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Carros para forzudos y otros riesgos

Sáb, 15/01/2005 - 12:20
PABLO PEREIRA APARICIO

Carros para forzudos y otros riesgos. Mejoras ergonómicas en la cocina del Hospital de Riotinto (Huelva)

PABLO PEREIRA APARICIO. Delegado de Prevención del Hospital de Riotinto
DANIEL PEDRERO PÉREZ. Técnico del Gabinete de Salud Laboral de CC.OO. Huelva

Un buen informe técnico-sindical y la puesta en común entre la dirección y los trabajadores, confluyen en la mejora de las condiciones de trabajo de los empleados de cocina en el Hospital de Riotinto. Un simple cambio de los carros de comida supuso la eliminación de dolores recurrentes y las consiguientes bajas temporales.

En mayo de 2003 se adquirieron en el servicio de cocina del Hospital de Riotinto (Huelva) unos nuevos carros para el reparto de comida a los enfermos que, a los quince días, ya provocaban las primeras quejas de los trabajadores. Se habían producido algunas bajas por dolencias musculoesqueléticas y todos notaban dolores en brazos y piernas.

Nos pusimos en contacto con los afectados y visitamos el servicio de cocina, confirmando que existían diversas situaciones de riesgo por manipulación de cargas. Los trabajadores, en particular las mujeres, consideraban excesivo el peso de dos carros de transporte de comidas (95 kg vacíos y 200 kg llenos) que debían conducir. Por otra parte, los dos metros de altura de dichos carros impedían totalmente la visibilidad lo que obligaba a adoptar posturas forzadas. La altura de los carros condicionaba sobreesfuerzos en posturas forzadas para alcanzar las bandejas de las baldas superiores. Había también riesgo de derrame de comida a alta temperatura y, además, debido al volumen ocupado por el carro, el espacio durante la limpieza era insuficiente, con riesgo de tropezones o golpes y la consiguiente sensación de disconfort.

En contacto con el Gabinete Técnico de la Secretaría de Salud Laboral de la Unión Provincial de CC.OO., acordamos elaborar un informe firmado por el técnico en el que se detallaban los riesgos detectados y se proponían medidas preventivas. Unas, provisionales (no cargar el carro en exceso evitando utilizar las baldas superiores, emplear a más de un trabajador para el transporte de los carros, diseño de recorridos en tareas de limpieza de enseres, etc.) y otras, definitivas, en particular la adquisición de nuevos carros.
La Dirección del Hospital se comprometió a implantar las medidas provisionales propuestas en el informe y a estudiar las definitivas después del verano. En una reunión celebrada el 15 de Octubre, la dirección nos informó de que se sustituirían los carros por otros menos pesados y de que la limpieza de enseres se volvería a realizar en la cocina. Con este fin, se acondicionaría un espacio para instalar un tren de lavado. En una reunión posterior se organizó el trabajo.

A fecha de hoy, ya se han sustituido casi todos los carros pesados y se ha montado un tren de lavado que facilita la descongestión de cargas de trabajo. Los trabajadores han participado en la organización del trabajo y están satisfechos con las mejoras que se han llevados a cabo.