Gobierno de españa - ministerio de trabajo migraciones y seguridad socail

Contraportada

Sáb, 15/10/2011 - 12:19
Modelo copiloto

Seamos claros: las empresas no están pensadas para la prevención. Una empresa se crea para fabricar muebles, para servir comidas o para transportar mercancías y se organiza para hacerlo de la forma más eficiente, pero ninguna empresa nace con el objetivo de crear un entorno seguro y saludable para sus trabajadores.

La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo acaba de hacer públicos los resultados de la encuesta ESENER, según los cuales la principal motivación preventiva del 90% de empresarios es el 'cumplimiento de las obligaciones jurídicas', seguida de las 'reclamaciones por parte de los trabajadores o sus representantes'. Como el agua: hoy por hoy sin inspección y sin sindicatos, la prevención brillaría por su ausencia. Tomen nota, por cierto, quienes están por recortar el papel del Estado y por debilitar los sindicatos. Es un hecho constatado que el organismo empresarial no parece producir por sí mismo suficientes hormonas preventivas y que necesita un aporte vitamínico suplementario desde el exterior.

Las cosas son como son. Y esto no es ni bueno ni malo. Sólo hay que tenerlo presente para entender, por ejemplo, que la tan manida integración preventiva no es algo de hoy para mañana y que, digan lo que digan los papeles, la prevención va a seguir siendo vista por la mayoría de los directivos como la mosca cojonera que complica la gestión de los 'verdaderos' problemas de la empresa. De aquí nace el llamado 'modelo sidecar', según el cual, la dirección gestiona la empresa como quien conduce una moto, sólo que se le añade un sidecar en el que se ubica la prevención. La conducción de la moto no se ve afectada en lo sustancial, salvo en algunas maniobras que son un poco más complicadas y, tal vez, en que no se puede ir tan rápido.

Superar este modelo que tiende a ubicar la prevención en la periferia de la empresa no es fácil. No lo está siendo en Europa tras años en el intento. Por ello se están promoviendo nuevas estrategias que tratan de presentar la prevención no como un 'además' sino como un 'con'. Es decir, no se trata sólo de añadir indicaciones a tener en cuenta por quienes toman decisiones, sino, sobre todo, de ayudarles a resolver los problemas directamente, codo con codo. Es lo que podríamos denominar 'modelo copiloto'.

Empieza a haber buenas experiencias ene ste sentido. En ergonomía participativa, en prevención de riesgos psicosociales, en iniciativas de mejora conjunta de la seguridad y la productividad para PYME. Su puesta en marcha exige ciertos cambios de mentalidad, nuevas habilidades y, sobre todo, mucha implicación en quienes nos dedicamos a la prevención, pero tal vez, ahora que vienen mal dadas, es un buen momento para explorar estos nuevos caminos.

Durante mucho tiempo se ha tratado de demostrar la rentabilidad económica de la prevención. Tal vez, el gran reto es hacer ver que la prevención ayuda a resolver problemas.