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¿Quién dijo que las Pymes son incapaces de implantar sistemas de gestión preventiva?

La empresa Urbecop, una pyme de construcción, obtiene el Premio 28 de Abril a la prevención de riesgos laborales
Sáb, 15/10/2005 - 12:20
J.M JÁTIVA
Condiciones de trabajo

En su primera edición, los Premios 28 de Abril que el Ministerio de Trabajo convoca para la prevención de riesgos laborales, quedaron desiertos en la modalidad correspondiente a la pequeña empresa. Pero en este segundo año han sido dos las pymes premiadas. Llama la atención que una se dedique a la construcción, un sector en el que se ceba particularmente la siniestralidad. La formación, la implicación del personal, la responsabilidad que asumen los encargados y el control de la subcontratación son algunas de las claves de sus buenos indicadores de siniestralidad.

En la justificación del premio se decía que Urbecop (Urbe Construcciones y Obras Públicas, S.L.), integra la formación de los trabajadores en materia de prevención de riesgos laborales como una actividad más. Luis Catalán, socio trabajador de Urbecop, sitúa en torno al 70 % el descenso de la siniestralidad desde el año 2000 y explica estos resultados, en buena medida, por la implicación de los encargados “que son los mandos medios que realmente llevan la seguridad”. Amparo Bellver, que es la técnico de calidad y seguridad de la empresa, apostilla que en general todo ha ido a mejor desde que en 1999 obtuvieron el certificado de calidad de AENOR. ¿Por qué? Porque fue el punto de partida de un proceso en el que la empresa ha establecido un sistema de gestión de la prevención que se basa no sólo “en la necesidad de formalizar en soporte documental y público el Plan de Seguridad y Salud, sino también en la experiencia de implantación de los sistemas de gestión de calidad y gestión medioambiental”.

Un sistema de gestión preventiva

La calidad, la seguridad y el medio ambiente forman parte de un todo y así lo explicaba Amparo Bellver cuando invitaron a la empresa a hablar de planes de prevención en una jornada técnica celebrada en Burjassot (Valencia). De la ponencia allí expuesta vino, precisamente, la idea de concurrir a los Premios 28 de Abril. Luis Catalán subraya las relaciones entre unas cosas y otras: “Al mentalizarnos en seguir un sistema de gestión de la calidad, resulta más fácil hacer lo mismo con la seguridad y la prevención, y con el medio ambiente, porque en todo ello hay una cultura del control. Nadie te obliga, es un sello de la empresa y al final lo que haces es ofrecer garantías”. La empresa se plantea como objetivo integrar los tres sistemas de gestión.

Mar Martínez, que es la representante sindical de esta pyme valenciana reconoce que compaginar los tres sistemas agiliza las cosas y despeja dudas. Martínez valora positivamente que la información circule, y en materia de prevención considera que no se aplica una política del miedo, sino que, al contrario, se obtienen buenos resultados porque “se involucra a la gente”. En todo caso, apenas le han llegado quejas sobre la política de prevención y seguridad en la empresa.

“El sistema de gestión preventiva está implantado a todos los niveles de la organización”, explicaba Bellver en aquella jornada, “e integra un manual de prevención, planes de seguridad y salud, la evaluación de riesgos, la política de prevención de la empresa y, sobre todo, la planificación anual de la acción preventiva”. Esta planificación se articula a través de los correspondientes programas de actuaciones y formación, el mantenimiento del parque de maquinaria, el plan anual de objetivos y las medidas de emergencia y vigilancia de la salud. Para comprobar que todo esto funciona se constituyen los “controles internos de eficacia” mediante análisis de siniestralidad, inspecciones y verificaciones del cumplimiento de las medidas programas y de los planes de seguridad y salud, entre otros mecanismos de control como la identificación de accidentes recurrentes en cada obra y en el conjunto de ellas. También, por supuesto, la vigilancia de la salud.

La formación como objetivo

Entre los objetivos de la política de prevención de la empresa están los de implicar a todos los agentes que participan en la obra, fomentar la formación, potenciar la figura del delegado de prevención, reducir las tasas de siniestralidad y conseguir un clima de seguridad permanente en las obras. “Para cada uno de los objetivos se establecen unas metas concretas y se determinan los medios asociados, los responsables de llevarlo a cabo, el plazo de revisión del objetivo, los márgenes admisibles de error y el plazo de obtención de dichas metas”. Por ejemplo, el objetivo de fomentar la formación de los trabajadores en materia de seguridad y salud para 2004 estableció como meta que “todos los miembros de la empresa con actividades en obra, recibirán la formación del nivel básico (50 horas)”. Los medios asociados en este caso eran el Servicio de Prevención Ajeno (Muvale) y el departamento de formación. La responsabilidad de su cumplimiento recaía sobre el delegado de prevención y todo el personal de la propia obra. Se estableció el plazo de revisión del objetivo en seis meses con un margen de error admisible de 0%.

En la actualidad, los encargados, seis o siete en total, tienen el nivel básico (50 horas). Otras cuatro o cinco personas, casi todas jefes de obra, han recibido formación en seguridad y salud de nivel medio (200 horas). “Si funcionamos bien es porque la gente que lleva la seguridad es gente de la obra”, apostilla Luis Catalán. Lo corrobora Mar Martínez: “todos tienen claras sus responsabilidades y casi todo se soluciona a pie de obra”.

Exigencias al subcontratista Urbe es una empresa pequeña que no llega a los 30 empleados. Trabaja habitualmente con otras empresas subcontratadas. Luis Catalán señala que la siniestralidad de las subcontratas es baja, aunque no tanto como la de la contratista porque “lógicamente tienen más trabajadores directos en obra”. “Casi siempre es la misma mano de obra”, añade Amparo Bellver, porque“los subcontratistas suelen ser colaboradores habituales”. Tienen claro que como contratistas han de elaborar el Plan de Seguridad y Salud de todas aquellas actividades que vayan a ejecutar y “velar por su cumplimiento sobre todos sus subcontratistas”. En consecuencia, a éstos se les exige evidencia escrita del conocimiento y cumplimiento de las competencias asignadas.

Para evidenciar que las empresas subcontratadas se encuentran en adecuadas condiciones en materia de seguridad y salud”, antes del inicio de los trabajos se les pide por escrito justificantes de la formación de los trabajadores en materia preventiva, del concierto con un servicio de prevención y de los reconocimientos médicos de los trabajadores; un listado de los accidentes de trabajo del último año y la póliza de responsabilidad civil. También se solicita la relación de trabajadores y maquinaria que se incorporan a la obra, con cumplimiento para la maquinaria del RD 1215/97, contemplando sus riesgos y medidas preventivas; la evaluación de riesgos y el nombre de la persona designada como responsable de la seguridad ante Urbecop.“Todo eso que tú exiges, es más fácil de encontrar si trabajas siempre con las mismas subcontratas”.

Bellver comenta que “de vez en cuando, a los conductores se les pide en las obras el DNI y se comprueba que tanto los conductores como los vehículos son los que tenemos en la lista”. Catalán apostilla que Urbecop“se hace cargo de la seguridad colectiva, mientras que a los subcontratistas les compete una seguridad individual básica, que nosotros les exigimos”.