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Amianto y mortalidad por mesotelioma: Una historia que continua

Lun, 15/10/2007 - 12:19
SÍLVIA PITARQUE Y FERNANDO
Condiciones de trabajo

En mayo pasado murió Saturnino Platas por cáncer de pleura, causado por el contacto con amianto durante los ocho años que trabajo en la empresa Fibrocementos (Alicante). Por esta misma causa murió el histórico dirigente de CCOO, Manuel Amor Deus (Ferrol) tan sólo un mes más tarde. Las estimaciones son que ocurrirán unas 1.321 muertes por mesotelioma entre 2007 y 2016.

En la actualidad caben pocas dudas sobre la relación entre la exposición a amianto y enfermedades como el mesotelioma pleural. Sin embargo, el número de casos reconocidos en España por la Seguridad Social dista mucho de la realidad: 6 casos en 2003 y 5 en 2005. Ello a pesar que son ya varias las comunidades autónomas que han puesto en marcha programas de vigilancia postocupacional de la salud de trabajadores que estuvieron expuestos a amianto con el objetivo de favorecer el reconocimiento de estas enfermedades y su indemnización como enfermedades profesionales. Un programa que, aunque es de obligado cumplimiento, aún no ha sido desarrollado en algunas Comunidades Autónomas, habiendo dejado pasar años sin hacer nada.

Analizando los datos de mortalidad por cáncer pleural (del que alrededor del 80% son mesoteliomas) entre 1977 y 2001, encontramos que 2.929 personas murieron por cáncer pleural en España: un 65,8% de las cuales eran hombres. Como se observa en la figura 1, la tasa de mortalidad en hombres ha ido aumentando progresivamente de 0,82 muertes/100.000 durante el período 1977-1981 hasta 1,26 muertes/100.000 durante 1997-2001. En mujeres, la tasa fue menor y ha ido disminuyendo en los últimos años. Aunque la exposición a amianto es mayoritariamente laboral y se concentra en una serie de actividades bien descritas y más comunes en hombres que en mujeres, es conocida la exposición ambiental que sufrieron durante el mismo período vecinos de lugares cercanos a las industrias manipuladoras de amianto, o parientes que convivían con trabajadores de las mismas industrias, afectando esta última en mayor proporción a mujeres que a hombres.

Las predicciones realizadas por nuestro grupo para hombres indican que el incremento de casos de mesotelioma continuará al menos hasta el año 2016, estimando que ocurrirán unas 1.321 muertes por mesotelioma entre 2007 y 2016.

 

Tabla 1. Regulaciones preventivas sobre exposición a amianto y estimaciones de casos de mesotelioma en diferentes países.

En otros países, donde se han realizado también estimaciones, esperan igualmente incrementos en el número de casos de mesotelioma (Tabla 1). Estas estimaciones dependen en gran medida de la cantidad y tipo de amianto utilizado, de la introducción de medidas reguladoras y su cumplimiento, etc. El primer país en realizar una predicción de casos de mesotelioma fue el Reino Unido, donde se estiman 3.300 casos anuales alrededor del año 2029. En Japón, uno de los últimos países en prohibir el amianto (2003), el incremento previsto supera los 100.000 casos para el período 2000-2039.

En conclusión, aún estaremos viendo las consecuencias mortales de la exposición al amianto durante varias décadas. Por ello, una vez prohibida su utilización, resulta evidente la necesidad de poner en marcha iniciativas que aseguren el reconocimiento legal de estas enfermedades profesionales, para lo cual es imprescindible desarrollar programas activos de vigilancia de la salud de los trabajadores que estuvieron expuestos, tal y como está regulado.

 

Lo que Amor Deus no entendía

Siendo un niño - un neno, en su gallego natal- un guardia civil le obligó, de un golpe, a ponerse firme en las calles del Ferrol: "no ves que están arriando la bandera" le espetó junto a la bofetada. "Yo no entendía nada" explicó hace poco en una entrevista el histórico dirigente de CCOO, Manuel Amor Deus. Hoy, Amor Deus ha pasado a engrosar la lista de las víctimas de cáncer provocado por la exposición al amianto. Su muerte tiene un especial significado porque dedicó su vida a la luchar por los derechos de los trabajadores y significa mucho para el movimiento obrero gallego.

Con 14 años entró en la Escuela de Aprendices de los astilleros Bazán y fue, precisamente, un accidente en el que fallecieron dos compañeros lo que motivó su temprana afiliación al Partido Comunista y su compromiso sindical y político.

Combatió con determinación la dictadura franquista. Despedido y encarcelado en los momentos más duros de la transición democrática, finalmente asumió la primera secretaría general de Comisiones Obreras de Galicia, cargo en el que permaneció hasta 1988.

En 1992 tuvo que abandonar su actividad laboral con apenas 51 años porque el amianto contaminante de los barcos de Bazan se le clavó en los pulmones. Lejos de rendirse, Amor Deus dedicó los últimos años de su vida a pelear en los tribunales para que se reconociese su dolencia, la asbestosis, como enfermedad profesional. La sentencia favorable le llegó en abril, apenas dos meses antes de su muerte.

Amor Deus logró explicarse aquella bofetada -"era la cultura militarista que trataban de imponernos" afirmó- y se negó a aceptar la sin razón: "muchos de aquellos jóvenes que entraron a trabajar en el Bazan a los 14 años han muerto por la negligencia de la empresa y de las autoridades laborales".

SÍLVIA PITARQUE Y FERNANDO G. BENAVIDES. Miembros de la Unitat de Recerca de Salut Laboral de la Universitat Pompeu Fabra.