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¿Que es el absentismo y quién lo causa?

Sáb, 15/07/2017 - 12:19
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¿Que es el absentismo y quién lo causa?

La Real Academia de la Lengua Española define absentismo como "abstención deliberada de acudir al lugar donde se cumple una obligación" o, en segunda acepción, "abandono habitual del desempeño de funciones y deberes propios de un cargo". El absentismo, en este caso de carácter laboral, estaría ligado, según esta definición oficial, a la ausencia intencionada y asidua del puesto de trabajo. Sin embargo, desde el mundo empresarial se permiten el lujo de redefinir el término absentismo asociándolo a la "ausencia de una persona de su puesto de trabajo, en horas que correspondan a un día laborable, dentro de la jornada legal de trabajo". Desaparece, y no por casualidad, de esta definición el término "deliberado" para reflejar cualquier tiempo de ausencia. Desde esta definición malintencionada se reflejaba el término en la extinta Encuesta de Coyuntura Laboral que nos mostraba la evolución de todas las horas no trabajadas por trabajador según la causa. Así, se diferenciaba entre horas no trabajadas por "vacaciones y permisos" y aquellas que venían explicadas por "causas ocasionales". Dentro de estas causas ocasionales se reflejaba, también, el "absentismo no justificado", es decir, deliberado, el que podríamos señalar como absentismo propiamente dicho y que apenas sobrepasaba, de media, una hora al año por trabajador.

Pero, como ya hemos indicado, desde la perspectiva empresarial y la de las instituciones que la avalan, se incluye dentro del término absentismo prácticamente todo. Es decir, se consideran las horas por incapacidad temporal, maternidad, permisos remunerados, conflictividad, actividad de los representantes de los trabajadores, o formación y, por supuesto, el único que es voluntario, o realizado a propósito, el ya mencionado absentismo no justificado.

De todos estos conceptos son las horas de ausencia por invalidez temporal las que tienen valores más elevados, marcando la tendencia de la mal llamada tasa de absentismo. La evolución de dicha tasa es la consecuencia, por lo tanto, de la ausencia fortuita, no voluntaria del trabajo, causada, curiosamente, por el ejercicio de un derecho constitucional básico como es el derecho a la salud. Un derecho que, curiosamente, la legislación laboral ha ido limitando, como se manifiesta en las mayores posibilidades de despido cuando se acumula cierto volumen de faltas de asistencia al trabajo aunque sean justificadas. Científicamente está demostrado que la salud de las personas trabajadoras viene determinada por las condiciones de vida y de trabajo. No es descabellado, por lo tanto, decir que una parte importante de estas incapacidades temporales que se utilizan para calcular la tasa de absentismo es consecuencia directa de unas condiciones de trabajo poco saludables. Siguiendo esta línea argumental hasta el final nos encontramos con que la evolución de ese absentismo que tanto critica el mundo empresarial está, curiosamente, íntimamente ligado a una organización y gestión poco saludable de la mano de obra. Sí, así es, son ustedes mismos, señores empresarios, los que con su forma de gestionar provocan el mayor o menor absentismo que después critican. Eso sí, no olvidemos nunca que si hablamos del absentismo en el único sentido que debería tener, el que señala la Real Academia de la Lengua Española, no hay motivo de preocupación, los trabajadores y trabajadoras españolas apenas nos ausentamos del trabajo de forma voluntaria una hora al año de media por trabajador.