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Cuando el trabajo forzoso se produce en casa, no levanta ampollas

Vie, 15/04/2016 - 12:19
BERTA CHULVI
Condiciones de trabajo

Nos echamos las manos a la cabeza cuando la tele nos enseña cómo se trabaja en China o en Bangladesh, pero poco parece afectarnos cuando es en casa propia. En junio de 2009, unos 700 mozos de escuadra irrumpieron en 72 talleres de confección clandestinos en Mataró, casi todos ilegales, en los que trabajaban 450 personas de origen chino en condiciones inhumanas de salud, horario y ambiente de trabajo, por 25 euros diarios. Se encontró ropa de 363 marcas, casi todas marcas principales en el mercado, y se detuvo a 77 personas con la acusación de tráfico ilegal de personas, asociación ilícita y falsedad documental. Se imputó a 100 personas supuestamente integrantes de una mafia china, pero finalmente se ha juzgado solo a seis. En noviembre de 2015, la Audiencia de Barcelona ha condenado solo a tres personas a penas de tres años y medio. Isidor Boix, de la Secretaría Internacional de CCOO-Industria, denuncia en esta entrevista la incomprensible actuación de la justicia en este caso y el escaso impacto mediático que ha tenido una sentencia que casi otorga impunidad al trabajo forzoso.

¿Cómo puede ser que en Mataró existieran 72 talleres clandestinos en los que trabajaban casi 500 personas y la Inspección de Trabajo no se diera cuenta?
Es evidente que la existencia de una población así se tenía que notar. Los lugares de trabajo eran garajes con talleres ocultos, pero hay, sin duda, una negligencia tanto por parte de la Administración como por parte de los sindicatos. Por parte de la Administración es más grave, ya que tiene la Inspección de Trabajo expresamente destinada a este cometido. Además, la Inspección tiene acceso a datos, como la evolución del consumo eléctrico, que los sindicatos no tenemos. Es evidente que en un garaje, cuando se trabaja día y noche, el consumo de energía eléctrica es anormal y debería haber sido detectado.

¿Cómo se descubre esta red?
La trama se descubre por una denuncia de uno de los trabajadores chinos, que acude a la policía porque ha sido agredido por su jefe. Entonces la policía empieza a investigar. La investigación es larga y está bien hecha. El sumario incluye fotografías, seguimientos y escuchas telefónicas, y se destapa toda una trama ilegal de trabajo forzoso y traslado hasta Mataró de ciudadanos chinos. Y lo curioso es que tras esa investigación apenas se han derivado responsabilidades penales y la sentencia casi otorga impunidad a los acusados con penas irrisorias, por delitos contra los derechos del trabajo, y solo en los talleres clandestinos de los tres condenados, sin apreciar responsabilidad alguna en el entramado mafioso.

¿Cuál es el entramado que se descubre?
Es un entramado típico. Tenemos noticias de otro muy similar en Prato (Italia), otra población que como Mataró es cuna de la industria textil. Es un entramado de unos 72 talleres, donde dos o tres son legales y los demás emergen su producción a través de estos. El entramado va ligado a una o dos gestorías que son las que facilitan la documentación, a veces falsa, y que son las que organizan la llegada de trabajadores, muchas veces de la misma región en China.

¿En qué condiciones trabajaban?
Se detectan jornadas de hasta 15 horas, aunque no siempre se trabajaba tantas horas porque el taller se activaba en función de los pedidos. Esto significa que muchas veces los trabajadores se quedaban en colchones a dormir al lado de las máquinas o comían allí en condiciones higiénicas muy malas. Seguramente eran restaurantes chinos los que les servían la comida, porque allí apenas hay un fogón para calentar algo. En fin, yo no llegaría a hablar de esclavitud, pero sí de trabajo forzoso, con todos los ingredientes que supone, por ejemplo la retención de los pasaportes por parte del empresario, etc.

Lo llamativo es que se detenga a 77 personas y solo se juzgue a seis de ellas.
Esto es escandaloso, porque además se les juzga y se les condena no por el entramado ilegal, mafioso, sino porque en su taller no han cumplido los requisitos de una instalación industrial. Por eso la condena es irrisoria. La sentencia no hace referencia a ninguno de los delitos graves, como es el tráfico de personas, la documentación falsa o la asociación criminal para delinquir. Tampoco hace referencia al entramado industrial ilegal que se ha destapado vulnerando normas de salud pública, la legislación laboral, etc. El entramado mafioso aparece en la información policial pero no en la sentencia, y esto, sin duda, es grave.

CCOO se persona como acusación popular, ¿algún sindicato más se ha personado?
Solo se ha personado CCOO. Nosotros nos personamos un poco tarde, cuando ya había empezado la actuación policial, lo adecuado habría sido que lo hubiéramos detectado antes, pero es muy difícil actuar sindicalmente con estos colectivos porque es casi imposible contactarlos y menos aún organizarlos sindicalmente. Además, el proceso se ha prolongado muchísimo. Esto también complica la gestión sindical.

¿Cómo valora CCOO la sentencia?
La sentencia obvia totalmente que se trata de una mafia organizada, como si fueran tres talleres aislados que da la casualidad de que son propiedad de ciudadanos chinos. Es sorprendente que se hayan obviado todos estos temas. No se comprende una sentencia de estas características y cuesta pensar que sea solo fruto de la desidia de unos funcionarios o de un juzgado. Es imposible que un resultado de estas características sea casualidad o negligencia profesional. Yo sospecho que hay negocios turbios, lo que pasa es que no tengo ninguna prueba.

¿Qué ha hecho CCOO además de personarse en el caso?
Al conocer la sentencia y ver la impunidad con la que se ha tratado un delito como este, CCOO, además de denunciarlo públicamente y de llamar a nuestra organización en Mataró a estar alerta al tema, ha instado al Gobierno español a ratificar el Protocolo contra Trabajos Forzosos aprobado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en 2014, con el objetivo de reforzar los mecanismos de inspección y control. Cuando se aprobó en septiembre de 2014 este protocolo, la ministra intervino diciendo que España iba a asumirlo, pero desde entonces no se ha hecho nada. Desde luego, lo que hemos comprobado con esta sentencia es que los instrumentos jurídicos están, pero los administrativos, de inspección, de seguimiento y sanción son insuficientes. El hecho de firmar un protocolo no resuelve los problemas, pero supone una asunción más clara de los compromisos.

¿Si comparamos el impacto mediático de esta sentencia con el impacto que tienen estas cosas cuando ocurren fuera de nuestras fronteras, qué podemos concluir?
Lo que hemos visto en este caso es que cuando el trabajo forzoso se produce en casa, no levanta ampollas. Los medios de comunicación no han considerado importante esta sentencia. Cuando el escándalo afecta a otros y no directamente a las redes mafiosas en España, el tratamiento es distinto, parece que se presta más atención.

En los talleres de Mataró se encontraron prendas de grandes firmas, ¿estas empresas tienen mecanismos para conocer estas cosas?
Estas empresas deben tener mecanismos para conocer que esto está sucediendo. Las fábricas a las que estas grandes empresas contratan la producción cumplen con los estándares de calidad del producto y en lo que se refiere a condiciones de trabajo, pero el problema es que pueden subcontratar la producción y lo hacen en general sin conocimiento de la marca contratante. El problema es tan grande que em presas como Inditex han establecido un procedimiento informatizado por el cual desde la central en Galicia se puede consultar dónde se está produciendo en cada momento un pedido determinado. Lo que ocurre es que la vulneración de este procedimiento no depende directamente de la empresa contratante. Lo cierto es que las empresas de confección más concienciadas han ido avanzando en esto, porque a ellos también les interesa, ya que ellos, además de jugarse la reputación, pagan como si se estuviera produciendo en la primera línea de contratación. Eliminar esta cadena de subcontrataciones es un problema no fácil, pero que sin duda algunas empresas sí lo están intentando con seriedad. Por ejemplo, el acuerdo marco con Inditex establece el derecho sindical a visitar todas las fábricas que producen para ellos y nos facilita la lista de sus lugares de producción (5.000 en este momento en todo el mundo), Mango también nos la entrega, el Corte Inglés ha empezado a facilitarnos alguna lista, y de esas tres hemos podido visitar fábricas de sus cadenas de producción en el mundo, pero de las demás (Cortefiel, Mayoral, Desigual, Adolfo Domínguez, etc.) aún no tenemos ninguna información al respecto. Y un acuerdo marco para formalizar los derechos de los sindicatos locales, que finalmente es lo más importante, solo lo tenemos con Inditex. ¿Esto quiere decir que con Inditex todo es maravilloso?, pues no, pero hay diferencias con otras empresas.

¿Piensas que esta situación se puede estar dando, en otros momentos, en otros lugares en España?
Yo creo que sí. Nosotros como sindicato, por lo que antes comenté, tenemos muchas dificultades para intervenir. La Inspección de Trabajo sí puede y debe detectar estas situaciones. Pero todos hemos de plantearnos la defensa de la dignidad del trabajo en España y en el mundo como una cuestión central, por solidaridad, también como un interés propio, conscientes de que la violación de los derechos básicos del trabajo de cualquier trabajador en cualquier lugar del mundo es ya una agresión a los derechos de los que aún tenemos algunos.