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Sin vigilancia de la salud, directos a la incapacidad

Dom, 15/04/2012 - 12:20
CARMEN MARRERO
Acción sindical

Cuando las empresas no cumplen con sus obligaciones, quien lo paga es el trabajador con su salud y, en ocasiones, la Administración que ha de reconocer una prestación por incapacidad que podría haberse evitado. Este es el caso de Miguel Ángel Amador, uno más de los que muestran la importancia de llegar antes de que se produzca el daño.

Trece años trabajando como socorrista en las playas de Puerto de la Cruz (Canarias) y trece años sin que la empresa les entregara ningún equipamiento de protección individual para evitar la exposición a las radiaciones solares. Trece años trabajando para Parque Marítimo S.A. en distintas playas y trece años sin que los reconocimientos médicos de la empresa contemplaran ningún examen dermatológico de la piel de unos trabajadores que están 8 horas expuestos al sol. Los trabajadores habían solicitado a la empresa de manera reiterada medidas preventivas para minimizar el riesgo de exposición solar (zonas de sombra, cremas solares de protección, gafas de protección, etc.), sin embargo la empresa no facilitó nunca dicha protección.

Miguel Ángel advirtió que tenía unas manchitas blancas en la piel y su médico de cabecera le remitió al especialista para que valorara dichas manchas. La especialista en dermatología del Servicio Canario de Salud emitió un informe en el que establecía que el trabajador presenta signos dermatológicos cutáneos-mucosos de daño solar crónico y dermatoheliosis y eritema solar agudo. Además, en el citado informe se recomienda la evitación absoluta de fotoexposición y el seguimiento para screening de cáncer de piel de forma anual.

Miguel Ángel hace llegar el citado informe clínico a la empresa para que tome las medidas adecuadas; sin embargo, la empresa no toma ninguna medida y sigue haciendo que el trabajador permanezca en las mismas condiciones sin tener en cuenta las recomendaciones médicas. Por parte de Miguel Ángel, y con apoyo del sindicato, se remite el escrito al servicio de prevención, instándoles a que tomen las medidas preventivas adecuadas solicitando para ello una adaptación de su puesto de trabajo. Pero la empresa sigue haciendo caso omiso a la petición y a las recomendaciones médicas y le asigna a tareas con exposición solar.

El trabajador acude al servicio de prevención de Previmac y ese mismo día emite un informe sobre su capacidad laboral, el cual establece su condición de APTO CON RESTRICCIONES: evitar la exposición solar con medidas tópicas químicas adecuadas así como físicas (ropa y resguardarse en lugares apropiados). También acude de nuevo a la especialista en dermatología que emite un nuevo informe, en el cual establece la causalidad laboral de su patología, además de concretar las medidas preventivas que indican la evitación de la exposición solar.

"Yo a ti te miro y no te veo nada"

Cuando Miguel Ángel relata su relación con la Mutua de Accidentes de Canarias parece un chiste, si no fuera porque es una desgracia: "Yo a ti te miro y no te veo nada", le dice por toda respuesta el médico de la mutua a Miguel Ángel cuando éste le enseña el informe de la médico dermatóloga y le pide que le remita a un dermatólogo de la mutua para comprobar su diagnóstico. Obviamente el médico de la mutua no se atrevió a poner eso por escrito, pero siguió negando la baja y el origen profesional de la enfermedad.

Miguel Ángel, asesorado por el Gabinete de Salud Laboral del sindicato, solicita al servicio de prevención que concrete de manera más detallada las restricciones que debe observar el trabajador y acude de nuevo a la médico de cabecera, que le da la baja por contingencias comunes. Además pone una denuncia ante la Inspección de Trabajo, que finalmente sanciona a la empresa.

Cuando el trabajador llega al tribunal médico del INSS, agotado su plazo máximo de Incapacidad Laboral Transitoria, nadie tiene ninguna duda y se le reconoce de inmediato una incapacidad permanente total para su profesión habitual y el origen laboral de la patología. Para él ya es tarde, pero quizás sus compañeros se beneficien: "Yo era quien más crema me ponía y mira lo que me ha pasado", explica Miguel Ángel.

El cáncer de piel por exposición solar es uno de los más prevalentes y se produce por trabajar al aire libre sin las protecciones adecuadas. Nuestro país tiene una de las tasas de exposición a este tipo de riesgo más altas de Europa, por nuestras condiciones climáticas y por los sectores productivos que tenemos: agricultura, construcción, turismo, obra pública, servicios... O nos tomamos muy en serio el riesgo y adoptamos medidas preventivas adecuadas, o muy pronto tendremos un problema muy grave de cánceres de piel de origen laboral.

* Carmen Marrero es secretaria de Salud Laboral de CCOO de Canarias.