferentes países de la UE

Vie, 15/10/2004 - 12:19
LAURENT VOGEL

Dossier: Delegados territoriales de prevención

Delegados de prevención territoriales en Europa. Experiencia en diferentes países de la UE

LAURENT VOGEL. Oficina Técnico-Sindical Europea para la Salud y Seguridad (BTS) 
No hay datos precisos para conocer la cobertura en el ámbito europeo de los sistemas de representación territorial en salud y seguridad. Lo que sí sabemos, por ciertos datos nacionales, es que un porcentaje importante de trabajadores carecen de todo tipo de representación. Es el caso de las empresas de menos de 50 trabajadores en Bélgica, Francia y Grecia o las de menos de 35 en Holanda. Conseguir, en estos países, una reducción del umbral mínimo de trabajadores que da derecho de representación constituye ciertamente una respuesta adecuada. Pero la experiencia demuestra que esto no es suficiente. No se puede asegurar que la constitución de un órgano de representación en cada empresa sea siempre y en todos los casos la forma más eficaz de favorecer la participación de los trabajadores en salud y seguridad.

La presencia sindical en los lugares de trabajo varía mucho de un país a otro y, en general, es especialmente débil en las pequeñas empresas. Por otra parte, el trabajo precario plantea nuevos desafíos para asegurar una representación de todos los trabajadores en el campo de la salud y la seguridad. La experiencia adquirida en diferentes países muestra que los delegados territoriales son una fórmula que permite una socialización mayor de los problemas de salud laboral en un conjunto de empresas con condiciones de trabajo relativamente homogéneas siempre que no estén separadas por distancias considerables.

Otras experiencias –menos numerosas- se refieren a formas comunes de representación en un mismo espacio de trabajo partiendo de la constatación de que, en determinadas situaciones, los lazos de cooperación entre empresas jurídicamente diferentes justifican un abordaje conjunto de la prevención de riesgos laborales. Es el caso cada vez más frecuente de decenas de empresas que trabajan en el mismo matadero, en el mismo astillero o en un mismo centro comercial.

Los veteranos delegados territoriales suecos

En Suecia los sistemas de representación territorial en salud laboral funcionan desde hace más de 20 años y son objeto de una financiación regular. 

Los delegados de prevención territoriales suecos son nombrados por las organizaciones sindicales y tienen competencias en todas las empresas de un sector determinado que no tengan constituido el comité de seguridad. Actualmente existen unos 1.870 delegados territoriales, la mayoría de los cuales trabajan en su empresa y ejercen sus funciones de representación a tiempo parcial. Se estima que la actividad sindical de estos delegados equivaldría a la de 325 personas a tiempo completo. Cubren en total entre 250.000 y 300.000 empresas y visitan de 60.000 a 70.000 por año, un rendimiento netamente superior al de la Inspección de Trabajo.

La representación territorial y la representación interna son complementarias en Suecia por lo que los delegados territoriales promueven formas de representación en el seno de las propias empresas. De esta forma, los delegados territoriales disponen de una información de mayor calidad y los delegados internos se sienten más apoyados y pueden hacer valer una mayor independencia frente al empresario o los técnicos.

Experiencias dispersas en el resto de la Unión Europea

En el resto de países de la Unión Europea, la ausencia de un marco legal o las dificultades de finaciamiento convierten las experiencias en menos sistemáticas.

En Italia, existen delegados territoriales de seguridad sobre todo en las empresas artesanado. La situación varía mucho de una región a otra. Con frecuencia, la patronal trata de limitar los derechos de los representantes exigiendo una autorización previa para visitar las empresas. Las experiencias más positivas tienen lugar en los sectores en que los delegados territoriales son elegidos en asambleas generales convocadas por los sindicatos. Este mecanismo garantiza una mayor movilización social alrededor de la actividad de dichos representantes.

En Francia, las experiencias de un mismo comité de seguridad e higiene para el conjunto de las empresas que comparten un espacio de trabajo común ( un polígono industrial con varias empresas o un lugar de trabajo compartido) aunque son muy raras podrían multiplicarse en aquellas empresas sometidas a la reglamentación Seveso. Tras la catástrofe de 2001 en la fábrica AZF de Toulouse (comparable en algunos aspectos con la de la refinería Repsol de Puertollano), un informe parlamentario ha denunciado la ausencia de mecanismos de consulta con los trabajadores de las subcontratas.

En Gran Bretaña se han desarrollado algunas experiencias piloto en la agricultura. A partir de 1996, las organizaciones sindicales han puesto en marcha delegados territoriales de seguridad gracias a una financiación pública. Sin embargo, la patronal y el gobierno se niegan a reconocer esta forma de representación como un derecho de los trabajadores. Para ellos, no pasa de ser una simple experiencia en materia de prevención y cualquier empresario puede oponerse a la actividad de estos representantes y de negarles el acceso a «su» empresa.

 

Sistemas territoriales de participación de los trabajadores

Condiciones de éxito

L.V.

  • Reglas del juego claras: Un cuadro normativo preciso y obligatorio es una condición previa para un sistema de representación duradero. Las iniciativas voluntarias pueden jugar un papel pionero pero el desarrollo de cualquier sistema de representación requiere que la legislación defina un cuadro mínimo de derechos y obligaciones.
     

  • Evitar las rebajas: Es importante que los sistemas de representación territoriales no sean formas de representación «de rebajas». Concretamente el derecho de los representantes de los trabajadores a circular libremente por los lugares de trabajo de su área de cobertura, de contactar directamente con los trabajadores, de tener acceso a toda la información necesaria para el desarrollo de sus funciones así como de disponer de una formación adecuada son elementos decisivos. Sin esto, el sistema de representación corre el riesgo de transformarse en un mecanismo burocrático.
     

  • Peso sindical: Es esencial que los representantes sean militantes sindicales capaces de hacer valer sus criterios en la definición de la estrategia en salud laboral de su organización. Si sus lazos con la organización sindical son débiles, corren el riesgo de transformarse en mini-técnicos de prevención y acabar ofreciendo un servicio gratuito a las empresas, con lo que finalmente los trabajadores se verán privados de una verdadera representación.
     

  • Tres «C»: La actividad de estos representantes debe tener muy presente el ejercicio de las «tres C» : se trata de identificar claramente las cuestiones para las que existe consenso (1ªC), aquellas para las que es posible alcanzar un compromiso (2ªC) por parte de la empresa y aquellas cuya resolución va a requerir un conflicto (3ªC). Este ejercicio ayuda a elaborar políticas específicas y eficaces que tienen en cuenta tanto el tipo de riesgo como las características de cada empresa en concreto.