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Eliminación del tricloroetileno en un laboratorio

Un cambio de método evita la exposición a un producto cancerígeno en laboratorios en la Junta de Castilla y León
Sáb, 15/07/2006 - 12:19
CRISTINA NUÑEZ
Acción sindical

En los Laboratorios de Control de Calidad de la Consejería de Fomento de la Junta de Castilla y León se realizan ensayos de materiales de construcción para comprobar sus características intrínsecas. Uno de estos ensayos es el de la determinación gravimétrica de la cantidad de betún presente en las muestras de asfalto. Para realizar este tipo de ensayo se venía utilizando tricloroetileno, un producto cancerígeno. La acción sindical de CC.OO. ha conseguido convencer a la Consejería de que es posible eliminar la exposición cambiando el método de análisis.

Además de la recogida de muestras en el punto de origen, es decir, en obras de construcción, carreteras, etc., se llevan a cabo ensayos físicos y químicos en los laboratorios. El ensayo se inicia preparando una muestra de aglomerado en una bandeja, para calentarla a 150-160º C en una estufa. Posteriormente, la muestra se coloca en un cestillo y se introduce en un destilador cerrado junto con 500-600 ml de tricloroetileno, se calienta durante una hora y después, se vierte el betún extraído a través de tamices hasta una centrífuga donde continúa el proceso cerrado. Las cenizas resultantes se secan en estufa bajo vitrina para eliminar los restos de tricloroetileno.

Los momentos críticos para los trabajadores y las trabajadoras, se producen cuando se trasvasa el betún con tricloroetileno del destilador a la centrífuga a través de tamices, y cuando se lava el destilador y los tamices con tricloroetileno para arrastrar lo que se hubiese podido adherir a las paredes.

Diversas mediciones realizadas por el Servicio de Prevención pusieron de manifiesto que los índices de exposición al tricloroetileno superaban los valores límites, por otra parte, en las analíticas realizadas a los trabajadores y trabajadoras del laboratorio aparecían restos de productos derivados del tricloroetileno. Todo ello llevó al Servicio de Prevención a recomendar que se evitara el uso del tricloroetileno o, si no se podía sustituir, se modificara el proceso para reducir al mínimo la exposición.

Se creó una alarmante preocupación entre el personal. El delegado de prevención de CCOO, tras diversas reuniones con los trabajadores, recabó el apoyo de la asesoría de salud laboral del sindicato. Se decidió que el primer paso era constituir el Comité de Seguridad y Salud de la Consejería en la provincia de Burgos para poder debatir en su seno el grave riesgo existente por la exposición al tricloroetileno. A partir de la constitución del Comité, se realizan varias reuniones en las que se debate sobre la eliminación el tricloroetileno del laboratorio.

El tema se lleva también al Comité Intercentros, donde los responsables de la Consejería argumentan que el método del tricloroetileno es único válido para realizar ese tipo de ensayo. Los representantes de CC.OO. defienden que utilizando un horno de incineración se evitaría la exposición de los trabajadores, un método lo suficientemente fiable ya que es el utilizado en los laboratorios del M.O.P.U.

Tras varias reuniones del Comité Intercentros y del Comité de Seguridad y Salud de la provincia de Burgos, se consigue el compromiso de la Junta de Castilla y León para la compra de 9 hornos, uno para cada provincia. Provisionalmente, mientras se produce el cambio de método, la Consejería de Fomento proporcionó a los trabajadores y trabajadoras de los laboratorios un aparato de respiración de línea de aire, aunque tuvo poco éxito por las incomodidades añadidas que provocaban en los trabajadores y trabajadoras, lo cual unido a la falta de formación para la utilización de estos equipos, hizo que fracasara y que se volvieran a utilizar las mascarillas para gases y vapores.

Actualmente el problema con el tricloroetileno se ha solucionado. Los hornos de incineración ya están instalados y en marcha en las nueve provincias de Castilla y León, gracias al esfuerzo del Delegado de Prevención de CC.OO. en el Centro de Control de Calidad de Burgos y al apoyo de los responsables de salud laboral del sindicato provincial y la Federación de Administración Pública. Quedan aún otros temas pendientes en estos laboratorios relacionados con el etiquetado y medidas preventivas para la manipulación de productos químicos como el azufre o el óxido de aluminio.

CRISTINA NUÑEZ. Gabinete de Salud Laboral de CC.OO. de Castilla León