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Salud, seguridad y Rock&Roll

Condiciones de trabajo de los montadores de conciertos y espectáculos musicales
Sáb, 15/07/2006 - 12:19
AGUSTÍN GONZÁLEZ
Condiciones de trabajo

Jackson Browne, un legendario rockero norteamericano, dedicó estas palabras a los roadies y montadores que trabajaban en sus conciertos en su canción “The Load Out”. Se trata de un sector en el que predominan la precariedad y en el que con frecuencia la protección más eficaz contra los accidentes son los propios compañeros que te cubren las espaldas. Se acerca el verano y con él, los grandes festivales, y nos ha parecido justo hablar de la salud laboral de este colectivo.

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Una multitud impaciente aclama a su grupo favorito que se está retrasando 15 minutos en su cita con el público, de pronto todo se oscurece y el grupo hace su entrada, en cuestión de segundos las guitarras comienzan a sonar y el escenario explosiona en luces y decibelios. Esta es la imagen más común del comienzo de un concierto de rock, que para nada refleja la realidad de los que hacen posibles tales eventos: interminables horas de trabajo y sacrificio de un grupo de trabajadores que nunca aparecen en los créditos, ni en las listas de promotores, ni siquiera en los agradecimientos

A veces la música, a través de los grandes espectáculos, se hace eco de las inquietudes y reivindicaciones de nuestro tiempo (ayuda a los países pobres, conciertos humanitarios para recaudar fondos para personas enfermas o afectadas por desastres naturales), pero está aún en deuda por la consecución de unas condiciones dignas para estos trabajadores.

Son mayormente jóvenes, con escasa formación profesional y en la mayoría de los casos no reciben formación alguna en seguridad o en prevención de riesgos laborales. Tras los espectaculares conciertos de rock, se encuentran estas estrellas anónimas que levantan y desmontan escenarios en tiempo record, en condiciones precarias, bajo un sol abrasador o con fuertes vientos, improvisando a cada paso para solucionar los imprevistos de cada momento. Son trabajadores prácticamente invisibles, pero sometidos a un altísimo nivel de riesgos.

Gonzalo Ranero, tiene más de quince años de experiencia en el sector y ha accedido amablemente a contarnos sus vivencias y opiniones: “Ahora tengo 32 años pero yo empecé en esto más o menos a los 16. Trabajando, montando, haciendo cargas y descargas y luego, poco a poco, aprendí y comencé a trabajar de técnico en una empresa que alquilaba material para hacer conciertos. He trabajado con orquestas, en giras de fiestas populares y con dos grupos importantes españoles. He sido tour manager de uno de ellos. Es un trabajo eventual, pero hay gente que se dedica profesionalmente y es parte de su vida”.

¿Qué riesgos tiene este trabajo?
Existen múltiples riesgos y no sólo riesgos físicos. Desde la manipulación de cargas pesadas, el montaje de escenarios bajo una tormenta tropical -lo cual deja los equipos mojados con un alto riesgo de descarga eléctrica-, el montaje en condiciones de fuerte viento o bajo el sol. Las caídas de los escenarios son frecuentes porque los grandes escenarios que se montan en ciudades y teatros tienen un vallado de seguridad, pero los que se montan por ahí carecen de eso y casi nunca están nivelados. También está el tema de las largas jornadas de trabajo, a veces puedes llegar a trabajar 20 horas en un día, con momentos de descanso, pero 20 horas y casi siempre a un ritmo acelerado.

¿Reciben algún tipo de formación en seguridad los trabajadores cuando se incorporan?
Cuando yo empecé no y ahora prácticamente tampoco se realiza. La formación consiste en tener cuidado. Las empresas han comenzado a dar unos cursos que se centran en tu función principal, por ejemplo la mía como road manager es conducir, pero el problema está en que en esta actividad todo el mundo hace de todo y aunque los formadores se esfuerzan por darte una base teórica, ignoran qué actividades desempeñas cuando te subes a un escenario. Están un poco perdidos. Si se quiere realizar una formación de calidad, hay que ser realistas y escuchar a los trabajadores.

Tú has pasado de ser un trabajador de montaje a ser manager ¿Ha cambiado tu perspectiva sobre estos riesgos?
Yo empecé tirando de cajas y luego subí poco a poco. Sé qué problemas puedo encontrarme, sé lo que es que la gente se “deslome” descargando un camión y transportando cosas por sitios imposibles. Por eso como manager he tenido una visión muy realista, porque tenía que intentar que todas las personas que trabajaban bajo mi mando estuviesen seguras o con el máximo de seguridad. Sí, como manager no tienes que cargar la caja, pero tienes que ser consciente de que se hace lo que se puede y lo que no, no se hace. A veces no se ha podido montar algo porque no ofrece garantías de seguridad, por mucho que lo quiera el grupo o el artista. Siempre tienes la polémica de hacerlo como te lo piden o hacerlo de manera segura.

¿Has vivido casos de accidentes de trabajo?
Sí, caídas, cortes, golpes, afortunadamente ninguno grave, aunque en una ocasión conduciendo de noche me quedé dormido por las jornadas tan largas sin descanso y estuve a punto de salirme de la carretera.

¿Cómo es la actividad sindical en este colectivo?
Que yo conozca, la presencia sindical es nula, creo que existe una asociación de técnicos que intenta más o menos controlar el tema de los salarios mínimos. Pero donde yo he estado, no hay ningún tipo de participación sindical y he estado trabajando por toda España. Hay un responsable de equipo por parte de la empresa de alquiler, que es el responsable de seguridad, o el tour manager que abarca una serie de funciones, incluida la de garantizar un mínimo de seguridad.

¿Es un trabajo bien remunerado?
Eso es muy relativo, para un joven que empieza puede que parezca bien remunerado, pero si tienes en cuenta la cantidad de horas que se trabajan al día, tampoco es que esté muy bien pagado.

¿Y cómo se contrata a los trabajadores?
Digamos que es un contrato verbal y todo depende de la empresa para la que trabajas. Pero básicamente se contrata por días. Si te contratan para una gira de verano, no trabajas todos los días seguidos, sólo los días que hay conciertos, por lo que te suelen hacer nóminas con alta y baja el mismo día. Lo que se refleja en tu vida laboral son esos días de actividad. Y si por alguna razón se interrumpe la actividad, después de haber rechazado otras ofertas, te quedas sin trabajo.