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Amianto: con la prohibición no basta

Campaña de CC.OO. de Euskadi por el reconocimiento de las víctimas y el control de las operaciones de desamiantado
Sáb, 15/07/2006 - 12:19
JESÚS UZKUDUN
Acción sindical

Comisiones Obreras de Euskadi ha lanzado una campaña en relación con el amianto. Pretende impulsar la creación de inventarios municipales de instalaciones conteniendo amianto, promover el reconocimiento del origen profesional de las enfermedades relacionadas con el amianto y contribuir a organizar a las víctimas con el fin de que sean indemnizadas y atendidas por las mutuas de acuerdo con la normativa vigente.

El Parlamento Vasco aprobó por unanimidad en 2002 la elaboración de inventarios de instalaciones conteniendo amianto con el fin de poder ejercer un control preventivo en las tareas de demolición o reparación, evitando la exposición a estas fibras cancerígenas cuyos efectos estimados en Euskadi para los próximos 25 años se cifran entre 8.000 y 10.000 muertes prematuras.

La campaña ha consistido en la presentación de mociones en los principales ayuntamientos del País Vasco reclamando la creación de dichos inventarios. Incluye también acciones dirigidas a los médicos de Neumología y Oncología del Servicio Vasco de Salud (Osalan) para que, en caso de sospecha del origen laboral de enfermedades relacionadas con el amianto, informen tanto a la familia como a las administraciones a fin de que la Mutua se haga cargo de los enfermos. Por otra parte, hemos llevado a cabo un encuentro conjunto con la Asociación de Afectados y Familiares de Víctimas del Amianto con el que hemos logrado romper el silencio existente.

El amianto asusta a las mutuas

Como hemos informado repetidamente desde estas mismas páginas, hace varios años que en CC.OO. de Euskadi estamos llevando a cabo con notable éxito una acción continuada a favor del reconocimiento e indemnización de las sorderas profesionales, fruto de la cual nos hemos convertido en la comunidad autónoma que registra el mayor número de casos de esta enfermedad.

La iniciativa de extender al amianto la experiencia de las sorderas profesionales ha creado cierta preocupación en Mutualia, la mutua que cubre las contingencias profesionales de más del 35% de los trabajadores vascos. “Las sorderas eran una lesión leve con una pequeña indemnización, los cánceres por amianto son mucho más graves, puede haber muchos casos y, por ello, suponer un dineral” decía la responsable jurídica de Mutualia.

Y es que, tras el encuentro con la Asociación de Afectados y Familiares de Víctimas del Amianto, en una sóla semana ya hay 4 nuevas demandas de incapacidad y todo indica que se ha puesto en marcha una gran bola de nieve de imprevisibles consecuencias, por lo que no descartamos realizar un nuevo encuentro mucho más amplio en el mes de octubre próximo. La mayoría de los enfermos que están apareciendo son trabajadores activos o jubilados de empresas que jamás declararon utilizar amianto. Entre ellas, fundiciones, acerías, industria aislante, industria de electrodomésticos, Wagon Lits, CAF, talleres mecánicos, etc. En muchos casos, las empresas donde se contaminaron están cerradas, una situación frente a la que gobiernos de otros países como Japón, Francia o EEUU, están promoviendo la creación de un Fondo de Compensación a las víctimas del amianto.

La Sanidad Pública no está a la altura

El Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) parece tener un pacto de silencio con las empresas y las mutuas. Resulta también descarado cómo en más de una empresa el Servicio Medico, confabulado con la dirección, trata de ocultar las enfermedades, promoviendo jubilaciones anticipadas a los enfermos. El año 2005, CC.OO. lograba que las estadísticas de enfermedades profesionales recogieran la muerte por mesotelioma de J.M. Calvo, fundidor de 58 años. También María Isabel Tobías, ama de casa de 55 años afectada por un mesotelioma, lograba una pensión de 968 euros tras trabajar los años 1968- 71 en PAISA-ERT una empresa de productos textiles de amianto que cerró hace años.

Varias extrabajadoras de PAISA, compañeras de Isabel, presentaron en junio de 2005 un escrito solicitando del Gobierno Vasco una vigilancia específica de su salud por su posible historia de exposición al amianto. Durante 11 meses, el silencio fue la única respuesta hasta que, agotada su paciencia, desde CC.OO. de Rentería lo trasladamos a la prensa. Ahí sí, en menos de una semana recibían la carta certificada del Instituto Vasco de Salud y Seguridad Osalan.

Resulta incalificable que el Servicio Vasco de Salud se resista a promover un Plan de Vigilancia Sanitaria postocupacional a todas las personas que lo soliciten porque estuvieron expuestas. “¿Para qué, si se van a morir?” llegó a decir un funcionario del Gobierno Vasco.

CC.OO. ha puesto en marcha una bola de nieve para el reconocimiento de las Enfermedades Profesionales. El éxito logrado con las sorderas profesionales, nos lleva ahora a visualizar las víctimas del Amianto. Con el empuje sindical, será difícil pararla. Sería una pena que la iniciativa quedara aislada en Euskadi.

* Jesús Uzkudun es Secretario de Salud Laboral y Medio Ambiente de CCOO Euskadi