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La salud laboral en tiempos de elecciones sindicales

Mié, 15/07/1998 - 12:19
PEX
Acción sindical

Estrategias

En los próximos meses se va a llevar a cabo el proceso de elecciones sindicales, a lo largo del cual los trabajadores y las trabajadoras de este país elegirán sus representantes para los próximos cuatro años. No es tarea nuestra recordar la trascendental importancia de esta cita que determinará nuestra fuerza y nuestra legitimidad para seguir defendiendo los intereses de los trabajadores/as desde CC.OO. Lo que sí queremos es evitar que esta efemérides condene al olvido, ni siquiera durante un tiempo, la salud laboral.

Que no haya olvidos en la acción. No tiene sentido abandonar la acción sindical en salud laboral con el argumento de que estamos muy ocupados/as con las elecciones. Trae más votos una experiencia como la de la Sección Sindical del Ayuntamiento de Madrid que contamos en este número que cien discursos sobre lo fantásticos que somos. Obras son amores y no buenas razones.

Que no haya olvidos, tampoco, en el mensaje electoral. No dejemos de lado la salud laboral al pedir el voto de los trabajadores y trabajadoras. Desde hace años CC.OO ha destacado, dentro y fuera del movimiento sindical, por su apuesta decidida en la defensa de la salud laboral, con una dedicación de recursos, energías e imaginación que ha obtenido amplios reconocimientos. Modestia a parte, hay que recoger los frutos de este trabajo.

Además de actuar ante los accidentes de trabajo más graves y de consecuencias más dramáticas, día a día, caso a caso, hemos aceptado el reto de buscar soluciones a los problemas que nos han venido planteando los compañeros y compañeras: que si estoy fatal de la columna por culpa del trabajo, que si tengo una alergia que en los fines de semana mejora pero que los lunes vuelve a aparecer, que si en el almacén nos morimos de frio en invierno y de calor en verano, que si los turnos me han alterado el sueño y ya nunca duermo bien... Mil dramas personales que tienen como denominador común una relación con el trabajo, evidente en nuestra percepción pero negada por quienes tienen que poner soluciones, y que plantean como problema estratégico el de forzar un cambio en la organización del trabajo, con los instrumentos que nos da la ley, con nuestros argumentos y con nuestra capacidad de presionar.

La reivindicación salarial no lo es todo. Más difícil, y quizás más gris, es lograr que se haga una buena evaluación de riesgos o un plan de prevención. Sin olvidar lo primero, en CC.OO. hemos apostado por lo segundo. Porque es ahí donde nos jugamos nuestra salud y trozos importantes de felicidad.

La felicidad es cosa de cada cual pero hay obstáculos innecesarios en el camino, que vienen de fuera, y que es mejor remover colectivamente. Parece un sueño y sin embargo es una reivindicación tan vieja como el movimiento sindical. ¿Acaso las movilizaciones por la reducción de la jornada laboral, por el descanso semanal, contra las horas extras o el trabajo a destajo no tienen que ver con lo mismo? ¿No hablaba de lo mismo Charles Chaplin en su hermosa película "Tiempos modernos"? De poco nos sirven según qué logros si volvemos a casa del trabajo sin fuerzas físicas y ni ánimos para disfrutarlos, para gozar. Así es y así hay que contarlo. Que nos voten para poder seguir por este camino.