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Mear fuera de tiesto

Vie, 15/07/2005 - 12:19
PEX
Contra

Por favor, mire durante tres segundos las señales que aparecen más abajo. Uno, dos, tres. Cierre los ojos e intentve recordarlas todas. ¿Imposible? Pues esta es la forma de señalización habitual en la construcción: carteles multiseñales a la entrada de las obras, frente a los que los trabajadores no tardan en pasar más de 3 segundos.

Se sabe que un exceso de señalización provoca un efecto informativo contrario al deseado. La saturación de iconos, además de eliminar el efecto de alerta, genera confusión y desinforma más que informa. Si, además, se mezclan señales de obligación, información, prohibición y peligro, la empanada mental está garantizada.

Paneles multiseñales los hay también en otros lugares. En las entradas de las autovías, por ejemplo. La diferencia es que dichas señales, que suelen ser todas de prohibición, están situadas en un punto informativo estratégico ya que nos advierten de en qué circunstancias no deberíamos ingresar en la autovía.

El lugar de ubicación de las señales no es indiferente. Sigamos con la autovía ¿se imaginan una señalización a base de paneles en los que se concentraran todas las señales cada 10 Km por ejemplo? Algo así como: 'en los próximos Kilómetros usted se va a encontrar con curvas a la derecha, a la izquierda, prohibiciones de adelantamiento, limitaciones de velocidad, zonas donde deberá encender las luces y algún cambio de sentido.' ¿Absurdo? Pues trasladen el calificativo.

Volvamos ahora al cartel y tratemos de captar el mensaje. Vamos a suponer que es nuestro primer día de trabajo y queremos 'seguir todas las normas de seguridad'. Primero, señal de prohibición de personas (¡?). Concedamos que se refiere a personas ajenas a la obra (aceptamos pulpo como animal de compañía). Segundo, señales de peligro: el de carga suspendida parece bastante evidente, el de la retroexcavadora, menos. Y llegamos a las señales de protección personal. Aquí la incontinencia informativa se desborda: gafas, botas, mascarilla, casco, guantes, protectores auditivos, arnés... Oiga ¿todo? ¿y todo el tiempo? Dan ganas de irse a la hostelería.

Una de dos, o el objetivo de la señalización no es informar o si lo es, alguien está meando claramente fuera de tiesto. En realidad, lo primero lleva a lo segundo. Cuando lo que se busca no es la prevención sino la justificación, muchas veces el sentido común desaparece.

* Propuesta de reflexión para Inspectores de Trabajo.